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Día del Periodista dominicano

05/04/2013 12:59 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El periodismo y el periodista "bajo el cuestionamiento"

image Por J. MODESTO RODRÍGUEZ

Todos los que hemos asumido el oficio de hacer periodismo, sabíamos de antemano que esto no es un negocio en sí mismo, ni una fuente para generar ingresos dignos para los periodistas que nos comprometemos con darle seguimiento a la actualidad y reflejarla en el medio en el que estemos. Al menos, en la República Dominicana, no lo es. Hay afirmaciones de que tampoco es negocio para los empresarios que son los propietarios de los medios. Pero muchos se involucran por el supuesto "poder" que otorga el ser propietario de un medio de comunicación o pertenecer al grupo de accionistas. Ese " poder" es para utilizarlo frente a casos específicos, contra determinados sectores, incluso los Gobiernos. Podrán haber otros motivos, pero no es el tema central de esta exposición

Hoy es el "Día del Periodista", un momento más que agradable para compartir algunas reflexiones. Muchos, para justificar el estado de pobreza del periodista, han calzado en el ambiente que, más que un oficio o profesión, el Periodismo es un "sacerdocio", una "vocación", y nadie discute eso en serio, todos lo aceptamos, amén. Quienes nos comprometemos a ejercer en el campo de Informador Público, vamos como un soldado a la guerra, a ganar o a morir, pero vamos. A pesar de las dificultades sabidas por muchos, abundan en las escuelas de periodismo cientos de matriculados, que en en la mayoría de los casos, en la evaluación universitaria, se le recomienda que opte por la carrera de Comunicación Social, por enfermería, docente, y otras del campo de las Humanidades, porque su talento, tal vez, no alcanza para las carreras de ciencia.

Y vamos, y nos involucramos para ser periodista, en busca, en muchos casos, no podemos que decir todos, de alcanzar un puesto para ver su nombre impreso, o "sonar" en la radio o ser "visto" en la televisión. Salen de las universidades con los conceptos técnicos-mecánicos para buscar la información, prepararla y servirla a través del medio. Eso se convierte en un acto mecánico, salvo honrosas excepciones, porque los hay que no están embriagados de la vocación, ni conscientes de las responsabilidades que conlleva este oficio y su compromiso social.

Cuando estamos en el medio, con unos conocimientos a cuestas, adquiridos en las escuelas de periodismo y conseguimos una oportunidad en una empresa periodística, nos damos cuenta en lo que nos hemos metido, pero ya no hay retorno y hay que aceptar el reto. Es lo mismo que el guardia y el policía, saben que no hay paga para vivir decentemente, pero quieren llevar el uniforme y cargar un arma, porque eso "da poder" sobre los demás. Los periodistas nos parecemos en esos afanes a los guardias y policías. Creemos que el periodista es un ser "especial" y de otro planeta, y que con el título de periodista podemos trascender en una sociedad excluyente y exhibicionista. Cuando bajamos a la realidad, entonces, comenzamos a frustrarnos. Pero ya estamos, y tenemos que seguir.

LA QUEJA INSISTENTE

Al menos en República Dominicana como en otros países similares, la queja por la paga es recurrente. Lo que se le asigna a un periodista como salario apenas le da para sobrevivir con arroz y habichuelas. Cada 5 de Abril, alguien se refiere a esto con frecuencia, otros no, la mayoría valoran y exigen al oficio, pero nadie se acuerda de la persona que ejerce como Periodista, de sus necesidades, de sus aspiraciones, de su lucha. Frases elegantes, muchas sinceras y honestas, otras solo para halagar y hacerse los graciosos o simpáticos y aprovechar para "exhibirse" en la ocasión buscando un impacto de Relaciones Públicas.

El Periodista es de los técnicos más mal pagados del mercado junto a otros por igual. Y lo comprueba, que todo el mundo observa la miseria en que se desenvuelve un ente de servicio, de entrega y sacrificio como el comunicador social; y el sacrificio a que sometemos todos, a nuestras familias que ven cómo pasa el tiempo, y no podemos ni siquiera alimentar en forma balanceada a nuestros dependientes, educarlos, solventarles problemas de salud, de vivienda, transporte, recreación, y mucho menos, cumplir holgadamente con la imagen para presentarnos a nuestra audiencia o al campo de trabajo. Andamos vestidos como cualquier obrero de mínimo ingreso. Tenemos que conformarnos con vivir en casuchas en los barrios marginados. Para cumplir con el horario de la empresa en la que estemos, tenemos que endeudarnos para transportarnos hacia nuestro escritorio. Ejercemos el trabajo con el "estómago vacío", y lo peor, dejamos atrás a nuestros hijos y la madre, sin el pan del día, a menos que tengamos crédito en el colmado del barrio. Quienes han sobresalido en términos económicos, han tenido que buscar la cobija política o corromperse. Trabajarle a los intereses, convertirse en voceros o "bocinas" para luego exhibir logros materiales, que necesariamente no provienen del ejercicio como tal, ni generados en las condiciones de los demás, ni de una venta de un talento especial. Hay en el mercado social, críticas a chorro contra los periodistas. Unas son merecidas, otras no. Porque no todos, andamos en lo mismo, no todos, nos hemos corrompido, cedido al mercado ni al poder, ni a los intereses particulares, no hemos vendido nuestras opiniones ni empeñado nuestra palabra. El Periodismo en la República Dominicana, en tanto un ejercicio libre, aunque con parámetros legales que le sirven de marco, ha sido invadido por personeros de otros umbrales técnicos-profesionales, incluso por políticos que han comprado o rentado espacios sobre todo en los medios electrónicos para realizar tareas no necesariamente periodísticas, pero sí de Comunicador. Comunicador, no de los intereses generales, sino de los particulares y de los compromisos políticos y empresariales. Por eso, no es justo juzgar al periodismo y al periodista, ni confundirlo con esta variante que permite la vida democrática.

Esa más o menos, es la vida promedio del profesional del que hoy conmemoramos el día para recordarle no que es Periodista, sino que es una de las víctimas del modelo económico a que ha ido sometida la República Dominicana. Y lo peor, que no se avisora un cambio en el panorama, en un plazo prudente. No me atrevo a decirle a los periodistas "Felicidades".


Sobre esta noticia

Autor:
Modesto Rodriguez (23815 noticias)
Fuente:
antillas1.blogspot.com
Visitas:
146
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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