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El deshielo de la Antártida está subiendo el nivel de los oceanos y en 50 años, grandes ciudades desaparecerán bajo las aguas

03/04/2015 05:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La subida de los mares es catastróficae a la larga aunque gradual y los ambientalistas creen que aún habría tiempo de salvar el mundo, si los negacionistas cambian, cosa difícil pues los intereses de las grandes empresas son gigatescos.

Según un reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el calentamiento global ha acelerado significativamente el proceso de deshielo de los glaciares, lo que amenaza con grandes inundaciones. Los expertos afirman que los países que corren más riesgo de desaparecer en parte el primero es Estados Unidos y luego los Países Bajos.

Los cálculos de los científicos demuestran que desde 1993 el nivel de los océanos está subiendo 3, 2 milímetros anuales, mientras que anteriormente no superaba los 1, 2 milímetros. De ahí los investigadores deducen que para el año 2100 el nivel de los océanos será de 0, 5 a 2 metros más alto que el actual. El resultado: en los próximos 70-80 años decenas de grandes ciudades de Estados enteros acabarán bajo el agua, según informa el diario ruso 'Komsomolskaya Pravda' citando el nuevo informe del IPCC.

El país europeo más afectado por el deshielo de la Antártida será Holanda. Según los cálculos de los climatólogos, una inundación cubrirá toda la superficie del país. Precisamente para luchar contra el desastre fue elaborado el mayor proyecto de gestión del agua del mundo, el Delta Plan, que resistirá un aumento del nivel del mar de hasta cinco metros.El autor del informe señala que aunque el gobierno del estado de Florida, EE.UU., haya prohibido el uso de  términos como “calentamiento global” o “cambio climático” en los documentos oficiales, porque son negacionistas del cambio climático, no podrá evitar sus consecuencias: el aumento del nivel del mar y de las inundaciones podrían amenazar al 35% de sus costas.Los expertos temen que destinos turísticos populares como las islas Maldivas, las islas Galápagos, el mar Muerto o el parque nacional de los Glaciales desaparezcan de la faz de la Tierra.

Sin embargo, no todos los científicos creen que una nueva gran inundación sea inevitable y general. En algunas partes del mundo ocurren fenómenos contrarios: las costas de Suecia y de Finlandia van elevándose a una velocidad de un metro por siglo. Los científicos 'optimistas' creen que el calentamiento favorecerá la asimilación de los territorios septentrionales de Rusia y Groenlandia que actualmente están casi despoblados.

De todos modos, el aumento del nivel del mar  tiene carácter catastrófico, aunque gradual, así que la humanidad todavía tendría tiempo para adaptarse al mundo cambiante o corregir parte de los errores más bien políticos de los ultimos 40 años.

Tim Wimborne, de Reuters, anuncia que a finales de este año se proyecta en París un nuevo acuerdo climático mucho más ambicioso que el Protocolo de Kioto. Según Nicolas Hulot, representante especial del presidente de Francia sobre el cambio climático, el nuevo acuerdo será discutido durante una conferencia de la ONU y, entre otros puntos, deberá incluir una gran partida económica para los países en desarrollo.

"Entre 1750 y 2011, las actividades humanas han dado lugar a una alteración del equilibrio energético de la Tierra, causando un calentamiento de la superficie terrestre.  El problema central es que el equilibrio climático se ha desestabilizado y el clima responde al aumento del efecto invernadero", dijo Hulot a los medios.

El político francés recordó que en 2014 el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ya señaló que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero habían llegado al nivel más alto de la historia.

Si esta tendencia continúa, en 2100 unos cuatro grados más de calentamiento provocarán el deshielo completo del Ártico, provocando un aumento del nivel del mar de 6-7 metros.

Según el experto en migración François Gemenne, "en Europa, los Países Bajos y Dinamarca podrían desaparecer casi totalmente, la situación será aún más grave en el sur y suroeste de Asia, donde un país como Bangladesh desaparecerá por completo del mapa del mundo. A continuación, se planteará el problema humano y será desesperante ¿cómo reasentar a 160 millones de habitantes?". 200 millones de personas pueden verse obligadas a desplazarse a causa del cambio climático, concluye Hulot.

Los negacionistas del cambio climático antropogénico ( causado en gran parte por el hombre) son un grupo heterogéneo una corriente  escéptica muy poderosa que afirma que en el calentamiento global no tienen la culpa seres humanos.

Generalmente lo atribuyen a cambios cíclicos del sol así como ciclos de la tierra o incluso la acción de rayos cósmicos. Hay incluso científicos de renombre mundial que afirman además que no es un fenómeno único en la historia de la tierra y que hay evidencias paleoclimáticas y geológicas indican que se han producido unas 30 glaciaciones y sus respectivos calentamientos incluso antes de haberse iniciado la era industrial o incluso mucho antes de aparición del ser humano sobre la tierra. Otros incluso afirman además que la mejor prueba está en el hecho de que todo el sistema solar se está calentando, lo que descartaría al ser humano como causante del mismo.

Según estos escépticos, los intereses de promover la idea del calentamiento global pueden ser varios:

-Evitar que los países en desarrollo usen combustibles fósiles, y por tanto, evitar que se desarrollen con el progreso y la educación.

-Promover la conservación del medio ambiente por medio de mentiras.

-Poner un impuesto sobre el carbono para obtener ganancias ilícitas.

-Obtener más fondos para los políticos del clima.

 -Según los negacionistas, los climatólogos siguen las directrices contenidas en el informe llamado de la Montaña de Hierro de 1962, donde se recomendaba la creación de diversos miedos para obligar a la población mundial a aceptar políticas de enormes gastos improductivos y derroche financiero para mantener el sistema económico nacido después de la Segunda Guerra Mundial.

 Empresas individuales y asociaciones  industriales - que representan al petróleo, acero, automóviles y empresas de servicios públicos, por ejemplo - formaron grupos de presión tales como Global Climate Coalition y Consejo de Información del Ambiente. El plan de juego del ICE pidió sumarse a los que dudan del efecto invernadero "basando el calentamiento global en teorías más que en hechos".

Los defensores de que el calentamiento global está causado en parte por culpa del hombre afirman que los negacionistas se mueven impulsados por intereses comerciales de corporaciones que conectadas a productos que afectan el medio ambiente, como por ejemplo, las petroleras. Dicen además que eso es pura desinformación por parte de un grupo supuestamente reducido de científicos y corporaciones ambientalistas. La réplica a este argumento es que las corporaciones petroleras y la industria nunca ganaron más dinero que desde que la neurosis por el calentamiento global comenzó a impulsarse hacia fines de la década de 1970. Otra evidencia que disipa la acusación de los subsidios de las petroleras a los escépticos, o realistas es que, mientras ExxonMobil ha invertido poco más de 20 millones en los escépticos en un lapso de 20 años.Y mucho más en organizaciones ambientalistas porque la neurosis les viene bien paradójicamente.

Un informe de la "Oficina del Inspector General” de la NASA ha revelado que agentes de la Oficina de Relaciones Públicas negacionistas eran culpables de "interferencia política inapropiada" en sus intentos de restar importancia a los resultados del cambio climático.Y pone algunos ejemplos.

Desde 1994 el partido Republicano de EE.UU., con George W. Bush a la cabeza, trata de desprestigar a los ambientalitas del cambio climático,

En 1994, de acuerdo con un memorandum filtrado, el influyente estratega republicano Frank Luntz aconsejaba a miembros del Partido Republicano, con respecto al cambio climático, que "es necesario seguir haciendo de la falta de certeza científica de los ambientalistas un asunto importante" y el "desafío de la ciencia" es "contratar expertos que simpaticen con su punto de vista." En 2006, Luntz declaró que todavía "en 1997, y 1998, la ciencia era incierta", pero en la actualidad está de acuerdo con el consenso científico.

En 2005, el New York Times reportó que Philip Cooney, un ex lobbista y "líder de equipo de clima" del American Petroleum Institute, dijo "repetidamente los informes  del clima editados por algunos gobernos como el norteamericano subestiman los vínculos entre las emisiones de CO2 en la atmósfera y el calentamiento global, según los documentos internos". La Administración G.W. Bush había contratado a Cooney en 2001 como jefe de personal del Council on Environmental Quality de la casa Blanca, "la Oficina que ayuda a elaborar y promover políticas de la Administración en temas de ambiente." El New York Times informó:

 Los expertos en clima y representantes de grupos ambientalistas, cuando se muestran ejemplos de sus revisiones, se dan cuenta de la importante influencia, en gran parte invisible entonces, que Cooney y otros funcionarios de la Casa Blanca con vínculos con las industrias de energía, tenían en quienes combatían contra  las restricciones de gases de invernadero.

El periódico también afirma sobre "los esfuerzos de la Administración Bush para poner de relieve las incertidumbres en la ciencia referidas al calentamiento causado por el hombre, poniendo a EE.UU. en conflicto con otras naciones y con grupos de científicos locales." Cooney informó la eliminación de toda una sección sobre el clima en un informe, tras lo cual un lobby de la energía fosil le envió un fax diciendo: "Usted está haciendo un gran trabajo."

Las empresas del petróleo están aliadas con las del tabaco, en su negacionismo cerril

Cooney, anunció su renuncia dos días después de contar su historia de la manipulación de informes científicos. Pocos días más tarde se anunció que Cooney había aceptado un cargo directivo  importante en la ExxonMobil.

En abril, la Corte Suprema de los Estados Unidos según el  Washington Post  de junio de 2007... condenó a la administración por no regular los gases de efecto invernadero asociados con el calentamiento global. A pesar de la sentencia a menos de dos meses, después llegó la declaración de Cheney el gran consejero de Bush de que “hay puntos de vista conflictivos que siguen estando vigentes acerca de la magnitud de la contribución humana al problema del calentamiento“. Luego se supo que el luego vicepresidente de  EE.UU. Dick Cheney tenía conexiones con el lobby de la Energía, y con la ExxonMobil en particular. Todos ellos han alimentado las especulaciones de que su actuación en la ciencia del cambio climático está vinculado a la "industria negacionista. En 2000, la "Fuerza de Tareas en Energía" de Cheney, oficialmente: "Grupo de Desarrollo de Políticas Nacionales de Energía", invitó a ejecutivos de las mayores compañías de petroleo: Exxon, Conoco, BP, Royal Dutch Shell, para consultar con la Casa Blanca sobre el desarrollo de una política energética nacional, aunque esto fue negado inicialmente por las empresas participantes. El cambio climático es otra historia sombría del gobierno de Bush.Y la Página de Opinión de The Age Company Ltd.  describió la negación del cambio climático como una forma extrema de negacionismo

  En sus temas de conversación para una reunión de 2001 con un grupo que incluía al lobbista de ExxonMobil Randy Randol (descubierto a través de la Legislación acerca de Libertad de Información), la subsecretaría de Asuntos Globales de EE.UU. Paula Dobriansky agradeció al grupo por sus ideas en las políticas de calentamiento global, tomando nota que, ‘Potus (el presidente de EE.UU.) había rechazdo al Protocolo de Kioto, en parte, basada en inputs del lobby negacionista. El Proyecto de Responsabilidad Gubernamental de "Observaciones Científicas del Clima" ha puesto en duda el nombramiento de la Administración del gobierno norteamericano de funcionarios con vínculos del sector privado, negadores del cambio climático. No hay favoritismo, pero…

Jeffrey Salmon fue subsecretario de Ciencias del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Antes de llegar a ese cargo, de 1991 a 2001 fue Director Ejecutivo del George C. Marshall Institute, un actor clave en campañas de desinformación de calentamiento global. En 1998 participó en el desarrollo de un hoy notorio plan de la industria petrolera, promoviendo incluso económicamente  plan para librar una campaña CONTRA la comunidad científica dominante sobre el calentamiento global. Antes de eso, fue redactor de discursos de alto nivel para Dick Cheney, cuando Cheney fue Secretario de Defensa.

El escepticismo de los negacionistas crea controversia mundial sobre el calentamiento global

El "moderno escepticismo, " de acuerdo a Michael Shermer, editor de la revista científica trimestral escepticista  Skeptic, "está embebido  del método científico, que involucra controlar los datos para formular y probar explicaciones naturales de un fenómeno natural. Una denuncia se hace factual cuando se confirma en una extensión razonable para ofrecer temporario acuerdo." Los términos como "calentamiento global negado" y "negación del cambio climático" se han usado desde 2000 para describir oposiciones al consenso científico. Organizaciones como la "Coalición de Clima Global", de acuerdo a un memum estratégico, " que trascendió desde 1991 "no comenzó a reunir datos y explicaciones de prueba, sino a influir en la percepción pública de la ciencia del cambio climático y "cambiar la posición de calentamiento global como teoría y no como un hecho." Esa estrategia fue criticada por ciencia tergiversada, en 2006 la Royal Society envió una carta a ExxonMobil expresando desaprobación a que una reciente publicación "deja a los lectores con la impresión tan inexacta y engañosa de las pruebas en las causas del cambio climático ... documentada en la literatura científica."

La Newsweek de agosto de 2007 y su historia de portada "La verdad acerca de la negación" reportó que "esta bien coordinada y bien financiada campaña por científicos opuestos, mercado libre think tanks, y la industria de los seis grandes ha creado una niebla paralizante de dudas alrededor del cambio climático."

 Newsweek publica una refutación del redactor Robert J. Samuelson, llamando a "la vasta sobresimplificación de una desordenada historia" y "fundamentalmente engañosa". Argumenta que "los periodistas deberían resistir la tentación de retratar al calentamiento global como un concepto moral... donde quien cuestiona su gravedad o proponga otras soluciones sea ridiculizado".

Varios comentaristas han comparado la negación del cambio climático con el negacionismo del Holocausto, mientras otros han condenado esas comparaciones como inadecuadas y poco felices.

Por otra parte, hace algunos años, cuando se empezó a hablar de cambio climático, hubo algunos políticos que lo negaron e incluso intentaron ocultarlo desinformando y ocultando información de hechos y cifras a la población. Claro ejemplo de ello fue lo ocurrido en el Gobierno de George W. Bush, donde se ocultaron unas imágenes tomadas por satélites espías que confirman que en los últimos años grandes extensiones de tierras en latitudes muy altas han perdido la capa de hielo que las cubría durante los meses de verano. Las fotografías, un secreto bien guardado durante la administración del presidente George W. Bush, fueron clasificadas por la Casa Blanca para que no salieran a la luz.

Al lado de Bush está el expresidente José María Aznar siempre activo, como en los días de Irak.

Los hidrocarburos son actualmente el motor del mundo y quien controla este recurso tiene el control de una parte sustancial de la economía del planeta.En este contexto, es muy difícil que naciones como Estados Unidos acepten la transformación de los sectores energético y automovilístico, entre otros, para limitar el cambio climático, implicaría realizar inversiones por miles de millones de dólares.

La Industria de la negación:la acción empresarial trabaja sobre en el cambio climático como en un negocio y se le unen las tabacaleras

"El negacionismo se inició tan pronto como la comunidad científica comenzó a estudiar la ciencia del cambio climático, , " de acuerdo a la historiadora de la University of California, San Diego Naomi Oreskes. Newsweek ha reportado que:

En 1998, John H. Cushman del New York Times reportó en un memorandum escrito por un especialista en relaciones públicas para el American Petroleum Institute: el memo describe un plan "para reclutar cuadros de científicos que comparten los puntos de vista de la industria con el cambio climático, y entrenarlos en relaciones públicas para ayudarlos en convencer a periodistas, políticos y al público de que el riesgo del calentamiento global es muy inexacto en justificar controles sobre los gases de invernadero." Como parte de la estrategia de poner  5.000.000 dólares para "maximizar el impacto de las visiones científicas negacioncitas en el Congreso, los medios y otras audiencias importantes, " el documento menciona:

Varios periodistas han argumentado que la estrategia recuerda la adoptada por lobbistas del tabaco después de ser confrontados con nuevos datos vinculando al cigarillo con el cáncer — para cambiar la percepción pública de los descubrimientos hacia la de un mito, reclamos injustificados, o exageraciones en lugar de la teoría científica dominante. En 2006, The Guardian reportó:

Hay claras similitudes entre el lenguaje usado y las aproximaciones adoptadas por Philip Morris y por las organizaciones fundadas por Exxon. Los dos lobbies usaron la misma terminología, aparentando haber sido inventada por los consultores de Philip Morris. La "ciencia basura" que llamaban a los estudios que mostraban que fumar está ligado con cáncer y otras disfunciones. La "ciencia clara" hizo estudios patrocinados por la industria del tabaco sugiriendo que el estudio estaba inconcluso. Ambos lobbies reconocieron de que su mejor oportunidad de evitar la regulación era desafiar el consenso científico. En un memorandum de la Cía. de tabaco Brown & Williamson anotaron: "La duda es nuestro producto, ya que es la mejor manera de competir con el «cuerpo del hecho» que existe en la mente del público en general. También es el medio de crear una controversia."

El presidente de la National Academy of Sciences Dr. Frederick Seitz ganó "aproximadamente  585.000" en los 1970s y 1980s como consultor de R. J. Reynolds Tobacco Company mientras continuaba "percibiendo su salario como 'presidente emérito' en la Rockefeller University". R.J. Reynolds contribuyó con $45 millones a los estudios médicos coordinadps por Seitz et al. Aunque el estudio no tocó los temas de tabaquismo y salud, "la industria frecuentemente hacía correr memoranda a diarios y revistas citando sus multimillonarios estudios programáticos como prueba de sus esfuerzos hacia la ciencia—y argumentando que la evidencia en los efectos sobre la salud de fumar estaban manipuladfos."

Seitz pasó a presidir grupos tales como el Science and Environmental Policy Project y el George C. Marshall Institute y afirmando que supuestamente habían realizado esfuerzos para "minimizar" el calentamiento global. Seitz dijo en los 1980s que "el calentamiento global es mucho más una cuestión de política que de clima." En una entrevista de abril de 2006 dijo que creía: "estamos teniendo un cambio natural, sea lo que sea, debido a causas naturales aún no exploradas." Se explayó diciendo que "yo diría que es poco probable que nos enfrentemos a un grave peligro por el calentamiento global" y "Todo buen científico reconoce que hay circunstancias que no pueden ignorarse, pero creo que, en las actuales circunstancias, lo único que podemos hacer es continuar como estamos y esperar a ver lo que el resultado .Federick Seitz es autor del documento Oregon Petition, publicado conjuntamente por Marshall y el Oregon Institutes en oposición al Protocolo de Kioto sobre el cambio climático. Esa petición que iba acompñada de "Revisión de Estudios de la Evidencia de Calentamiento Global" afirmó:

Los límites propuestos de los gases de efecto invernadero que dañan el ambiente, entorpecen el avance de la ciencia y la tecnología, y los daños a la salud y el bienestar de la humanidad. No hay convincente y científica evidencia de que el dióxido de carbono, metano, u otros gases de invernadero antropogénicos( causados por el hombre) estén causando o en un futuro previsible, causen catastrófico calentamiento de la atmósfera de la Tierra, cambiando su clima. ... Estamos viviendo en un entorno cada vez más exuberante de la flora y fauna como consecuencia del aumento de dióxido de carbono. Nuestros niños disfrutarán de una Tierra con mucho más plantas y vida animal que la que ahora estamos bendecidos. Esto es un regalo maravilloso e inesperado de la Revolución industrial.

“The Guardian” ha informado que, en 1993, Philip Morris estableció the Advancement of Sound Science Coalition (TASSC) en conjunto con la firma de RR.PP. APCO como parte de un plan para combatir las regulaciones propuestas contra el fumar pasivo: "Philip Morris, dijo la APCO, necesita crear la impresión de un "movimiento popular" -que se había formado espontáneamente por los ciudadanos afectados para luchar contra "el exceso de reglamentación". Se debe describir el peligro del humo de tabaco como un simple "temor infundado, entre otros, como las preocupaciones acerca de los pesticidas y los teléfonos móviles." El grupo Philp Morris había  recibido fondos tambien de Exxon:

TASSC, la ‘coalición’ creado por Philip Morris, fue la primera y más importante de las organizaciones empresariales financiados para negar que el cambio climático esté teniendo lugar. Se ha hecho más daño a la campaña para poner fin al cambio climático que a cual mal de humo del tabaco.

Varios think tanks financiados por Exxon y, más tarde, por ExxonMobil, para impugnar el cambio climático también supuestamente recibieron fondos de Philip Morris como Competitive Enterprise Institute, Cato Institute, Heritage Foundation, Hudson Institute, Instituto Fronteras de Libertad, Reason Foundation, Centro de Economía y Leyes de la George Mason University, e Independent Institute.

Una encuesta llevada a cabo por la Royal Society halló que en 2005 la ExxonMobil distribuyó 2, 9 millones de dólares  a 39 grupos que la Exon llamó "tergiversadores de la ciencia del cambio climático mediante la negación pura y simple de las pruebas".

Existe un colectivo que está en contra del cambio climático, no cree en él y no ve necesario tomar medidas. Estos son sin duda, los beneficiados de que ocurra el cambio climático, es decir que se rigen por motivos económicos más que nada. Suelen ser empresas grandes, aunque también muchos políticos, que han manifestado su opinión negativa sobre este tema. Los principales beneficiados son las grandes compañías, principalmente de hidrocarburos, tabaco, aseguradoras, empresas de aguas, compañias agrícolas, etc…

    

 

 

 

 

 

 

 


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