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El humor es lo que lleva la gente al cine, la violencia la vivimos a diario"

13/11/2012 17:18 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Por: DanielPaez

Sencillos, humildes... ¿y con sentido del humor? ¡Raymond y Miguel!

Raymond y Miguel son dos cabezas de familia bien constantes. Sus esposas son las mismas de siempre.

Aún así, es muy difícil ser...

normales, sobre todo cuando salen a las calles y el público que los admira, piensa que siempre tienen que estar actuando. "Cuando estás en la calle y la gente te ve, lo primero que dicen es "Pero ríete", aunque no hayas hecho nada que cause gracia. Y si estás en un supermercado, estás mirando una lata de leche y la gente espera que te rías", manifestó Miguel. "¡Ríase Ud. con estos precios!", dice provocando la carcajada.

La improvisación

Indagando acerca del por ciento de repentismo en sus actuaciones, contestó Raymond: "Nosotros somos repentistas antes que todo. Cuando se hace una película, en el caso nuestro, que no somos actores -somos dichosos que nos dan la oportunidad de trabajar en una producción-, los productores nos dan libertad de poder ponerle nuestro encanto, porque si no dejaríamos de ser nosotros. En el programa, tenemos un gran equipo, y un día antes todos llevamos nuestras ideas". El cine La llegada al cine de Raymond y Miguel fue a través de Perico Ripiao. "Ángel Muñiz me llamó y me preguntó 'tengo un personaje en una película que es un güirero, ¿tú sabes tocar guira?'. 'Claaaarooo, le dije, sin saber tocarla. Yo no podía desaprovechar esa oportunidad para llegar al cine. Después que hacemos las lecturas de guión es que le digo "¡yo no sé tocar güira! Ahí hubo que ponerme un maestro, y encima de eso doblarla", dice Raymond. Por su parte, Miguel reconoció que "Perico Ripiao ha sido la punta de lanza, como el parámetro de los cineastas de cómo hacer cine dominicano. Hoy en día la gente la sigue viendo. A nuestro entender hemos hecho muy buenas producciones, con muy buena calidad. Pero todavía no se ha podido superar Perico Ripiao a nivel de audiencia", sostuvo.

A una pregunta sobre el cine dominicano y las cintas de humor, Raymond opinó que en todos los países las cinematografías comienzan con humor. "Primero hay que hacer un público que apoye otros géneros de cine, como el drama. En este pueblo somos humoristas todos. Hasta que no crezcamos todos, el pueblo y nosotros, no se podrá hacer otro cine. Hacer un drama será muy difícil. El humor es lo que está llevando la gente al cine". Para Miguel, "la violencia la vivimos cotidianamente. Nadie va a ir a ver una película de violencia local. La gente prefiere las de humor. Hay que seguir mejorando la calidad, sobre todo a nivel de guiones, de historias".

Sobre Lotomán 2.0, Raymond dijo que está realizada con más inversión que la primera. "No dejan de ser dos películas buenas a nivel de humor". "Esta tiene mejor calidad de imagen, de personal, de

En 50 años...

"Queremos dejar un mensaje de unidad"

Los astros del humor rechazan la violencia y aman la familia

Como actores y propulsores de películas que se empeñaron en enviar un mensaje de unidad y alegría familiar, así quieren Raymond y Miguel que recuerden su paso por el séptimo arte, cuando los dominicanos lean sobre ellos dentro de 50 años.

"Sobre todo el mensaje, en una sociedad que lamentablemente está como está, está dividida, está con muchos conflictos, con mucha violencia, y tú vas al cine y ve esta familia, porque cuando tú estás viendo una película tú te entras y ves este mensaje final de unión familiar, de desinterés, de amor", explica Raymond. El artista considera que cuando la gente sale del cine, luego de ver una de sus películas, siente que se "sanó" por 90 minutos porque logró salirse de la realidad que vive el país por ese espacio de tiempo.

Miguel Céspedes quiere que se recuerden de ellos leyendo los periódicos de su época y digan "qué bueno que estamos así hoy día con esa unión familiar porque, quiérase o no, aunque estamos en un franco deterioro, todavía nosotros tenemos tiempo porque aquí hay mucha gente pensante que sabe cómo hacer las cosas". Argumentan que la gente sigue sus producciones porque no va a ir al cine a cargarse más con los hechos de violencia que se vive a diario en el país.

Entiende que la gente piensa que si quiere ver violencia solo tiene que ver las noticias en los medios. La vida real

La vida cotidiana, la familia y la sociedad

Somos mejores en la vida real, en nuestras casas, porque vamos al supermercado, llevamos los muchachos al colegio. Hoy en día mucha gente se desliga de eso, y por eso la sociedad va en deterioro. Hay que saber en qué andan tus hijos. ¡No todo es chiste en la vida!", afirmó Miguel. "Hacemos todo lo posible para que el día de mañana no tengamos esas secuelas que dejan la desatención de la familia".

"No nos gusta

hablar de dinero. Es de mal gusto estrujárselo a los seguidores de

bajos recursos".

Ingresos

Ni el dinero ni el ego han dañado su relación

"Hay dos cosas que separan a las personas, que son el dinero y los egos. Nosotros no tenemos ese tipo de conflictos, primero porque somos fans el uno del otro y segundo porque el poco dinero que podamos conseguir entre nosotros es para la solución del problema de alguno de los dos", dice Raymond. "Si hacemos una gira y yo debo mi carro se paga con eso".

Más sobre

Familia

"Los reyes del humor" ya tienen nueve hijos

Miguel Céspedes viene de una familia en la que se crió con cinco hermanas y él es el tercero que nació. "Por eso es que a mí me gustan las faldas", bromea.

Tiene seis hijos, cuatro hembras y dos varones. Cuenta que su padre vive en Carrera de Yegua y su madre en Santo Domingo.

Raymond tiene tres hijos, dos hembras y un varón.

"Freddy fue nuestra universidad del humor"

En un show en el United Palace, Freddy -que en paz descanse-, Cuquín, Boruga y Jochy, los coronaron como "Los Reyes del Humor". Para llegar hasta ahí, ¿fue largo el camino? Ambos llegaron del interior. El Diálogo Libre del Grupo Omnimedia, que se transmite los lunes por Ontv, Canal 10, permitió conocerlos más de cerca.

"Nuestro humor es innato. El humorista nace. No existen escuelas de comediantes. Es una bendición que Dios nos da a algunas personas", declaró convencido Raymond Pozo.

Él y su compadre Miguel Céspedes tienen mucho en común: mismas raíces, familias numerosas, mismas precariedades, mismos momentos difíciles, y los momentos buenos, que los ha habido. "Cuando llego al humor, ya el compadre tenía muchísimos años con un grupo llamado Explosión, el cual yo veía en los anuncios del periódico, y fui fan de ellos, porque asimilaba sus raíces con las mías".

Sus propios familiares y amigos le animaron a dejar el campo de San Cristóbal, e ir a la conquista de la capital. "Yo era el peor de los estudiantes, pero pasaba de grado porque tenía esa gracia de hacerle chistes a los profesores y a los alumnos. ¡Me conocían más que al director de la escuela!".

Raymond agradece a René Fiallo, organizador del primer festival de la parodia y el humor, donde él y sus hermanos -que terminaron dedicándose a otra cosa- quedaron en segundo lugar.

Miguel Céspedes es de mucho más lejos, del ya internacional -gracias a él "Carrera de Yegua", que sintetizan como "Carra'e yegua"- y su mamá se había trasladado antes a la capital. "Mi mamá me pidió. Eso es tan lejos que a uno lo piden. Fue pidiendo uno a uno, como si fuese Nueva York", bromeó. "He vivido en toda la capital", asegura.

Comenzó en un grupo de comedia del club Luis Manuel Caraballo. "¡Fue relevante! Un chinero estaba vendiendo chinas y yo decía '¿a cómo son las chinas? A tanto. Ah, pues deme una'. ¡Ese fue mi papel! Eso sí, los nervios no me servían para nada".

Recuerda su paso por los grupos Explosión, Los Proscenios, Pica-pica. "Con Explosión logramos llegar a las discotecas, los centros nocturnos, Zafari disco en el Malecón, Cubacán en Villa Duarte, Candy en Los Mina y hasta nos dieron visa y viajamos. Gracias a eso uno está pulido el día de hoy. Hasta luego encontrarme con el compadre".

Dieciocho años después, Miguel recuerda que él y Raymond se encontraron en Caribe-show. "Nos casamos... él con su esposa y yo con la mía, hasta hoy. He visto mega-divas que duran menos", dijo.

Sus maestros fueron Cuquín, Boruga, Pololo, Luisito Martí, entre otros. Pero el más grande, "la universidad del humor" fue Freddy Beras Goico. Siempre quisieron poder trabajar con él. Dios les bendijo con el deseo varias veces, hasta en el último show. "Freddy tenía una cultura por encima de cualquier artista. Era como Balaguer, el público no los entendía a veces, pero los admiraba tanto. Y uno se enamoraba de esa cosa que él hacía, aunque no la entendiese, porque le imprimía tanta calidad! ¡Era algo inexplicable!", explicó Céspedes. (Diario Libre/Alfonso Quiñonez)


Sobre esta noticia

Autor:
El Sanluicero (10233 noticias)
Fuente:
danielconelpueblo.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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