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"Habría que dinamitar la historia del arte tal y como la conocemos para que fuera igualitaria"

08/05/2018 15:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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En la última edición de la feria de Arco, 221 galerías presentaron sus apuestas de arte moderno y contemporáneo, originales, inspiración, excentricidades y también rarezas, como la obra misma de las mujeres artistas. También el año anterior, solo el 25% de los artistas expuestos eran mujeres ?el 5% españolas?, según el estudio que elabora la asociación Mujeres en las Artes Visuales desde 2011, con similares resultados edición tras edición. "Las galerías trabajan mucho más con hombres. Nosotras exponemos menos, vendemos menos, cotizamos menos", dice María Gimeno, artista con veinte años de carrera. "Es dramático que no se interesen por nuestro trabajo, porque lo que realmente demuestran estas cifras es que a las grandes galerías no les interesamos. Las ferias reflejan en realidad lo que ocurre fuera", añade. Lo que lleva ocurriendo siglos. Hagamos la prueba: pensemos en la historia del arte, ¿cuántas mujeres nos vienen a la mente? ¿Cuántas artistas se exponen hoy en El Prado? La primera exposición que este museo dedicó a una pintora ?Clara Peeters, flamenca del siglo XVII? fue en 2016.

Si no están, ¿es que no existen?

María Gimeno está embarcada en un proceso de recuperación de las mujeres artistas con su proyecto 'Queridas viejas'. Armada con un cuchillo de cocina, cercena el clásico Historia del Arte, de E. H. Gombrich, el libro de arte más vendido desde que se publicó en 1950 ?con el que todavía se estudia en las facultades de Bellas Artes? para introducir a las artistas olvidadas. Ni una, hasta la reedición alemana, quince años después de su primera publicación, en la que se introdujo a la expresionista Käthe Kollwitz. "Para mí fue un shock cuando me di cuenta de que existían mujeres artistas en el pasado. Cómo podía no haberme percatado antes de que, si yo quería ser artista, debía de haber muchas otras mujeres que lo habían sido". Gimeno terminó Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid en 1996. Leyó el Gombrich como corresponde, en primero de carrera. "El libro me gusta muchísimo, lo leí de corrido y me pareció magnífico, cómo está narrado, lo bien unido que está todo y cómo te hace comprender la historia del arte. No me di cuenta de que no había mujeres, entendía que la historia del arte de los hombres blancos era lo normal". Los volúmenes anteriores al siglo XX ?como el célebre Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos, de Giorgio Vasari (1550)? sí contemplan a mujeres "pocas, con mayor o menor condescendencia, pero ahí están, por lo menos figuran", comenta Gimeno.

? ¿Qué pasó en la historia del arte para que de pronto desaparecieran las mujeres?

? "Los libros como el de Gombrich lo que definen, en el fondo, es el canon y ellas no entran ahí; está hecho para los hombres y desde el punto de vista masculino. Yo me estoy empeñando en meterlas y voy a seguir haciéndolo, pero realmente el canon no está contemplado para ellas, ni para otras culturas, otras razas, otros géneros...Habría que dinamitar la historia del arte tal y como la conocemos para que fuera realmente igualitaria, porque lo que yo estoy haciendo es un "gombrich" con mujeres, pero siguiendo la línea de europeas, blancas, de clase media".

Gimeno ha llevado su performance a la Universidad Complutense, en cuyas aulas, recuerda, jamás le hablaron de mujeres artistas anteriores al siglo XX. "La primera exposición individual que vi, consciente de que iba a ver la obra de una gran artista consagrada, fue Frida Kahlo, en los noventa", dice. "Ese hecho, el de que no estemos presentes en la conciencia histórica de nadie, ni siquiera de nosotras mismas, hace que dudemos de nuestras capacidades. Ahora se ha descubierto que muchas de las manos pintadas en Altamira son de mujer, después de analizar el ADN y medir los huesos hallados en la cueva. A mí me gusta saber que las mujeres pintaron las cuevas de Altamira, ¿por qué lo iban a hacer solo los hombres?", dice.

Al comenzar su proyecto, Gimeno lo compartió en redes sociales y enseguida empezó a recibir comentarios del tipo: "a estas alturas, estáis removiendo el pasado". "No se trata de remover el pasado, sino de encontrar nuestro pasado. Saber que las mujeres estaban pintando, componiendo, escribiendo, estudiando...da seguridad saber ", contesta.

En la historia fueron, no obstante, demasiado pocas a las que se les permitió hacerlo. Al analizar las vidas de las autoras que va introduciendo en el manual de Gombrich ?rondan las setenta?, Gimeno cuenta que de muchas de ellas no se encuentra obra a partir del matrimonio: "de las que encontramos obra de una etapa más madura es porque no se han casado. Las que se sí lo han hecho y han mantenido su trabajo son excepciones".

Su objetivo es reivindicar "el trabajo de todas ellas, su aportación, su capacidad para transformar también los caminos de las artes plásticas" y pone de ejemplo el caso de la sueca Hilma af Klint (1862-1944), que se anticipó en el arte abstracto a los pioneros canónicos ?Malévich, Kandinsky, Mondrian. "Su obra", explica, "no se conoció hasta 1984. Si se hubiese descubierto en su momento, no hubiese quedado más remedio que hablar de ella. Su trabajo es impresionante, cientos de obras".

Creo que mucha gente está muy equivocada con lo que es el feminismo. Yo lo veo como la libertad y la igualdad para todos

Gimeno define su creación como feminista: "no me preocupa decirlo, es lo que hay. Creo que mucha gente está muy equivocada con lo que es el feminismo. Yo lo veo como la libertad y la igualdad para todos. Algunas de mis piezas claramente van de eso, de la igualdad y el respeto a los demás". La mirada de Gimeno cambió a partir de un taller con el artista Jannis Kounellis: "Al principio mi trabajo era muy autorreferencial, buscaba a través del arte una manera de conocerme. Personalmente, me dio la capacidad de mirar hacia afuera. Ahí me di cuenta de la situación en que estábamos las mujeres, de que yo era feminista y que, de alguna manera, no lo había conceptualizado y entendido. Hace algunos años, a través de esa concienciación del feminismo, de lo ciega que había estado a ciertas realidades que había asumido como normales, empecé a leer teoría de arte escrita por mujeres y cada vez se me abrían más los ojos. Era la sensación de haber estado con una venda puesta. Así llegué al trabajo que estoy haciendo ahora, al que estoy totalmente entregada: la recuperación de las mujeres artistas en la historia del arte".

Autogestionarse y diversificar parecen ser las claves para sobrevivir hoy como artista. "Está cambiando todo mucho. Cuando yo empecé podías presentarte a concursos y había algunas becas. Creo que ahora hay más, sobre todo más residencias. Para eso yo tuve que esperar un poco, pues tuve hijos. Siempre me he dedicado profesionalmente a mi trabajo y nunca lo he dejado, pero una cosa era no dejarlo y otra irte de residencia. Ahora, a través de internet accedes a convocatorias de todo el mundo. Hay que autogestionarse mucho el trabajo. Desde hace tiempo hay otras maneras de construir una carrera profesional, independientemente de las galerías, aunque sí es verdad que controlan el mercado del arte. Cuando digo que me he reinventado, aunque yo no quería, y que no me reconozco, es porque de repente me veo haciendo performance. Entregarse al público en directo es muy emocionante".

En julio de 2017, nace la plataforma La Caja de Pandora en apoyo a la creadora Carmen Tomé en su denuncia de abuso sexual durante el programa 'Residencias A Quemarropa' en Alicante. Gimeno forma parte de esta agrupación "que une a muchas mujeres del mundo de la cultura. Pedimos que se nos respete en todos los sentidos, por supuesto en el físico. Yo lo veo como un grupo que sirve para cuidarnos y para expresar nuestra unión como colectivo, para que la sociedad vea que somos muchas, estamos unidas y que si tocan a una, nos tocan a todas".

La artista exige, además, que se aplique la ley de igualdad "que obliga a que haya igual representación de mujeres y hombres en exposiciones, jurados, mesas redondas, comités de museos...Y que los galeristas y comisarios hagan su trabajo, que busquen y que se informen, porque es muy fácil encontrar lo que ya se sabe, a los artistas varones. A las mujeres se nos da menos visibilidad, pero no dejamos de decirlo".

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@sarap_e


Sobre esta noticia

Autor:
Criticic (2156 noticias)
Fuente:
ctxt.es
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Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
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