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Al triunfar el Obamacare habría que repetir las elecciones, y se vería que ni la salud quiere a Trump

26/07/2017 12:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La reforma sanitaria que pretendía poner en marcha Donald Trump tras el desmantelamiento del programa conocido como Obamacare ha fracasado.Para muchos analistas, es la antesala de lo que pasará con otras propuestas clave, como la nueva normativa fiscal

 

El presidente de EEUU ha sido incapaz de poner en marcha su gran promesa de campaña ante la oposición del ala más radical del partido.

La reforma sanitaria que pretendía poner en marcha Donald Trump tras el desmantelamiento del programa conocido como Obamacare se ha quedado a medio camino y no ha contentado ni a conservadores ni a progresistas.

Su fracaso implica un fuerte golpe para un mandatario que presume de sus dotes de negociador y que se ve obligado a renunciar ahora a una de sus grandes promesas de la campaña.

Gran parte de los republicanos ha considerado que el sistema propuesto, secundado por Trump y auspiciado por el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, no acababa con los puntos más polémicos que el entonces presidente Barack Obama había programado para ampliar la cobertura sanitaria.

El plan de Ryan y de Trump se basa en créditos fiscales para lograr acceso médico, eliminando los subsidios con base a la renta. En cambio, mantiene la provisión que obliga asegurar a personas con enfermedades preexistentes y a extender la cobertura sanitaria de un adulto a sus hijos hasta los 26 años.

Según algunos cálculos, el nuevo sistema iba a implicar que catorce millones de personas se queden sin seguro en el plazo de un año, lo que supuso un rechazo férreo entre los demócratas.

Pese a que las negociaciones se intensificaron durante las últimas horas, Trump no ha logrado el apoyo necesario para sacar adelante su propuesta, cuya votación estaba prevista inicialmente para una semana después, en el octavo aniversario del Obamacare.

Su paso por el Congreso se retrasó veinticuatro horas, pero finalmente tuvo que ser cancelado ante la persistente negativa de muchos republicanos a dar el sí. Los ultraconservadores agrupados en el Freedom Caucus (Caucus de la Libertad), del que forman parte veintinueve congresistas se negaron a respaldar a Trump. Para que la reforma saliera adelante, solo se necesitaban en contra veintitrés miembros del partido.

A la vista de que su promesa estrella se deshacía, el presidente de Estados Unidos ha ido perdiendo la paciencia y ha pasado de las negociaciones al ultimátum. Pero ni eso ha sido suficiente. Tras suspender el plan, Trump ha culpado a los demócratas y ha asegurado que mantiene su apoyo a Ryan. 

La incapacidad de sacar adelante la reforma subraya la debilidad del Gobierno de Trump y las dificultades a las que se enfrenta para que los republicanos apoyen sus políticas. Para muchos analistas, el fracaso del plan sanitario es la antesala de lo que pasará con otras propuestas clave, como la nueva normativa fiscal o el plan billonario de infraestructuras. 

De nada le valieron sus famosas dotes de negociador, ni el ultimátum que lanzó a legisladores de su propio partido: Donald Trump ha sufrido una humillante derrota política al verse obligado a retirar de la Cámara de Representantes su proyecto de reforma del Obamacare, al no tener los votos asegurados para aprobarla ante una “revuelta” republicana.

“Lo he retirado”, admitió Trump poco antes de la hora prevista para la votación, después de que el titular de la Cámara, Paul Ryan, le confirmara que no podía garantizarle los 216 votos que necesitaba para ser aprobado el proyecto.

En la primera reunión, miembros destacados del equipo del presidente habían dicho a los parlamentarios republicanos que Trump había decidido que el tiempo para negociar se había acabado.

Furioso por la derrota, el mandatario prometió  que el Obamacare “estallará” y se mostró dispuesto a seguir buscando una alternativa. “El país acabará teniendo una gran ley de salud una vez que el desastre de Obamacare explote por los precios desorbitados de las primas de los seguros médicos”, dijo.

“Probablemente ahora vamos a movernos de inmediato hacia la reforma fiscal”, dijo Trump en el Salón Oval de la Casa Blanca, tras culpar a los demócratas por la “falta de apoyo”. “Estuvimos muy cerca” de aprobar la controvertida reforma del modelo de salud pública”, agregó.

La decisión de retirar la reforma significa que la Affordable Care Act (ACA), el sistema de salud pública impulsado por Barack Obama –y cuya derogación fue una de las grandes promesas de campaña de Trump y los republicanos– seguirá por ahora vigente.

“Es una victoria para nuestro país y para los norteamericanos. Es un día de ánimo y de mucho entusiasmo para todos nosotros, dijo Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja. “Estamos orgullosos de esta ley”, agregó.

La derrota de Trump, a manos de legisladores de su propio partido, arroja serias dudas sobre su capacidad de alcanzar acuerdos en el Congreso para impulsar otros temas vitales de su agenda, como la reforma impositiva o las inversiones en infraestructura, pese a contar con mayoría propia.

Se trata de una derrota personal. El presidente había asumido en primera persona las negociaciones, llamando por teléfono o convocando a la Casa Blanca a por lo menos 120 legisladores para pedirles su voto por la reforma. Les ofreció grandes concesiones y luego, exasperado, terminó por amenazarles y adelantó la votación. “O votan la reforma, o continúa el Obamacare”, dijo. Y perdió.

Millones de norteamericanos habrán respirado con alivio pues el desastre médico de Trump no gustaba a nadie ni a los republicanos

Otro que vio gravemente afectado su capital político es Paul Ryan, el presidente de la Cámara, que participó de la elaboración del proyecto, hasta el punto que la iniciativa era llamada “Ryancare”. “No voy a endulzar lo que ha pasado. Es un día muy decepcionante para nosotros”, dijo Ryan.

“Estábamos a punto de lograr una ambición que todos hemos tenido durante siete años (desde que se aprobó la reforma de Obama) y nos quedamos un poco cortos”, admitió. “Vamos a seguir viviendo con la Obamacare. Sigo creyendo que nuestra reforma era el mejor camino”.

El proyecto era de muy difícil resolución. Los republicanos moderados temían perder votos ya que la nueva versión del plan, según un estudio de la Oficina Presupuestaria del Congreso, organismo apartidario, iba a dejar sin seguro médico a 14 millones de personas en 2018 y a 24 millones en una década. Los “halcones” lo rechazaban por entender que era un avance del gobierno sobre la sociedad civil, que anula la libertad de elección y ahonda el déficit, y respondía al mismo espíritu de “izquierda” del Obamacare.

Incluso si aprobaban la propuesta, los republicanos afrontaban una batalla difícil en el Senado, donde conservadores y moderados también han amenazado con rechazar la ley.

La Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, mejor conocida como Obama Care, que sigue vigente a pesar de los ataques del presidente Trump que los hizo en gran parte por decisión personal para humillar al expresidente Barack Obama, ha resultado ser vital para millones de norteamericanos de clases media-baja que se quedaban sin poder acceder a un seguro médico.

La iniciativa, propuesta por el presidente Barack Obama, fue aprobada en el año 2010 y declarada constitucional por la Suprema Corte en 2012.

Entró en vigor, pese a la férrea oposición de un grupo de republicanos, que impidió la aprobación del presupuesto del año fiscal 2014 y ocasionó un cierre parcial del gobierno; molestos porque no se derogaron algunos de los principales puntos de Obama Care.

El principal objetivo de la ley es brindar cobertura médica a las personas que nunca han podido acceder a ella, debido a las restricciones de las compañías aseguradoras o a los altos costos de las pólizas.

Los principales puntos son:

-Prohíbe a las aseguradoras negar el seguro médico a las personas por condiciones preexistentes, como sobrepeso, edad, sexo o enfermedad.

-Obliga a todos los americanos, a partir de su aprobación, a contratar un seguro médico, o de lo contrario quienes se nieguen serán multados.

-El dinero que reciben las aseguradoras de los nuevos beneficiarios se destina para asistencia médica a adultos mayores de edad y personas enfermas.

Con ella se creó el Mercado de Seguros Médicos, que está administrado por los gobiernos locales y permite a los interesados consultar opciones de acuerdo a su presupuesto e historial médico.

Quienes adquieren una póliza por medio del Mercado de Seguros Médicos pueden tener acceso a excepciones y deducciones fiscales.

¿Por qué los republicanos no quieren que todos los norteamericanos tengan seguro médico?. Aunque los miembros del "Gran Viejo Partido" alegan motivos económicos y fiscales para rechazar el programa, su negativa también puede tener qué ver con su postura de no permitir "intromisiones" del gobierno central en la vida personal y económica de los ciudadanos.

Estos son los motivos que alegan algunos senadores para rechazar Obama Care:

De acuerdo a Ted Cruz, el plan que propone el presidente "está diseñado para que los pequeños negocios sigan siendo pequeños". Sostiene que muchos empleadores se abstienen de contratar más personas debido a los "efectos desconocidos" que podría tener Obama Care.

Roy Blunt cita un estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso que concluye que Obama Care ocasiona la pérdida de 800.000 empleos, de personas que trabajan sólo para pagar un seguro médico.

Según al mismo análisis, el programa de salud representa un gasto de 1.2 billones de dólares para el gobierno.

Lindsey Graham afirmó en una carta al presidente Obama que "por cada persona que piensa que estará mejor bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible, hay dos que piensan que están peor", de acuerdo a un informe de la encuestadora Gallup.

En el mismo documento el senador menciona un análisis del Wall Street Journal que concluye que bajo la ley, quienes ya cuenten con un plan de gastos médicos premium ven elevado su costo al doble o al triple.

¿Por qué es caro y complicado tener seguro médico en Estados Unidos?. De acuerdo al Buró de Censos, en 2010 el 16.3% de la población no contaba con un seguro médico, alrededor de 49.9 millones de personas, una cifra que había ido en aumento desde el año 2000. En el 2010 Obama inventó la Ley de Cuidado de Salud Asequible dotando de cuidados médicos a millones de personas que no lo tenían.

El número creciente de personas que estaban sin seguro de gastos médicos se atribuye a los altos costos de las pólizas, y al desempleo. Lo malo era mejor que lo peor como se demuestra el que Trump haya fracasado en su intento de derrocar al Obama Care.

De los ciudadanos que ya cuentan con seguro: El 55% lo obtiene por medio de su empleo, el 10% lo compra directamente y el 31% está inscrito en algún programa de salud pública, como Medicare (15.9%) o Medicaid (4.2%).

 

 

 

 

 


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