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La guerra de dos mundos: el de quienes defienden la humanidad y el de los que defienden las finanzas

25/04/2013 14:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Las organizaciones humanitarias y ambientalistas, desde UNICEF hasta Greenpeace tienen enfrente al globalismo de las multinacionales y el capital

El prólogo de este informe de UNICEF fue escrito por Lord Nicholas Stern, reconocido economista británico y autor a su vez del prestigioso Informe Stern sobre el cambio climático encargado por el Gobierno laborista.

Lydia Baker, experta en reducción de riesgos en desastres y adaptación al cambio climático dice todo eso en la revista Global Future. Agrega que nadie será inmune a los efectos del cambio climático, pero los niños de las familias más pobres en países del Tercer Mundo se juegan la supervivencia. Muchos países de África, Asia, algunos de Oceanía están en alto riesgo. Esto se aplica en especial a los niños menores de cinco años, que constituyen entre el 10% y el 20% del total de población que se estima sean los más afectados por el cambio climático.

Sin embargo, hace falta mucho más para proteger a los niños de los efectos negativos del cambio climático. Por ello UNICEF, Save the Children, ACNUR, Greenpeace, hacen un llamamiento a los gobiernos, las empresas, para que reduzcan sustancialmente sus emisiones y los vertidos tóxicos, y a las personas de a pie, a los particulares acomodados, a todos, para que contribuyan a financiar los costes básicos de supervivencia y adaptación al cambio climático de los niños del Tercer Mundo. Amen.

Los defensores del cambio climático lo tienen mucho más difícil de lo que la gente cree, porque manejan calderilla al lado de las multinacionales

El diario británico «The Guardian» destapó hace tiempo que la petrolera Exxon Mobil financiaba a la prestigiosa organización científica británica Scientific Alliance, vinculada con la petrolera a través del Instituto George C. Marshall de Washington. Todas estas organizaciones publicaban informes en los que insistían en quitar importancia al cambio climático. El instituto norteamericano recibía desde hace años una financiación de 51.000 libras de Exxon Mobil y una suma considerable sin especificar.

Según el citado periódico, esta revelación se produjo tras un anuncio del Gobierno de Londres de que el calentamiento global sería su principal objetivo durante su presidencia del G8. Por supuesto los laboristas estaban interesados en tener de su lado a los científicos petroleros.

Según «The Guardian», consultados los científicos reconocieron que la Exxon patrocinaba generosamente sus investigaciones pero que no influía para nada en sus conclusiones. Los altos cargos de Exxon han negado siempre cualquier relación con la conferencia de Londres, aunque ésta estaba probada.

Al verse entre la espada y la pared el primer ministro británico Tony Blair trató de arreglarlo diciendo en "The Guardian" y luego en el Foro Económico de Davos que "el cambio climático no es algo universalmente aceptado, aunque muchas voces independientes han alertado sobre sus riesgos”.

La Red de Acción Climática de Europa (CAN-E), que agrupa a varias organizaciones no gubernamentales, publicó un duro informe en el que acusaba a ocho grandes compañías europeas de donar fondos de manera desproporcionada a candidatos para el Senado de Estados Unidos conocidos por su negación del cambio climático. Entre los donantes figuran la farmacéutica Bayer, BASF, la petrolera British Petroleum (BP), tristemente recordada por el desastre ambiental del Golfo de México; la energética GDF/Suez y la empresa del acero ArcelorMittal.

Las empresas denunciadas por la red de acción climática han aportado un total de $306.100 (219.400 euros) a diferentes candidatos al Senado. El 78% de esos aportes fueron a parar a candidatos que niegan rotundamente el cambio climático o para senadores que votaron contra la iniciativa del presidente Barack Obama de tasar las emisiones de dióxido de carbono. Tomas Wyns, asesor político de CAN, califica esos aportes como un acto de “hipocresía”.

“En sus sitios web estas multinacionales dicen cosas buenas sobre los que luchan contra el cambio climático, pero después regalan sumas significativas de dólares a senadores que bloquean sistemáticamente la acción climática o incluso a algunos que abiertamente niegan que el cambio climático sea real y menos que esté causado por los humanos”, denunció Wyns.

Tanto BASF como Bayer manifestaron a los medios que la ley electoral de Estados Unidos no les permite financiar directamente a ningún candidato a las elecciones, aunque sus empleados y accionistas lo pueden hacer a través de un Comité de Acción Política (CAP). Que este comité recaude dinero es legal y después CAP lo puede distribuir a su antojo dando una razón o sin darla. Y lo que digan es como decir que se patrocina a David Beckham porque juega bien al ping-pong”.

Sin embargo, Wyns destacó que en la lista de favorecidos por la Bayer hay “figuras estratégicas” o emblemáticas que “se ganan la vida negando el cambio climático tal como Blanche Lincoln senadora por Arkansas, eficaz bloqueadora del cambio climático. Ella recibió la mayor parte del dinero de las ocho empresas. Y ésta ha sido su principal actividad en los últimos años.

El informe también destaca que estas empresas se oponen de manera insistente a la adopción de los parámetros ambientales en Europa, aunque su popularidad no bajaría al sumarse a la inacción general ante el problema del clima en especial Estados Unidos que supera a la del resto del mundo. Y el escrito de Wyns concluye afirmando que “lo que queda claro ahora es que esas mismas empresas y otras multinacionales financian a figuras estratégicas de la política norteamericana y europea responsables de la propaganda por la inacción contra el cambio climático en Estados Unidos”.

El CAP de Bayer es el más generoso y ha hecho generosas donaciones a los “bloqueadores y negadores” del cambio climático según repetida denuncia la Red de Acción Climática (CAN), sin que la bayer tenga que tratar directamente con los agraciados. Manos de sangre bien lavadas legalmente. Sin embargo, Rolf Ackermann, portavoz de Bayer, se debió sentir aludido por un artículo de la Red Climática y declaró en el New York Times que la acusación de que la empresa apoya de manera sistemática a políticos que niegan el cambio climático, es ridícula. Pero no los demandó, a pesar de ser una potencia económica. Y el que calla, otorga. Claro que estos lobbies mercenarios no hablan, ciertamente, desde África profunda e inerme.

A los tres años del desastre de una plataforma petrolera británica en el Golfo de México la situación es catastrófica y hasta el clima ha cambiado

Esta semana se cumplen tres años desde que la plataforma petrolera Deepwater Horizon de British Petroleum (BP) vertiera al mar 4, 9 millones de barriles de petróleo en el golfo de México, en lo que se considera el derrame marino de petróleo más grande de la historia.

Pasados ese tiempo desde el desastre, los científicos consideran que el ecosistema del golfo" está muy mal" y de que existen riesgos para la salud humana en el mar y en toda la región costera. Se ha modificado también el clima.

Cientos de cadáveres de delfines y de tortugas marinas varados, peces y mariscos sin ojos, pescado con altos niveles de contaminación, manchas de petróleo en el mar y muchas personas gravemente enfermas en la zona, fueron groso modo lo que vieron los algunos de los efectos que vieron quienes allí estuvieron o trabajaron en el salvataje o limpieza. Y hay otros medioambientales más complejos.

La tasa de crías de delfines muertas y ejemplares adultos hallados varados en la playa fue seis veces superior a la media durante los primeros meses de 2013, es decir, cuatro veces más que el promedio histórico.

Entre mayo de 2010 y noviembre de 2012 (últimas cifras publicadas) se encontraron los cadáveres de más de 1.700 tortugas cuando el promedio anual de esos accidentes en toda la región es de 240. "Estas cifras, son un fuerte indicio de que el ecosistema del golfo resultó muy dañado. Así lo consideran muchos informes periodísticos y lo explicó Doug Inkley, científico jefe de la Federación Nacional de Vida Salvaje de EE.UU. Sus conclusiones publicadas en inglés sobre la fauna afectada por el vertido son alarmantes.

La “solución” de la BP y asesores agravó la catástrofe ecológica poniéndola a la altura de la Exxon-Valdez en Alaska. Según los expertos, los más de 68 millones de litros de dispersante como parte del plan petrolera para la limpieza del mar no hicieron sino consolidar los efectos del desastre sobre la vida marina y la salud humana.

Corexit es un producto químico que fabrica la Nalco Holding Company, firma asociada con BP y Exxon. En la fuga de petróleo del Deepwater Horizon en el golfo el Corexit 9527 fue remplazado por Corexit 9500 ya que el primero era muy tóxico, aunque se había usado durante el derrame de petróleo de Exxon Valdez en 1989 Alaska.

En el golfo de México, oficialmente, se utilizaron Corexit EC9500A y EC9527A en grandes cantidades. La Enviromental Protection Agency (EPA), agencia de protección medioambiente dijo que para finales de mayo, se había aplicado un total de 800.000 galones US pero un cálculo más preciso estimó que bajo la superficie del mar había unos 100.0000 galones US. Y el derrame se convirtió en calamidad química.

La propiedad de su composición no era pública, pero el fabricante Nalco, en respuesta a la presión pública para que revelara las concentraciones de químicos publicó la lista de 6 ingredientes en Corexit 9500. Luego se descubrió la identidad del sulfonato usado en las dos formas de Corexit y la Agencia de Protección (EPA) al mes siguiente. Se dijo que otro componente dioctyl sodio sulfosuccinato, debió ser el culpable.

El dispersante Corexit, provocó lo que algunos científicos han descrito como "una tormenta gigante de nieve negra" formada por diminutos glóbulos de crudo, que se han esparcido por el océano y se han asentado en el fondo del mar, en cientos de miles de galones.

William Sawyer, un toxicólogo norteamericano que ha estudiado las concentraciones de hidrocarburos de petróleo en los peces y mariscos comestibles en la región, sostiene que “el uso de los dispersantes de la Nalco hizo que el petróleo se absorbiera aún más fácilmente a través de las branquias de los peces y pasara a su torrente sanguíneo” y de ahí a la cadena alimenticia. De hecho la pesca en el Golfo se convirtió en un veneno activo para los humanos.

Por su parte, Michael Robichaux, médico de Luisiana, una de las zonas más afectadas por el vertido, ha documentado 113 pacientes que enfermaron tras exponerse a productos químicos asociados con el derrame durante las tareas de limpieza. Y Jorey Danos, uno de los pacientes de Robichaux que trabajó 21 días en la limpieza de uno de los barcos expuestos directamente al Corexit en tres ocasiones, se quedó con la piel llena de quemaduras y comencé a tener problemas para respirar y aún hoy casi tres años después continúa con los mismos problemas.

El lavado de imagen: un juego sucio para lavar la cara de los lobbies poderosos que polucionan no solo el clima

Los protagonistas de los bandos que se enfrentan en la guerra climática están claramente delimitados y definidos ya, pero es deber de DIASPORAWEB el dejar clara la situación para el usuario. De los primeros actores hemos hablado en amplio reportaje sobre los niños-víctima del cambio climático y no necesitan más presentación.

Empezando por UNICEF y terminando por Greenpeace son sencillamente los que colaboran por un medio ambiente limpio para un mundo mejor, luchando a brazo partido contra el cambio climático.

Es mucho más complejo hablar a los segundos que son los altos y bajos cargos de las multinacionales, lobbies industriales, gobiernos corruptos y sus mercenarios que intentan (o colaboran) a preservar y amplían sus mercados y áreas de influencia política por todos los medios, presentándose ante el público como protectores del medio ambiente o líderes en la lucha por erradicar la pobreza y el hambre.

Pero practican por medio de especialistas el lavado de imagen, empezando por presentarse por ambientalistas preocupados. Las fuerzas económicas y políticas más poderosas del planeta y responsables de gran parte de la destrucción ambiental, simulan abrazar la causa del medio ambiente y se apropian de su terminología, prometiendo "autorregularse" y para ello elaboran "códigos de conducta ambiental"...

El lavado de imagen de los globalistas está a cargo de grandes agencias publicitarias que viven de la mentira, del chantaje y de la corrupción

Las campañas de publicidad son millonarias, los poderosos ya conocidos de sobra que tratan de imponer al mundo sus “verdades”, los culpables de la mayor parte de la destrucción ambiental, no temen gastar. Ni mentir para ocultar su objetivo real, las finanzas a través de la corrupción climática, a todos les preocupa mucho hacerse impopulares y se ponen la careta de ambientalistas. Son benefactores como Hitler o aquel tirano sudamericano Generalísimo Trujillo, que el escritor Vargas Llosa describió en una novela…

Para ser testigos de la estrategia del lavado de imagen en acción no hay más que sentarse un rato delante de la TV, o escuchar la radio o leer cualquier diario de tirada nacional.

La armas del lavado de imagen en acción son la radio, la TV, Internet… y todos los medios. Pero ellos se delatan: aquellas imágenes de los héroes esforzados del "oro negro" y su esfuerzo titánico para extraerlo y enriquecer al país, ya no cuelan hoy. Están tan desfasadas como ellos. Y lo mismo la de las multinacionales del cloro que se hacen pasar por protectores de los árboles...

Como paradigma de este tipo de campañas podemos tomar el anuncio televisivo de la multinacional química (una de las 10 más poderosas del mundo) DuPont que se tituló "El Aplauso". En éste se mostraba a lobos marinos batiendo sus aletas, flamencos elevándose, patos aleteando y ballenas que se sumergían con la Oda de la Alegría como música de fondo, mientras se decían que la compañía "será pionera en el uso de petroleros de doble casco... con el objetivo de salvaguardar el medio ambiente".

Lo que no decía el anuncio es que los lobos marinos, nutrias, pingüinos y focas que se exhibían en su anuncio no iban a durar mucho en su hábitat del Golfo de México, porque se fueron o murieron por las mareas negras del golfo, en especial la última firmada BP.

También Du Pont era un gran fabricante de cloro y era el líder en la producción de CFC y el principal responsable de la destrucción global de la capa de ozono (además de ser uno de los grandes productores de aditivos de plomo para la gasolina, y campeón en generar residuos tóxicos en EE.UU.). Sus altos cargos fingían ignorar todo eso y negaban sistemáticamente la evidencia de su responsabilidad en la disminución del ozono estratosférico en los últimos 70 años.

El uso que hacía DuPont u otros del clan "climático", de imágenes de hermosa vida salvaje con fondo de música conmovedora, para tratar de convencernos de que son ecologistas era uno de los primeros episodios de la "guerra sucia.

Las moderadas estimaciones del PNUMA indican que el nivel actual de disminución de la capa de ozono ha provocado 300.000 casos de cáncer de piel, 1.500.000 casos de cataratas, disminución en las poblaciones de fitoplancton en el mar, daños en los cultivos y depresión del sistema inmunitario humano.

La gran estrategia del lavado de imagen que defiende los desastres ecológicos, a los corruptos de multinacionales y gobiernos militares

Como prueba de este creciente protagonismo o intrusión en la lucha antiambientalista, las empresas que se autodenominan de relaciones públicas prolifera en EE.UU. y en Occidente. Este tipo de multinacional ingresa alrededor de 1.000 millones de dólares anuales de las poderosas instituciones que solicitan sus servicios. El menú que ofrecen va más allá de la campaña publicitaria de rigor en los medios de comunicación de masas. Porque incluye: reación, organización y financiación de grupos antiecologistas de base, intentos de integración en sus esquemas de las cúpulas de los grupos ecologistas, apoyo irrestricto no sólo de imagen a gobiernos militares, ayuda internacional en grandes desastres ecológicos con ocultamiento de pruebas, campañas de promoción de entidades dudosas o no, etc…

El líder mundial indiscutible en este sector es Burson-Marsteller, la compañía de relaciones públicas más grande del mundo. Su experiencia en las maniobras a veces siniestras de la aplicación del lavado de imagen es innegable. He aquí una muestra de su "curriculum" a nivel internacional:

Burson-Marsteller, Ltd. es la agencia de relaciones públicas de más influencia, temida por muchos por sus montajes. Es un gobierno poderosísimo sin muchos escrúpulos. Creada por Harold Burson y Bill Marsteller en 1953, integra en la actualidad el grupo Young & Rubicam, controlado a su vez por el WPP Group, con base en Londres. La firma tiene 58 oficinas propias y 45 filiales en 59 países en los seis continentes.

En origen era una empresa unipersonal fundada por Harold Burson en 1946, que se fusionó en enero de 1953 con la empresa de publicidad Marsteller Gebhardt & Reed, con sede en Chicago. La firma creció rápidamente hasta convertirse en una de las grandes corporaciones del mundo y, en 1961, fue la primera empresa de relaciones públicas norteamericana en establecerse en Europa. Fue también la primera empresa de relaciones públicas en alcanzar ganancias anuales de 100 millones (1985), 200 millones (1992) y 300 millones (2000).

En 1994, uno de los ejecutivos de la empresa, Thomas J. Mosser, fue asesinado por una carta bomba enviada por el terrorista Unabomber (Theodore Kaczynski). En una carta al New York Times, Kaczynski explicó que se decidió por un atentado porque la compañía "ayudó a la Exxon a limpiar su imagen pública después del Desastre del Exxon Valdez" y porque "su negocio (el de Burson Masteller) es el desarrollo de técnicas para manipular la posición de las personas."

En el desastre de Alaska, (que motivó el atentado) se vertieron 42 millones de litros de petróleo en un paraje virgen). En enero de 1998, la costa de Nigeria sufrió el escape de 40.000 barriles de petróleo de Mobil. 500.000 personas se vieron afectadas. Esa vez Unibomber estaba detenido.

En 1999, Harold Burson fue nombrado por PRWeek como el empresario “más influyente del Siglo XX”.

Entre sus acciones notables en las décadas de 1970 y 1980 está el haber organizado la campaña de promoción de la dictadura militar argentina (1976-1983). El lavado de la famosa agencia fue importante o decisivo a la hora de impedir las denuncias internacionales por violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad que practicaban los militares en las décadas de 1970 y 1980. El Terrorismo de Estado en Argentina no debió serlo gracias en parte a la publicidad. La firma fue la autora en el 69 del conocido eslogan pro-dictatorial «todos los argentinos somos derechos y humanos».

En el libro The Shock Doctrine, Naomi Klein dice que:

Victor Emmanuel, el ejecutivo de Burson-Marsteller encargado de vender al mundo el nuevo régimen, la junta militar de Argentina, muy favorable a las empresas le contó a la escritora Marguerite Feitlowitz, pero justificándose de que, "dada la situación, el empleo de la violencia era necesaria para abrir la economía "proteccionista, estatista" de Argentina. Y justificaba la muerte de muchas personas inocentes, probablemente asesinadas." El terror de la dictadura militar en Argentina tenía como objetivo atraer las inversiones extranjeras " para mejorar la imagen internacional del país", en un período en el que 35.000 personas fueron dadas como "desaparecidas". La dirección de Burson-Masteller lo consideró como un éxito total.

Hablando de lavados de cara (y de cerebro), en otros sectores importantes de las actividades inhumanas

Burson-Marsteller dirigió las relaciones públicas de la empresa Babcock & Wilcox, propietaria de planta de energía nuclear “Three Mile Island”, en Estados Unidos, después del accidente atómico ocurrido en 1979, el tercero más grave de la historia, después los de Chernobyl y Fukushima.

Y la repetida firma representó a la empresa Blackwater USA, paramilitar, en el manejo de sus sus “relaciones públicas” después de septiembre de 2007. Conocida anteriormente bajo los nombres Xe Services LLC, Blackwater USA y Blackwater Worldwide, es una empresa militar privada norteamericana que ofrece servicios de seguridad. Fue fundada en 1997 por Erik Prince y Al Clark. La empresa entrena y utiliza a más de 40.000 mercenarios procedentes de distintas ramas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Actualmente Xe es el ejército privada más importante del Departamento de Estado norteamericano del que saca un 90% de sus beneficios actuales mediante contratos con el gobierno. Tiene sucursales en muchos países, incluida España.

Efectivos armados o mercenarios de Blackwater mataron a 17 civiles irakies, según la investigación del gobierno irakí. La cuenta de Blackwater en Burson-Matseller se encontraba a cargo de Robert Tappan, un ex funcionario del Departamento de Estado, quien se encontraba radicado en Irak. Blackwater es un gran cliente de Burson-Marsteller que le busca además “trabajos” en el extranjero.

La crisis financiera de Corea del Sur y un nuevo galardón para la firma fue premiada con un Anvil de Plata por los empresarios surcoreanos, debido a su habilidad para restablecer la confianza después de la crisis financiera asiática de 1998.

En el desastre de Bhopal (ocurrido en 1984) Burson-Marsteller representaba a la empresa Union Carbide Corporation, fabricante entre otros productos de las pilas Eveready, y se enfrentaba a la responsabilidad del desastre de Bhopal. El trabajo de lavado consistía en quitar importancia a las 6.000 y 8.000 personas que murieron tras una fuga masiva de 45 toneladas de isocianato de metilo en una fábrica de pesticidas propiedad de un 51% de la compañía norteamericana Union Carbide.

Otras 12.000 que fallecieron posteriormente como consecuencia directa de la catástrofe, que afectó a más de 600.000 personas, 150.000 de las cuales sufrieron graves secuelas. Había agravantes atribuibles a Union Carbide porque el sistema de refrigeración de los tanques y el catalizador de gases previo a la salida a la atmósfera, ambos se habían desactivado para ahorrar costos

El entorno del lugar del accidente quedó seriamente contaminado por sustancias tóxicas y metales pesados que tardarán muchos años en desaparecer. La planta química fue abandonada tras el accidente y Union Carbide no respondió por los daños causados. Las protestas en demanda de reparaciones proseguían en 2010.

El 7 de junio de 2010, el tribunal indio que juzgaba este desastre condenó a ocho directivos de la empresa a dos años de prisión y a abonar 500.000 rupias (10.600 dólares / 8.900 euros) a la delegación de la empresa en India. Un precio irrisorio logrado gracias al trabajo de Burson-Marsteller

En recuerdo de esta tragedia se celebra en todo el mundo cada 3 de diciembre el Día Mundial del No Uso de Plaguicidas.

Durante el gobierno del sanguinario dictador Nicolae Ceaucescu, Burson-Marsteller asistió exitosamente al gobierno tiránico y corrupto de Rumania en su intento de obtener el estatus de nación más favorecida en el comercio internacional por parte de Estados Unidos. Uno de los resultados de las actividades de publicista fue una visita del conocido programa de TV "NBC Today" a Rumania, que se extendió durante una semana.

Lavados de otras crisis empresariales. Burson-Marsteller se ha caracterizado por asesorar a las empresas en "crisis" frente a la opinión pública. Es muy conocido su accionar a favor de Johnson & Johnson en las dos crisis de Tylenol, en 1982 y 1985. El Caso del Tylenol se cita frecuentemente como ejemplo de responsabilidad social de la empresa (RSE).

Burson-Marsteller capacita también a los ejecutivos y gerentes de empresas multinacionales de la industria petrolera, sobre el modo de comunicar a la opinión pública en caso de accidentes como el caso de derrames de petróleo. Algunas de las empresas atendidas por BM son Shell, Exxon Mobil, Conoco, Chevron, Total, British Petroleum, Repsol, Gulf, etc.

También la empresa reina del lavado se suma a los antiecologistas de todas clases. Diseñó la campaña publicitaria con la que el Grupo PVC de ANAIP (Asociación Nacional de Industriales del Plástico) intentaba combatir y contrarrestar el avance de las tesis ecologistas sobre la prohibición y eliminación del PVC.

Las petroleras mueven cantidades tan importantes de dinero que tienen poder para exigir facilidades, incentivos o hasta cambios de legislación a los gobiernos de los países del Tercer Mundo, creándoles conflictos armados de gravísimo alcance. Tal es el caso de Nigeria. Cuando una multinacional no puede cambiar la legislación o lograr las facilidades que desea, simplemente incumple la ley y salva el escollo "técnico" mediante pagos y corrupciones o chantajes. Y, de todas formas, ahí está Burson-Masteller especialista aún mejor que el Ministro Josef Goebbels, de Hitler, con su eslogan: “Miente que algo queda”.

FUENTE: DIASPORAWEB, ESPECIAL PARA GLOBEDIA

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Reportaje
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