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Festivo en bicicleta

12/01/2017 11:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Articulo escrito por: Jeison Rodríguez Castillo

Hoy es lunes y se celebra el día de los reyes magos, es un día de esos que llaman feriado, uno de los tantos que hay en Colombia durante el año. Me desperté a eso de las seis de la mañana, aliste la ropa (Una pantaloneta, camiseta, medias y zapatos), al igual que una tula de la Universidad Santo Tomás que compré el semestre pasado y en la que guardo los guayos cuando voy a jugar futbol en el campus los fines de semana. Dentro de ella metí un botilito de la selección brasileña lleno de agua, además de las llaves y la billetera, solo por si las moscas.

Bajé las escaleras, abrí la puerta y ahí estaba ella, con su vestidura metálica color rojo, dos ruedas prácticamente nuevas, unos frenos que en el mejor de los casos eran un tanto inseguros y una silla suave para que el trajín del recorrido fuera más llevadero. Acto seguido abrí la puerta me subí en esa bicicleta y comencé a pedalear con rumbo al alto de Mondoñedo.

Vivo en Funza, en el barrio Provivienda, justo en la frontera con el municipio de Mosquera. Salí a la vía principal hasta una glorieta en donde se pueden tomar la carretera hacia Bogotá por un lado o en la otra dirección hacia Madrid y Facataiva. Sin embargo hay otro camino que nos lleva a la vía que conduce a la Vega o al municipio de Soacha y que además cuenta con una subida medianamente pronunciada en donde los ciclistas van los fines de semana a sacar todo el estrés, a hacer deporte o simplemente a hacer ejercicio para ayudar a que las consecuencias de los excesos en diciembre no sean tan evidentes.

Ya en carretera se puede pensar con claridad, observar que solo pasan carros a tu izquierda y que en el horizonte solo se ve a tu próximo rival (La montaña), a los lados potreros, insectos y animales de monte, al igual que cactus con la punta roja y amarilla, esto significa que las tunas ya están listas para ser comidas, sin embargo nadie para a recogerlas, pues todos están concentrados en llegar a su objetivo.

Luego de ese tramo en el que te puedes fijar en todo lo que sucede a tu alrededor porque es relativamente plano, se ve la primera curva a la derecha, que nos muestra el inicio de una subida corta hasta la primera curva a la izquierda. Los primeros pedalazos son un poco duros, aunque soportables y uno intenta mantener un ritmo contenido, sin dar todo de sí, pues el camino apenas comienza.

La verdad es muy duro para una persona como yo, que no esta acostumbrada a este tipo de exigencia física. Además de que mi cicla no tiene cambios y por eso solo me queda resignarme, llevar mi ritmo y ver pasar a los demás ciclistas con sus bicicletas de mucho mayor precio que la mía. Observar que aún llevando la misma cadencia de pedaleo ellos avanzan el triple de lo que lo hago yo.

Durante la ruta tuve que parar a descansar unos segundos por lo menos unas cinco o seis veces, mientras la mayoría de los compañeros deportistas no paraban por ningún motivo, solo me dejaban una estela de aire por la velocidad a la que iban. Pero tranquilos después de casi hora y media dando pedal logre terminar la ruta y llegar hasta el punto máximo del alto de Mondoñedo, hasta una tienda en la que venden salpicón y jugo de naranja.

Es una experiencia motivadora en la que te das cuenta que puedes ir más allá de tu limite, así mismo me di cuenta que es el único deporte en el que puedes ir solo y nunca vas a escuchar comentarios entre la gente cuando te ven y nadie te va a mirar como si estuvieras loco. Aunque si hablamos de locos, lo mejor es sentir el viento en la cara mientras bajas a 50 o 60 kilómetros por hora en lo que se llama en el ciclismo profesional bajar a tumba abierta, porque se sabe que el más leve error a esa velocidad y encima de una bicicleta puede ser letal.

Pero no se dejen llevar solo por las palabras del último párrafo, para los que puedan les recomiendo mucho que desempolven sus caballitos de acero y se suban a la mejor aventura de fin de semana que puedan experimentar. Es increíble como unos fierros dos llantas y un manubrio lo puedan hacer sentir tan bien a uno, por eso no te quedes en la cama durante un día feriado, lo mejor es pasar un festivo en bicicleta.


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