Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Ordos escriba una noticia?

Cinismo y pandemia

15/04/2020 15:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La pandemia como toda crisis aguda y cualquier situación caótica, deja al descubierto las impúdicas verdades de los actores políticos, incapaces de actuar de forma sincera y eficiente ante una situación inesperada que se sale del guión establecido o conocido

Una pandemia es lo más parecido a una guerra, en la cual el enemigo (en este caso) es un virus, de alta capacidad infecciosa y elevada mortandad a nivel planetario debido a la globalización.

Que las masas actúen de forma irresponsable o temeraria, no sorprende, que se desate el odio, no sorprende, que se culpe al vecino o se hable de castigo divino, tampoco sorprende, sorprende que en los EE.UU. la venta de armas se haya disparado un 800% o que en muchos países se agote el papel higiénico.

De lo cual cabría deducir que los primeros están asustados, temen a sus vecinos y los segundos están cagados de miedo y temen por su higiene.

Que los responsables políticos se inventen culpables extranjeros para eludir responsabilidades, que se minimicen los datos de tal o cual país para compararlos con el otro, que se acuse al gobierno cuando estás en la oposición…es execrable.

Es en este momento cuando descubrimos cuál es la catadura moral de las personas y en especial de los gobernantes.

Al fin y al cabo, las masas son amorfas, pero los políticos tienen cara, nombre, dos apellidos, un partido político detrás de ellos y unos electores que forman parte de esas masas amorfas.

Luego cabe colegir que cuanto más descerebrado es un político, mejor se corresponde con esa parte de las masas amorfas descerebradas, irresponsables y cargadas de odio y de miedo.

Así podemos ver que en cada país del mundo, estos personajes aparecen a ambos lados de la vida pública –es decir—unos en el gobierno y otros en la oposición.

Y como el asunto que nos trae a cuenta no es precisamente ideológico, no es una cuestión de colores partidistas, sino estrictamente sanitario, es la hora de reflexionar seriamente sobre el tema y el momento histórico.

La política es la prolongación de la guerra por otros medios, nada se sustrae a lo político y nada está al margen de lo ideológico, ni siquiera la sanidad, sobre todo la sanidad en este caso.

La sanidad tiene dos aspectos esenciales la prevención y la cura de las enfermedades. Pero no menos importante es que esa sanidad sea pública, gratuita y universal.

La prevención de las enfermedades requiere inversión en investigación y la cura de enfermedades de inversión en hospitales y personal sanitario y ambas cuestiones requieren de una formación profesional adecuada y científica.

La mejor forma de combatir la ignorancia es el conocimiento y si ese conocimiento es científico mejor

Y esta es la delgada línea que diferencia a unos países de otros a la hora de afrontar y contener la pandemia, la capacidad y la fortaleza de su sistema sanitario.

Si de algo va a servir esta pandemia es para dejar al descubierto las carencia de muchos países a la hora de hacer frente a una nueva pandemia similar a la presente, que sin lugar a dudas volverá a repetirse.

Nadie pone en duda las desastrosas consecuencias que esta pandemia va a traer para la economía de los países y del planeta. Pero tampoco cabe duda que esta pandemia va a cambiar en gran medida las prioridades de los mercados y la economía misma.

También va a cambiar la forma de relacionarse dentro de las sociedades, los hábitos y las costumbres de muchos pueblos, la tecnología y la cultura colectiva.

Pero sobre todo va a cambiar el concepto de las enfermedades, que dejarán de ser una cuestión que afecta a cada cual, para pasar a ser una preocupación colectiva.

A partir de ahora el vecino pasará a ser un posible enemigo ante el cual hay que enmascararse para no ser abatido.

Dejaremos a un lado parte de nuestra libertad y de nuestra intimidad para permitir que el Gran Hermano vigile nuestra salud y nuestros movimientos, con la escusa de preservar nuestras vidas frente a las pandemias.

Los Estados modificarán sus leyes para regular los confinamientos de la población, el cierre de fronteras entre países, entre ciudades y entre barrios.

Surgirán nuevas empresas de control sanitario y monitoreo de clientes sólo al alcance de los más ricos y los más pobres sufrirán las consecuencias cada vez que surja una nueva pandemia global, si no se le pone remedio.

Esta pandemia amenaza con durar y dejar una profunda huella en la historia de la humanidad, sus protagonistas, morirán tarde o temprano, pero será controlada y superada.

Llegará un momento en el que la humanidad se dé cuenta de que sólo el pensamiento científico es capaz de hacer frente a lo desconocido.

Mientras tanto, para muchos pueblos del mundo, el cinismo seguirá siendo la respuesta a lo desconocido.

 

@ordosgonzalo

 

 

gonzalo   alvarez-lago   garcia-teixeiro


Sobre esta noticia

Autor:
Ordos (1326 noticias)
Visitas:
4865
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.