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Carta Abierta al Presidente Medina

08/01/2014 08:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La seguridad vial no es recoger y divulgar las estadísticas de fatalidades en las vías públicas, es algo más profundo y delicado, porque tiene que ver con el respeto a las leyes y a las normas de convivencia humana

Carta Abierta al Presidente Medina

Ing. Mario Holguín/FundaReD

Rep. Dominicana

7 de Enero de 2014

Las políticas de seguridad vial mueven a la creatividad y a la imaginación, conlleva a que las autoridades y la ciudadanía se integren en un proceso dinámico y de compromisos sostenibles salvaguardando ciertos derechos y aspectos morales de la conducción. Sus resultados son productos del consenso social.

Muchas veces hemos tratado el tema del respeto a ciertos principios jurídicos contemplados en la Carta Magna, en la Declaración de los Derechos Humanos y en la Carta Democrática Iberoamericana. Siempre hemos dicho que existe una vinculación de las decisiones que se toman en materia de seguridad vial y el desplazamiento humano con el mantenimiento del Estado de Derecho establecido e incluso con la competitividad en su más amplia aplicación.

Cuando no se tienen conceptos claros se suelen cometer errores garrafales, en perjuicio de la institucionalidad y de los buenos hábitos que se quieran implantar. En principio cualquier iniciativa nos parece muy bien ante las cosas que marchan muy mal.

Si miramos un poco más atrás, se incluyen en el paquete fiscal vigente medidas en contra de la seguridad en las vías públicas sin que nadie lo perciba.

Pero si observamos con conciencia lo que ocurre hoy en día, nos parece inverosímil. En las condiciones en que se abre el proceso de la expedición de la “revista vehicular” en la República Dominicana, es una locura para cualquier planificador, ingeniero de tráfico y los economistas.

En sociedades organizadas se le denomina a esta actividad Revisión Técnica Vehicular, en donde las tecnólogias, la comunicación y el I+d+i (Investigación+Desarrollo+innovación) se combinan con la transparencia y lo ético.

¿Institucionalmente, quiénes se encargan de delinear los perfiles para su accionar? sencillo, los organismos rectores de la seguridad vial y del tránsito coordinando con la Autoridad Metropolitana del Transporte, la Dirección General de Reglamentos y Sistemas, con la Dirección General de Aduanas, la Dirección General de Impuestos Internos. Lamentablemente la primera entidad no existe en la República Dominicana ni nunca ha existido; la segunda se ha convertido en un elefante blanco y las tres últimas no se le toman en cuenta por desconocimiento, pese a que se manifiesta un interés especial por recaudar un impuesto irrisorio frente a los costos que se generan para hacer efectiva la disposición acompañándola con amenazas y medidas coercitivas.

Años atrás, el objetivo de la Revisión Técnica Vehicular era solamente para permitir la circulación de medios de transporte en condiciones adecuadas y así mejorar el tránsito.

Sin embargo, ahora se antepone el interés de que esos medios de transporte estén dotados con las mínimas condiciones por ley de seguridad activa y pasiva para la preservación de la vida de los usuarios, en donde se incluyen todos los vehículos a motor, sin excepción.

Si en otro orden nos percatamos de los resultados arrojados en los operativos de los días de asueto decembrinos es para que el Estado reflexione seriamente.

Me permito finalmente referirme a lo siguiente haciendo alusión al Honorable Presidente de la República, Lic. Danilo Medina; hace más de catorce años me contó dos anécdotas inolvidables para mí en situaciones separadas; una sobre los cangrejos cuando tratan de salir del tanque. Resulta que ninguno logra hacerlo porque el de abajo lo tira al fondo cuando en su intento está a punto de liberarse. La otra, se refiere al conocido refrán “que ni lavan ni prestan la batea”. Las dos tienen, una moraleja didáctica.

Las políticas de seguridad vial mueven a la creatividad y a la imaginación, conlleva a que las autoridades y la ciudadanía se integren en un proceso dinámico y de compromisos sostenibles salvaguardando ciertos derechos y aspectos morales de la conducción. Sus resultados son productos del consenso social.

La mezquindad y el afán de protagonismo tienen el tema de la seguridad vial estancado en República Dominicana

Muchas veces hemos tratado el tema del respeto a ciertos principios jurídicos contemplados en la Carta Magna, en la Declaración de los Derechos Humanos y en la Carta Democrática Iberoamericana. Siempre hemos dicho que existe una vinculación de las decisiones que se toman en materia de seguridad vial y el desplazamiento humano con el mantenimiento del Estado de Derecho establecido e incluso con la competitividad en su más amplia aplicación.

Cuando no se tienen conceptos claros se suelen cometer errores garrafales, en perjuicio de la institucionalidad y de los buenos hábitos que se quieran implantar. En principio cualquier iniciativa nos parece muy bien ante las cosas que marchan muy mal.

Si miramos un poco más atrás, se incluyen en el paquete fiscal vigente medidas en contra de la seguridad en las vías públicas sin que nadie lo perciba.

Pero si observamos con conciencia lo que ocurre hoy en día, nos parece inverosímil. En las condiciones en que se abre el proceso de la expedición de la “revista vehicular” en la República Dominicana, es una locura para cualquier planificador, ingeniero de tráfico y los economistas.

En sociedades organizadas se le denomina a esta actividad Revisión Técnica Vehicular, en donde las tecnólogias, la comunicación y el I+d+i (Investigación+Desarrollo+innovación) se combinan con la transparencia y lo ético.

¿Institucionalmente, quiénes se encargan de delinear los perfiles para su accionar? sencillo, los organismos rectores de la seguridad vial y del tránsito coordinando con la Autoridad Metropolitana del Transporte, la Dirección General de Reglamentos y Sistemas, con la Dirección General de Aduanas, la Dirección General de Impuestos Internos. Lamentablemente la primera entidad no existe en la República Dominicana ni nunca ha existido; la segunda se ha convertido en un elefante blanco y las tres últimas no se le toman en cuenta por desconocimiento, pese a que se manifiesta un interés especial por recaudar un impuesto irrisorio frente a los costos que se generan para hacer efectiva la disposición acompañándola con amenazas y medidas coercitivas.

Años atrás, el objetivo de la Revisión Técnica Vehicular era solamente para permitir la circulación de medios de transporte en condiciones adecuadas y así mejorar el tránsito.

Sin embargo, ahora se antepone el interés de que esos medios de transporte estén dotados con las mínimas condiciones por ley de seguridad activa y pasiva para la preservación de la vida de los usuarios, en donde se incluyen todos los vehículos a motor, sin excepción.

Si en otro orden nos percatamos de los resultados arrojados en los operativos de los días de asueto decembrinos es para que el Estado reflexione seriamente.

Me permito finalmente referirme a lo siguiente haciendo alusión al Honorable Presidente de la República, Lic. Danilo Medina; hace más de catorce años me contó dos anécdotas inolvidables para mí en situaciones separadas; una sobre los cangrejos cuando tratan de salir del tanque. Resulta que ninguno logra hacerlo porque el de abajo lo tira al fondo cuando en su intento está a punto de liberarse. La otra, se refiere al conocido refrán “que ni lavan ni prestan la batea”. Las dos tienen, una moraleja didáctica.

La mezquindad y el afán de protagonismo tienen el tema de la seguridad vial estancado en República Dominicana, catorce años de atraso con relación a los avances europeos y cuatro con respecto al Decenio de Acción Mundial. Seguimos dando tumbos cuando decimos en la publicidad televisiva gubernamental que “tenemos que ser los campeones de víctimas en accidentes de tránsito” sin que se advierta el verdadero sentido de la expresión, incluyendo a los medios de comunicación social.

Orión Mejía diría: “A quién le sirva los pantalones, que se lo ponga…”

 


Sobre esta noticia

Autor:
Mario Holguín (205 noticias)
Visitas:
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Tipo:
Opinión
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Distribución gratuita
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