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El gasto militar: todos los países quieren la paz pero todos invierten en armas

28/09/2015 05:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hay un dicho en latin que reza así: "si vis pacem para bellum" que significa, si quieres la paz prepara la guerra. Es un proverbio antiquísimo naturalmente, pero también muy moderno para todos los estados poderosos de hoy. Lo malo es que los que no tienen nada también lo siguen

 

El Día Mundial de Reducción de Gastos Militares, ya pasó. La fecha es lo de menos porque todos los días deberían de serlo y aunque fue inicialmente propuesta por la Oficina Internacional por la Paz (IPB) con el fin de promover una conciencia común a los problemas ocasionados por el gasto militar, hoy nos asalta el pensamiento que  esos dineros  a partir de 2016 deberían usarse para promover el desarrollo humano. Y no su muerte.

De acuerdo a esa oficina del IPB, se ha escrito mucho acerca del efecto del uso de armas en guerras, pero poco acerca del efecto sobre el desarrollo sostenible, el cual es crucial, desde el punto de vista de las poblaciones, para la seguridad a largo plazo.

Los datos del año 2013 muestran que el gasto mundial con objetivos militares asciende a 3, 3 millones de dólares por minuto, 198 millones de dólares por hora, casi 4 800 millones diarios. Lo cual equivale a los 1 747 billones al año.

Pero el gasto militar mundial es en realidad más elevado aún que lo calculado por el SIPRI (Instituto Internacional de Estudios para la Paz) de Estocolmo al sumar los presupuestos de defensa de los diferentes Estados del mundo. A esas cifras hay que agregar diversas sumas que también tienen que ver con la actividad militar aunque figuran en líneas presupuestarias no vinculadas a los presupuestos de defensa.

Y desde nuestra web comparamos el alto nivel de los presupuestos militares  estimados que pronto llegarán a los dos mil billones de dólares a nivel mundial — con, consecuencias graves como, por ejemplo, el incumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, sugiriendo que, en general, `los estudios de los orígenes de conflictos violentos no demuestran que el construir un ejército mejor armado sea la clave para mantener un país victorioso de una la guerra. La verdad es que de hecho, los fondos gastados en armas  desvían recursos de los desarrollos sociales, políticos y económicos que podrían solucionar mejor las raíces de los conflictos que un millón de Kalashnikof. Y en el banquillo está siempre el presupuesto militar.

Los recursos empleados en los sistemas armados en lugar de emplearse para el desarrollo humano, sumados a los efectos negativos para la salud física de los individuos, restan valor y eficacia a los que deberían emplearse en el desmantelamiento de esos sistemas, especialmente los biológicos, químicos y nucleares.

En las palabras del general Dwight D. Eisenhower: "Cada arma que se fabrica, cada barco de guerra que es construye, cada misil que se dispara significa, un robo a los que tienen hambre o están enfermos".

Y es curioso que Eisenhower diga eso, pues en sus días, ocurrió el nacimiento del (Complejo Militar  industrial), pues antes existían sentimientos  de ética y rechazo entre quienes, como hombres de negocios, consideraban a los militares como una casta guerrerista y éstos a los hombres de empresa como una clase parasitaria, cuyo único interés era acumular millones.  Algunos militares hasta se sentían “manipulados”, teniendo que conformarse con su paga y su status social. Al finalizar la  II Guerra Mundial y en los comienzos de la Guerra Fría las “reglas” cambiaron: la asignación de “contratos” y el nombramiento de altos militares para puestos importantes en las grandes  empresas niveló los sectores. Al poco se crearon nuevas industrias y corporaciones para suministrar material para las Fuerzas Armadas, equipos y técnica para la guerra. La “prosperidad” alcanzada planteó la “economía permanente de la guerra” y justificó la carrera armamentista y alimentó “la guerra fría”, justificada en parte por las purgas de Stalin y el publicitarse como el dueño del mundo. Ya el CMI sirvió para integrar los sectores y la filosofía de la sociedad media y alta de la nación. La pobre no contaba sino por contagio y gracias a los medios. Así se llegó al 2.000

El gasto militar de EE.UU. casi se ha duplicado en diez años. La organización Think Progress manifestó que un nuevo informe publicado por el SIPRI (Instituto Internacional Sueco para Investigaciones sobre la Paz), revela que el gasto militar de EE.UU.  se ha duplicado virtualmente desde 2001.

Los EE.UU. gastó  698 mil millones de dólares en el último año militar, un aumento de 81, 5 % en la última década. En el último año su gasto militar es muy superior al de cualquier otro país. Es seis veces más que China, el segundo en gastos militares. En general, el mundo gastó 1.600.000 millones de dólares en este tipo de renglón.

Como porcentaje del PIB, el gasto militar de EE.UU. ha aumentado de 3, 1% en 2001 al 4, 8% en el 2014

Dentro de los principales motivos para ese aumento está la política belicista de Washington, y la necesidad del CMI de que sea así, y se pone de manifiesto de forma concreta en Irak, Afganistán, Pakistán, Libia y guerra antiyahidista. Debe sumarse a esto las propias situaciones que Estados Unidos ha creado con Irán y Corea del Norte, la posibilidad de un nuevo conflicto Israel-Palestina donde por lo menos se convertiría en suministradores de armas y las tensiones creadas por su poderosa “Intelligentsia”(NSA), y del FBI, CIA, Servicios Especiales, etc…etc..  o sus hombres de negro en el Medio Oriente y América Latina, para no continuar con más detalles.

Con casi el 5% de su producción industrial bruta dedicada a la carrera armamentista, no se puede esperar otra cosa de ellos que el mantener las guerras, pues de no hacerlo el desempleo pudiera llegarles al 15% o más, lo cual sería un verdadero caos para la sociedad de la “libre empresa”.

Como en el mercado internacional de armamentos la competencia es mucha, Estados Unidos ha creado su propio mercado interno, principalmente con la llamada “Guerra contra el Terrorismo” y el Departamento de Seguridad de la Patria, que desde su creación ha sido otra especialización para algunas empresas del Complejo Militar Industrial, que han diversificado su producción y ahora también producen “equipos de seguridad”.

La represión policial dentro de Estados Unidos está altamente tecnificada y se sirve de los más modernos programas de computación al igual que de los adelantos de la nanotecnología, cerrando diariamente el círculo sobre los “sospechosos” que cada día son más hasta llegar al 75% de la población total del país. Todos tienen su ficha.

Sólo la actual crisis ucraniana ha puesto a Europa, incluida Rusia en una situación análoga casi idéntica a la de la guerra fría, porque entretanto Rusia, sucesora principal de la URSS imitó desde la guerra fría el sistema de sociedad de los gobiernos norteamericanos y de sus sistemas armamentísticos, empresariales, técnicos y hasta deportivos y músico-artísticos, siempre conservando datos tradicionales. Los datos que acaba de publicar el SIPRI, de sus investigaciones  en pro de la paz mundial, confirman que el gasto militar de todos los países ha vuelto a los niveles y maneras de la guerra fría. O sea, después de haber disminuido entre 1991 y 1998, el gasto militar ha vuelto a subir a un nivel superior al del último periodo del enfrentamiento entre el oeste y el este.

En Estados Unidos, los gastos vinculados al armamento nuclear (23.000 millones de dólares al año) no aparecen en el presupuesto del Departamento de Defensa sino en el Departamento de Energía; las sumas destinadas a los militares retirados (unos 170.000 millones al año) aparecen en el Departamento de Veteranos; los gastos en ayuda militar y económica a los aliados considerados estratégicamente importantes (unos 50.000 millones anuales) aparecen en el presupuesto del Departamento de Estado o en otros.

El presupuesto federal norteamericano incluye 97.000 millones de dólares asignados a un «Fondo Unificado del Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y la USAID» destinado a «Operaciones de Contingencia en el Exterior» (Overseas Contingency Operations). Otros 40 000 millones de dólares van a parar al Departamento de Seguridad de la Patria (US Department of Homeland Security).

Y no podemos olvidar lo que se destina a los servicios de inteligencia, cuya única cifra «no clasificada» (1.600 millones anuales) es sólo la punta visible del iceberg. Si agregamos todo eso y algunas líneas presupuestarias más al presupuesto oficial del Pentágono (640 000 millones de dólares en 2013), el gasto militar de Estados Unidos se eleva a casi 1 000 billones al año. Lo cual significa que de cada 4 dólares del presupuesto federal alrededor de 1 dólar se gasta con fines militares.

Estados Unidos sigue ocupando –con ventaja el primer lugar entre los 15 países que más dinero dedican al belicismo en todo el mundo. Muy por detrás de Estados Unidos aparecen –al igual que en 2012– China y Rusia con gastos militares estimados en 188 000 millones de dólares y en 88 000 millones respectivamente.

A partir de ahí, pueden verse importantes cambios en el orden de la clasificación en relación con el año anterior. Arabia Saudi, que estaba en 7º lugar al que ascendió en  2012, subió en 2013 al 4º lugar. Lo que significa un aumento del gasto militar en un 14%.

Y Turquía pasó de ocupar el puesto 16 al 14 en la lista de países con mayor gasto militar, superando en particular a otro miembro de la OTAN, Canadá. Le siguen Francia, Gran Bretaña, Alemania (que sube del 9º al 7º lugar), Japón, la India, Corea del Sur, Italia (con un gasto estimado en 32 700 millones de dólares en 2013), Brasil, Australia, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos. Esos 15 países totalizan el 80% del gasto militar mundial.

Pero los pobres y refugiados que generan los conflictos de Siria e Irak siguen peor que nunca porque aumentan a diario en miles. Las cifras de ACNUR son escalofriantes

Hoy nos hablan de modernos sistemas antiaéreos S-400 que han entrado en servicio en el norte de Rusia. Del caza polivalente ruso de quinta generación T-50 ó del submarino chino tipo 096 puede atacar a EE.UU. desde la costa de China. De nuevos inventos en el Reino Unido.  Cada ejemplar de esas nuevas armas vale millones de dólares que se restan a fondos de alimentos y medicinas.

Los voluntarios de Médicos Sin Fronteras (SMS) no pueden ocultar su disgusto y generar el desprecio entre quienes guardan algo de solidaridad.

Los expertos del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), responsables del informe de las estadísticas de gasto militar mundial en 2013, señalan que vamos derechos al caos.

La situación actual mundial si ha cambiado mucho, en comparación con el panorama que se percibía durante la Guerra Fría en la que la URSS y EE.UU. eran las dos grandes fuerzas más notorias. Las grandes potencias. Seguidas a duras penas por china.

Las irrealidades de los países de la UE

Tras cinco años de crisis económica y financiera en Europa, hay un tema en Bruselas que se insiste en ignorar: el papel del gasto militar entre los factores que han causado y perpetúan la crisis económica  europea. Mientras el gasto en infraestructura social se recorta, el gasto en sistemas armamentísticos apenas se ha visto reducido. Mientras las pensiones y los salarios se recortan, la industria armamentística sigue con nuevos pedidos y de deudas pendientes.

Lo sorprendente en tiempos de austeridad es que el gasto militar de la UE en 2010 ascendiera a 194.000 millones de euros, el equivalente a los déficits anuales combinados de Grecia, Italia y España.

Resulta perverso que las voces de protesta que más se hacen oír en Bruselas sean los cantos de sirena de los lobbies militares, advirtiendo del ‘desastre’ que supondría aplicar más recortes al gasto militar. Este informe prueba que el verdadero desastre se ha debido a los años de alto gasto militar europeo y a los negocios de armas corruptos, dinámica que ha contribuido sustancialmente a la crisis de la deuda en países como Grecia y Portugal, y que continúa siendo una pesada carga en los presupuestos de todos los países en crisis.

Estados Unidos con su complejo militar-industrial está a la cabeza del gasto en el ranking del caos

El poder del lobby militar-industrial europeo supone también que sea más improbable cualquier recorte efectivo. Esto quizás sea más obvio en el modo en que el Gobierno alemán, mientras exige crecientes sacrificios en recortes sociales, ha presionado entre bambalinas contra los recortes militares por la preocupación del efecto que ello tendría en su propia industria armamentística.

Este informe pone al descubierto cómo los elevados niveles de gasto militar han jugado un papel importante como factor causante de sus crisis de deuda.

Grecia ha sido el país europeo que más ha gastado en términos relativos en el ámbito militar en la mayoría de los últimos 40 años, gastando el doble de porcentaje de su PIB en defensa que la media europea. El gasto militar español aumentó un 29% entre el año 2000 y 2008, debido a grandes compras de armas, y ahora se enfrenta a tremendos problemas para pagar las deudas por sus programas militares innecesarios.

Como dijo un antiguo secretario de Estado de Defensa en el año 2010: “Nunca debimos haber adquirido sistemas que no íbamos a usar, para situaciones de conflicto que no existían y, lo que es peor, con fondos de los que no disponíamos ni entonces ni ahora”. Incluso en el caso de la última víctima de la crisis, Chipre, parte de sus problemas de deuda se deben a un incremento de un 50% en gasto militar en la pasada década, principalmente a partir de 2007.

Las deudas generadas por la venta de armas fueron han sido a menudo resultado de negocios corruptos entre miembros gubernamentales, pero ahora recaen sobre ciudadanos ordinarios que deben hacer frente a recortes salvajes en servicios sociales. Una serie de investigaciones sobre un contrato de armas firmado por Portugal en 2004 para comprar dos submarinos por mil millones de euros, cerrado por el entonces primer ministro José Manuel Durão Barroso (ahora presidente de la Comisión Europea) han revelado la existencia de más de una docena de contratos de intermediación y consultoría sospechosos, que costaron a Portugal al menos 34 millones de euros.

Las autoridades judiciales están investigando hasta ocho contratos de armas firmados por el Gobierno griego desde los años noventa debido a posibles sobornos y comisiones ilegales a políticos y funcionarios del Estado.

La lista de los países con mayor gasto militar del mundo revela que el Reino Unido ocupa el cuarto puesto, Francia, el quinto, Alemania, el noveno e Italia, el undécimo. Italia, a pesar de verse aquejada por una deuda de 1, 8 billones de euros, destina una mayor cantidad de su PIB a gastos militares que el mínimo registrado, en el año 1995, desde el fin de la Guerra Fría.

Los recortes en gasto militar, cuando se han aplicado, han repercutido casi siempre en las personas: reducciones de personal y rebajas en las pensiones y salarios, y no en las compras de armas. De hecho, el presupuesto para la compra de armas pasó de 38.800 millones de euros en 2006 a 42.900 millones de euros en 2010 –un incremento superior al 10%–, mientras que los costos de personal descendieron de 110.000 millones en 2006 a 98.700 millones en 2010, una reducción del 10% que tuvo lugar en gran medida entre 2008 y 2009.

Mientras que países como Alemania han insistido en los recortes más severos del presupuesto social de los países en crisis para el pago de la deuda, han hecho mucho menor hincapié en los recortes en gasto militar que podrían poner en peligro la venta de armas. Francia y Alemania presionaron al Gobierno griego para que no redujera su gasto de defensa. Actualmente, Francia está negociando un contrato de arrendamiento con Grecia para dos de las fragatas más caras de Europa; este sorprendente proyecto, dicen, está motivado por “consideraciones de orden político, más que ser una iniciativa de las fuerzas armadas”.

En 2010, el Gobierno holandés concedió licencias de exportación por valor de 53 millones de euros para equipar a la fuerza naval griega. Como señaló un asistente del entonces primer ministro griego, Yorgos Papandréu: “Nadie nos está diciendo ‘compren nuestros buques de guerra o no vamos a rescatarlos’. Pero se desprende claramente que serán más solícitos si lo hacemos”.

El elevado y continuado gasto militar ha generado un auge de los beneficios de las empresas armamentísticas y un impulso aún mayor a la exportación de armas, ignorando toda consideración relativa a derechos humanos. Las cien mayores empresas del sector vendieron armas por valor de 318.000 millones de euros en 2011, un 51 por ciento más en términos reales que en 2002. Anticipando una demanda nacional decreciente, la industria recibe un apoyo político más activo para promocionar la exportación. A principios de 2013, el presidente francés, François Hollande, viajó a los Emiratos Árabes Unidos para promocionar la venta del avión de combate Rafale.

El primer ministro británico, David Cameron, también viajó a los Emiratos Árabes Unidos y a Arabia Saudí en noviembre de 2012 con el objetivo de promover grandes contratos de venta de armas. España está pendiente de lograr un controvertido contrato con Arabia Saudí para vender 250 tanques Leopard 2, en competencia con Alemania, la constructora original del tanque.

Son muchos los estudios que prueban que la inversión militar es la manera menos eficiente de crear puestos de trabajo, con independencia de los otros costes del gasto militar. Según un estudio de la Universidad de Massachusetts, un gasto de defensa por valor de mil millones de dólares crea los mínimos puestos de trabajo, menos de la mitad de lo que podrían generar como inversión en educación y transporte público. En momentos de gran necesidad de inversión en creación de puestos de trabajo, invertir en un estamento militar excesivo y derrochador no es justificable dado el número de puestos de trabajo que dicha inversión podría generar en áreas como la salud y el transporte público.

Pero  los líderes militares siguen fomentando la falsa y ridícula idea de que los recortes en defensa de la UE suponen una amenaza para la seguridad de los países miembros. El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, “no ha desaprovechando ninguna ocasión para persuadir a los miembros de la alianza de invertir y colaborar más en defensa”. El general Patrick de Rousiers, presidente francés del Comité Militar de la UE, señaló en una audiencia celebrada en el Parlamento Europeo que el futuro de Europa estaba en juego si no se aumentaba el gasto militar. “¿Qué lugar puede ocupar una Europa de 500 millones de habitantes si no tiene una capacidad militar creíble que garantice su seguridad?”, se preguntó retóricamente.

El programa de austeridad permanente de la Comisión Europea tiene un ámbito en la que Europa podría hacer mucho más para aplicar la austeridad: es el del gasto militar y la industria armamentística. La abolición de las armas nucleares en posesión de Francia y el Reino Unido permitiría ahorrar varios miles de millones de euros al año y, a la vez, cumplir con el compromiso adquirido por estos países en el tratado de no proliferación de armas nucleares y, así, eliminarlas definitivamente.

La reducción del gasto militar de todos los Estados miembros a los niveles existentes en Irlanda (0, 6 por ciento del PIB) permitiría ahorrar muchos más miles de millones. La cancelación de las turbias deudas generadas por acuerdos de armas alcanzados con sobornos sería un gran primer paso en la exigencia de responsabilidades a aquellos que ayudaron a causar la crisis. Tales medidas también demostrarían que, en tiempos de crisis, Europa está preparada para invertir en el futuro deseado por sus ciudadanos pacifistas y no por quienes promueven la guerra.

Armas, deuda y corrupción: la aparición de los yihadistas ha complicado la carrera de las armas en el mundo

Como muestra el informe del SIPRI, el mundo espera una nueva ronda de inestabilidad, una carrera armamentista en todas partes a todos los niveles y de posibles nuevos conflictos

Regionales, debidos a la aparición de los fanáticos yihadistas en Siria, norte de Irak, Kurdistan,   bien armados desde fuera, etc..

A la arena llegan nuevos países con gran ambición dispuestos a sustituir la confrontación de los antiguos bloques.

Desde un punto de vista formal, se habla de los gastos militares mundiales la situación no parece preocupante. En 2013 los gastos totales disminuyeron solo un 1, 9% en comparación con el año 2012. La mayor contribución a esta reducción recae en EE.UU. y Europa.

Sin embargo, sus políticos no lo hicieron por amor a la paz. Los expertos del SIPRI explican que la reducción en un 7, 8% de los gastos militares de EE.UU. se debe al fin de la guerra en Irak y el comienzo de la retirada de tropas de Afganistán, y no por el compromiso de la administración de Obama de ceñirse a los principios del desarme, según un análisis del Fondo de Cultura Estratégica.

La  reducción no es  alta. En 2012 la participación de Estados Unidos en los gastos militares entre los 15 primeros países fue del 40%, y en 2013 bajó solo al 37%.

El caso de Europa es aún más simple. Hay una crisis, y los Estados miembros de la UE y la OTAN han tenido que recortar su gasto militar. Sin embargo, ese 'vacío' lo intentan llenar a toda prisa otras naciones. En los últimos años los turcos han incrementado su presencia militar en los Balcanes, la región del Mar Negro, el Cáucaso y Asia Central, sin dejar de prestarle atención a Crimea.

El jefe del programa del SIPRI sobre los gastos militares no exagera cuando advierte sobre la amenaza de las "carreras armamentistas regionales"

La actual política de Ankara en estas regiones se podría caracterizar como un intento, por un lado, de seguir desempeñando el papel de aliado de EE.UU. y, por otro, de multiplicar su capital político al criticar la política norteamericana a medida que realiza un acercamiento con los opositores de Washington, en particular, a través de varias misiones de mediación. ¿Doble juego?

Esto indica que el jefe del programa del SIPRI sobre los gastos militares, Sam Perlo-Freeman, no exagera cuando advierte sobre la amenaza de las "carreras armamentistas regionales". En los últimos años, Rusia también se ha enroscado más en el ámbito militar. Esto no pasó desapercibido a los expertos del SIPRI, quienes reaccionaron con un mayor análisis.

El informe de 2013 hablaba del crecimiento de los gastos militares en Rusia en un 4, 8% con respecto al anterior. Sin embargo, los autores del documento subrayan que se trata de un programa de modernización de armamento, sin el cual ningún país puede resistir a las amenazas externas actuales. Para resumir, repetimos las palabras del general Eisenhower, que no era ningún pacifista y además era un pro-nuclear que inventó  los” átomos para la paz” que nunca lo fueron. Recordando sus palabras.“Cuidado, ¡la Paz está siendo asaltada por armas costeadas por pobres,   enfermos y fusilados”!!!

En plena crisis económico-financiera, el gobierno de España impulsa la exportación de armas, estrategia que preocupa a organizaciones de la sociedad civil que advierten la prevalencia del interés comercial sobre la ley y sus consecuencias sobre los derechos humanos.

"En momentos en que pesan más los criterios comerciales que las regulaciones es cuando se venden armas a países en los que se violan los derechos humanos y se alimentan conflictos en el mundo", sentenció el codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IEACH).

DiasporaWeb ha tenido que recortar el informe sobre el gasto militar, dejando para futura edición el gasto militar español porque, lamentablemente, el tema da para mucho más aunque debía bastar con diez líneas o la advertencia del general Eisenhower: estamos robando a los pobres, enfermos y fusilados, si gastamos un euro en armas

 

 

 

 

 


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