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La Campos, reina de las lobas, loba de las mañanas

01/08/2018 14:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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María Teresa Campos Luque nació en Tetuán el 18 de junio de 1941. Durante un tiempo se la conoció como Maritere, aunque para los que no somos de su familia ni hemos trabajado nunca con ella, siempre es y será María Teresa. La reina de las mañanas en mi casa y en las casas de mi entorno.

Porque es mucho más que la madre de Terelu y Carmen, estimados millennials y menores de edad y víctimas de la Logse. Es la misma que compartió un porro con Joaquín Sabina mientras lo entrevistaba en la radio. La misma que preguntó a un Alejandro Sanz con 23 años si estaba a favor del puritanismo y la virginidad. La que fue nombrada directora de informativos de Andalucía de Radio Cadena Española en 1980, en un año en el que recibió el primero de sus premios Ondas (recibiría otro en 2003 por dignificar la televisión popular).

La que hizo un programa sobre mujeres, feminismo y libertad y leyó en Málaga un manifiesto contra el golpe de Estado del 23F. "Tuve un novio que me puso como condición para continuar con él que yo dejase la radio. Y ahí corté esa relación de dos años. Ése fue mi primer arranque feminista", le dijo a Vanity Fair el año pasado. También le dijo que en algunas de sus relaciones sentimentales se dieron "situaciones en las que yo me hacía perdonar para apaciguar el ego del otro". Palabra de loba.

Esa enfermedad llamada memoria a corto plazo me lleva con ella a Nueva York, donde se vistió de Audrey Hepburn talludita para deleitar a las audiencias en el reality que hizo con sus hijas. Las mismas a las que defiende como la loba de la tele que es, como la loba de madre que es. Esa misma capacidad para almacenar toneladas de cosas poco importantes me recuerda que una vez llamó gilipollas a Vasile.

Sería estúpido reducir a la de Tetuán a periodista especializada en amas de casa, a novia de Edmundo (Bigote Arrocet para los súbditos de la tele que somos todos), a carne de meme y hasta musa de excepcional imitación por parte de Yolanda Ramos en Homo Zapping. La Campos ha hecho de todo y casi todo con éxito. Debutó en la tele con un programa llamado "Esta noche", con Carmen Maura y Fernando García Tola. Pero se ligó a las cámaras y a la audiencia cuando, siendo Pilar Miró directora de TVE, se convirtió en chica Hermida, una cantera tan digna (aunque menos internacional) como la de Almodóvar.

Y así, empoderada toda, sacó de nuevo las garras y trabajó durante unos meses como subdirectora de "Hoy por Hoy" con el todopoderoso Iñaki Gabilondo. La historia duró poco tiempo, pero la hija adoptiva de Málaga (ciudad a la que llegó cuando apenas tenía un año) volvió a la televisión cuando Jesús Hermida pasó a los telediarios. Y se sentó en su trono de reina.

Trono que se llevó a Telecinco en 1996 con sueldo de galáctica: 500 millones de pesetas de la época por 200 programas. Llegó, presentó y venció, y de paso introdujo un concepto de pervive hoy por encima de nuestras posibilidades: la mesa de debate político. Pero ella quería más y fichó por la Cope sin dejar su trabajo en la televisión. La emisora de los obispos la quiso para suplir el hueco de las tardes que había dejado del tamaño de un agujero negro Encarna Sánchez (la que decía en su sintonía que hacía "un pueblo informado sabe dónde va"). Pronto se dio cuenta de que su trabajo como agente doble era insostenible y fichó por Antena 3. Una noticia que se recibió como cuando Figo cambió el blaugrana por el merengue: alta traición. Pero el cheque llevaba la bonita cifra de seis millones de euros por temporada; apenas duró un año. "Nunca debí pasarme (a aquella cadena)", le dijo a Risto Mejide en su Chester poco tiempo después del ictus que estuvo a punto de llevársela. Los que tenemos alma coplera recordamos que su último trabajo en esa cadena fue un homenaje a su gran amiga Rocío Jurado. Bonito homenaje, bonito epitafio.

Entonces llegó Luis del Olmo y se la llevó para la segunda franja de su programa en Punto Radio, tras la vuelta de Julia Otero a Onda Cero. Pero los brazos de Vasile la acogieron de nuevo. Porque los gilipollas también tienen corazón y sus cosas buenas. Ha hecho Qué tiempo tan feliz (donde ha rescatado a todos esos que fueron grandes una vez en una España mucho más oscura que la de hoy), ha ejercido de defensora del Espectador en Sálvame, ha escrito siete libros y ha grabado un disco.

Como toda grande de España, tiene una ficha en IMDB que revela sus pinitos en series de televisión. Se ha vestido con peineta y mantilla para salir en Telepasión junto a Joaquín Prat. En su despacho tiene una foto con Cecilia, ha entrevistado a Jane Fonda y a Lauren Bacall y dice que Ricardo Darín es antipático. También ha tenido tiempo de diseñar zapatos, dar trabajo a hijas de sus amigas con desigual resultado (Lara Dibildos, Rocío Carrasco, Carmen Janeiro, Rosario Mohedano...) y es la madre superiora de un grupo que se llama Supersingles, hecho con ex concursantes de ediciones de OT que nadie recuerda. En 2017, sentada en su sofá con Bertín Osborne, uno de los peores cantantes con éxito que se recuerdan, reclamó trabajo. En estos tiempos en los que la juventud está tan sobrevalorada, da gusto ver aullar a una loba a sus 76 años.


Sobre esta noticia

Autor:
Criticic (2156 noticias)
Fuente:
ctxt.es
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Tipo:
Reportaje
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