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Características de los hogares y viviendas de los descendientes (Última entrega)

19/12/2013 12:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Y UNDÉCIMA ENTREGA

LOS DESCENDIENTES DE INMIGRANTES NACIDOS EN REPÚBLICA DOMINICANA: UNA CARACTERIZACIÓN SOCIODEMOGRÁFICA Julio César Mejía Santana, Ph.D Director ejecutivo IDEE

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5. Características de los hogares y viviendas de los descendientes 5.1 Calidad de la vivienda 5.1.1 Materiales de construcción de la vivienda En la ENI se indagó acerca de la calidad de la vivienda en términos de estructura física. Con respecto al material de construcción de las viviendas se observan agudos contrastes entre los diversos grupos etnodemográficos, con notorias desventajas para los descendientes y los inmigrantes haitianos. Mientras que en el total de viviendas ocupadas de RD el 74.5% están construidas del mejor material, el bloque o concreto, sólo en el 59.8% de las viviendas de los descendientes predomina este material en las paredes, y en el caso de los inmigrantes haitianos sólo apenas menos de la mitad (47.4%). En un cuarto de las viviendas (25.5%) de los descendientes predomina la madera en la paredes exteriores, y en 8.5% el zinc. Estos porcentajes son apenas 19.0 y % respectivamente en el conjunto de viviendas del país; 34.7% y 9.8% respectivamente de las viviendas de los inmigrantes haitianos, y sólo 2.7% y 0.1% de las viviendas de los inmigrantes de otros países. En cuanto al material del techo de la vivienda, casi dos tercios (65.3%) de las viviendas de los descendientes están techas de zinc y sólo 32.5% de concreto, porcentajes similares a las de las viviendas de los inmigrantes haitianos (62.7% y 33.2% respectivamente). En total, el porcentaje de las viviendas de descendientes e inmigrantes haitianos techadas con material vulnerable o precario es de 67.5% y 66.8% respectivamente, en tanto que el porcentaje nacional promedio es de 59.2%. Una situación similar ocurre con el piso de la viviendas de los descendientes: el 10.8% tienen piso de tierra o madera, mientras que en el total de viviendas del país sólo 4% tienen ese tipo de piso.

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5.1.2 Fuente de abastecimiento de agua También en las fuentes de donde se abastecen de agua las viviendas se verifican significativas brechas. Sólo 39% de las viviendas urbanas de los descendientes o hijos de inmigrantes que nacieron en República Dominicana tiene agua potable dentro de la vivienda, porcentaje que reduce a 23% en el caso de las viviendas de los inmigrantes haitianos, mientras que asciende a 82.4% en las viviendas de los inmigrantes de otros países. Casi un tercio (30.3%) y un 46.6% respectivamente de las viviendas de los descendientes e inmigrantes haitianos e abastece de llave pública.

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5.1.3 Servicio sanitario Tres de cada cuarto de las viviendas de los descendientes residentes en áreas urbanas tiene servicio sanitario, ya sea con descarga a cloaca o pozo séptico, un porcentaje muy parecido al de los inmigrantes haitianos, pero por debajo del de los inmigrantes de otros países (96.7%; un 16.8% tiene letrina, el que se eleva a 24% en el caso de las viviendas de inmigrantes haitianos; sólo un 4.1% no tienen servicio (10% de las viviendas de los inmigrantes).

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5.1.4 Fuente de alumbrado En relación con fuente de alumbrado que se utiliza en el hogar se verifican apreciables brechas. Entre los descendientes en tres cuarto de las viviendas reciben energía eléctrica del tendido público y 12% se alumbran con lámpara de kerosén o velas, mientras que entre las viviendas de los inmigrantes haitianos sólo el 56.8% está conectada al tendido eléctrico público y más de un tercio (38.4%) se alumbra con lámpara o velas. Y finalmente, en el caso de los inmigrantes de otros países sus viviendas también se abastecen del tendido publico en 96.3%.

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5.2 Tenencia de la vivienda La mitad (50.1%) de los descendientes residentes en zona urbana viven en viviendas alquiladas y el 41.6% de las viviendas en la zona urbana que habitan los descendientes son propias, mientras que entre los residentes rurales 49.2% vive en casa propia y sólo 22.6% vive en casa alquilada y el 25.8% en casa cedida o prestada. En el caso de los inmigrantes haitianos de residencia urbana el 81.0% habita viviendas alquiladas y sólo 19.4% reside en vivienda propia, entre los rurales 46.4% viven en vivienda alquilada, 17.3% en vivienda alquilada y 34.8% en vivienda cedida o prestada.

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5.3 Equipamiento del hogar (Posesión de bienes durables) La posesión de ciertos bienes durables en el hogar en general es un indicador importante del nivel de consumo e ingreso, y por tanto, de bienestar de la población. Es el caso, por ejemplo, de los automóviles, computadora, nevera, inversor, lavadora, bomba de agua, y otros bienes o equipos para la tareas de reproducción cotidiana. Es en la posesión de estos bienes donde se expresa en mayor medida las brechas económicas y sociales. Veamos en qué medida los descendientes e inmigrantes poseen estos bienes. Dos artículos básicos en las labores domésticas, como son nevera y estufa, las tienen sólo 54.5% y el 76.8% de los descendientes respectivamente, y sólo el 21.9% y el 49.7% de los inmigrantes haitianos. En contraste, el 85.5% y el 89.4% respectivamente de los inmigrantes de otros países poseen estos artefactos. Sólo el 14.1% tiene computadoras, un 15.3% usa auto privado o del trabajo, y un 9.6% acondicionador de aire, mientras que entre los inmigrantes de otros países los que tienen estos bienes son el 62.2%, 55.3% y 37.5% respectivamente.

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6. Conclusiones y recomendación Las informaciones acá presentadas revelan, primeramente, patrones sociodemográficos y socioculturales bastante similares entre los descendientes de inmigrantes nacidos en República Dominicana y los nativos o hijos de padres dominicanos. A diferencia de sus ascendentes, los hijos de inmigrantes nacidos en territorio dominicano en su inmensa mayoría hablan como lengua principal y tienen como lengua materna el español 85% y 71% respectivamente); la mayoría practica el cristianismo en sus versiones católica y protestante; la mayoría constituyen familias y viven con su pareja. Si bien es cierto que las respuestas a sólo dos preguntas sobre práctica religiosas, hechas en una encuesta, como son cuál es su religión y si asiste a la iglesia o templo no pueden considerarse "la revelación de toda la cosmovisión religiosa de la población haitiana establecida en el país", ni menos aún se pretendió acá "una descripción etnográfica de la mentalidad religiosa de los haitianos nacidos en República Dominicana", las respuestas que sistemáticamente dan los descendientes de inmigrantes nacidos acá no deben ser desdeñadas como "carentes de validez científica". Si bien, acordamos con Manuel Núñez que con dos preguntas sobre idioma que habla e idioma materno no permiten verificar competencias lingüísticas, no carecen de alguna validez para el análisis científico. En el caso de la ENI cada entrevistador (generalmente dominicano) fue acompañado por un traductor, la mayoría de ellos haitianos. Los resultados de la ENI confirman, por un lado, los hallazgos de estudios cualitativos con muestras no representativas en poblaciones descendientes de haitianos con respecto al uso y dominio del español, y por otro lado, refutan los perfiles estereotipados construidos por intelectuales contemporáneos y activistas neo nacionalistas anti haitianos que atribuyen a los hijos de los inmigrantes haitianos practicar mayoritariamente el vudú, hablar sólo el creole y otros comportamiento propios de la cultura haitiana, desautorizando incluso el uso del gentilicio dominico-haitiano, más aún el de "dominicano de ascendencia haitiana".

Pese al arraigo de los descendientes de inmigrantes en el territorio donde nacieron, el ejercicio del derecho del suelo (jus solis) ha estado históricamente constreñido, lo que ha generado niveles de exclusión y vulnerabilidad socioeconómica que distan mucho de las condiciones de vida de los nativos, los nacidos en República Dominicana de padres dominicanos, como se muestra en las páginas precedentes. Es en la posesión de documentos donde se revela con mayor crudeza los niveles de exclusión social: en promedio, cerca de la mitad (44.7%) de los descendientes de inmigrantes no tiene acta de nacimiento, alcanzando el 55.3% entre los menores de 18 años, y superando el 60% entre los residentes en las regiones de Enriquillo, Noroeste y El Valle, mientras que entre los dominicanos nativos apenas 8.5% carece de identidad. Esta carencia de documento de identidad implica muchas veces la exclusión de ciertos servicios públicos y de la asistencia social, lo que explica la alta tasa de inasistencia escolar de los niños y adolecentes. En términos de niveles de alfabetismo y de asistencia escolar la población descendientes de inmigrantes presenta significativos rezagos en relación con la población nativa: 18 de cada 100 niños, niñas y adolescentes de 6 a 13 años no asiste a la escuela, el 52% de los menores de de 5 años y el 6.7% de los de 10 a 14 años no sabe leer ni escribir, y más de la mitad (59%) tiene apenas estudios de primaria. Los bajos niveles educativos a su vez condicionan los rezagos en relación con la participación de los descendientes en el mercado laboral. Sus niveles de participación y de ocupación están por debajo de la de los nativos y están más afectados por el desempleo, en términos de nivel y duración de la desocupación, y tienen una percepción más pesimista en términos de las condiciones del mercado laboral para conseguir empleo. Sus ingresos por el trabajo son menores que los de los nativos, están menos cubiertos por seguro de salud, y tienden a recibir y enviar menos remesas internacionales. Independientemente de los controvertidos vericuetos estrictamente jurídicos de la Sentencia del Tribunal Constitucional para finalmente establecer que a los hijos de extranjeros en condición de irregularidad, nacidos en territorio dominicano no le corresponde la nacionalidad, esta monografía muestra una problemática humana que debe ser enfocada y resuelta como tal, como bien admite el Presidente de la República, Lic. Danilo Medina. En unas breves notas dirigidas al Consejo Nacional de Migración a propósito de la Propuesta de Decreto Reglamentario relativo al Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en Situación de Irregularidad, en el marco de la convocatoria a comentarios o recomendaciones vía correo electrónico abierta durante tres días por dicho organismo, observamos que dicho plan "no debe incluir o hacer referencia a medidas con respecto los "nacidos en territorio de la República Dominicana hijos de padres extranjeros en condición migratoria irregular a quienes no le corresponde la nacionalidad dominicana conforme a la normativas vigentes", como se establece en el párrafo del artículo 8, recomendando al final "que mediante una nueva ley sobre nacionalidad o una modificación a la Constitución actualmente vigente que establezca el derecho de nacionalidad a los nacidos en territorio dominicano sin exclusión por la condición de irregularidad de sus padres se elabore e implemente otro Plan de Nacionalización para nacidos en territorio dominicano, hijos de padres inmigrantes extranjeros en condición de irregularidad". El anuncio hecho por el Presidente de la República a la delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que realizó una visita in loco al país del 2 al 6 35

del presente mes, de que someterá al Congreso Nacional de una ley especial de naturalización para los afectados por la Sentenciaparece confirmar la pertinencia y viabilidad de una opción de solución que evite o prevenga un drama humano que seguiría produciendo fracturas mayores en la sociedad dominicana, con sus probables impactos en la gobernabilidad, y sanciones internacionales a República Dominicana que impactaría el crecimiento económico, y por tanto las condiciones de vida no sólo de los desnacionalizados hijos de inmigrantes sino de todos los que residen en este país, sean dominicanos o extranjeros. Bibliografía consultada Banco Central de la República Dominicana, Mercado de Trabajo 2012. Santo Domingo, República Dominicana, 2013. Dore Cabral, Carlos, Caracterización socioeconómica y cultural de los dominicanos de ascendencia haitiana, Ponencia presentada en el Seminario "Migración, Mercado de Trabajo y Relaciones Interétnicas, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Santo Domingo, República Dominicana, 9, 10 y 11 de diciembre de 1999. ___________, Los dominicanos de origen haitiano y la segregación social en República Dominicana, en Estudios Sociales, año XX, No. 68, 1987 . Moya Pons, Frank (Coord.), El Batey: Estudio socioeconómico de los bateyes del Consejo Estatal del Azúcar. Fondo para el Avance de las Ciencias Sociales, Santo Domingo, República Dominicana, 1986. Núñez. Manuel, El ocaso de la nación dominicana , segunda edición, Editorial Letras Gráficas, 2001. ONE-UNFPA-Unión Europea, Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana ENI-2012., Informe General . 2013 Oficina Nacional de Estadística (ONE), Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples – ENHOGAR 2011- Informe General, octubre 2012. Silié, Rubén, C. Segura y C. Dore, La nueva inmigración haitiana, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Santo Domingo, República Dominicana, primera edición, 2002.

UNFPA-Unión Europea, Familia, migración y género, 2013.


Sobre esta noticia

Autor:
Modesto Rodriguez (23811 noticias)
Fuente:
antillas1.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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