Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Ascohastalanausea escriba una noticia?

Jaque Mate

22/12/2014 12:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El Juez Castro, quien se tomó casi que 1.500 días para efectuar y terminar la instrucción y dictar ese Auto, bien pudo tomarse tres días más y hacerlo el día 26. Quería su minuto de gloria en el primer discurso de Nochebuena del nuevo Rey Felipe VI y lo consiguió

 

La justicita de este país movió pieza en el tablero de ajedrez. Y lo hizo, deliberadamente, a la hora que se cantaba el Gordo de la lotería de Navidad, víspera de Nochebuena y de la salutación navideña del Rey, valiéndose del siempre dispuesto a llevar la contraria a todos, incluido él mismo. Me refiero al juez Castro, también conocido como el Sheriff de Palma, que acaba de dictar el Auto que sin apelación posible, sienta a la Infanta Cristina en el banquillo por cómplice de su marido en sus delitos de fraude fiscal.

De poco le valió a su mediática defensa consignar a la carrera en el juzgado el importe del que presuntamente se habría beneficiado ella; menos aún antes, cuando su marido Urdangarín se declaró único responsable, o cuando el Fiscal y la Abogacía del Estado no la incluyeron en sus respectivos escritos de acusación.

El ejemplar Juez Castro -ejemplo de lo que no debe ser un juez, ni aquí en España, ni en ningún lugar del mundo- después de cuatro interminables años de tramitación de las diligencias, con un empeño, despliegue personal, material y de dedicación más propia de una maratón que de una sana e imparcial instrucción de una causa criminal, con un juzgado desdoblado y reforzado por colapso del resto de asuntos judiciales, con resoluciones noveladas, de una extensión impropia y que bate récords, redactadas en infinitas horas de insomnio y madrugadas de días festivos en vela, sobrecargadas de apreciaciones subjetivas, indicios y presunciones, rezumando rencor y despecho hacia una fiscalía que, yendo de la mano con él en un principio, optó por el divorcio, dando el paso atrás y criticando casi con sarcasmo e ironía su labor, dictó por fin el esperado y, al mismo tiempo, temido Auto.

Y al margen de que lo haga desde su más intima convicción acerca del grado de responsabilidad de la Infanta Cristina, lo que es seguro y evidente es que la decisión ya estaba tomada hace mucho tiempo y sabía que el último movimiento sería el suyo y lo era de Jaque Mate.

Mi reproche hacia este juez como hacia todos los jueces de instrucción de este país, no es nuevo, viene de muy atrás y además no es culpa exclusiva de los mismos, sino que lo es del politizado órgano de los jueces, el CGPJ y la ley procesal que fija las reglas que han de regir la instrucción, que no es otra que la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Dictarlo ahora era un plus de daño que no iba a desperdiciar

Les reprocho el excesivo poder, casi omnímodo, que la Ley les confiere y las lagunas e interpretaciones que la misma les permite. Margen de discrecionalidad que degenera en abuso y arbitrariedad. Tienen poder hasta para saltarse “legalmente” la constitución española que consagra la Presunción de Inocencia y el derecho a no ser preso, sin juicio ni condena. Basta con que el último juez de instrucción del ultimo partido judicial de este país, sin juicio ni condena y solo con indicios y conjeturas, diga en su resolución que puede existir riesgo de fuga -lo que por definición, siempre existe- o de ocultación de pruebas, para que usted, yo, cualquiera, por cualquier delito -no tiene que ser de sangre- podamos dar con nuestros huesos en la cárcel, por años, sin juicio, ni condena y sin que el juez sea objeto de responsabilidad disciplinaria alguna, cuando por fin, años después, al ser juzgados, seamos declarados inocentes por otro juez, tribunal o jurado.

Me parece una aberración, pero es como es. Se intentó paliar con el llamado Proceso de Habeas Corpus que permitía al detenido impetrar el criterio de otro juez para que decidiera sobre su detención. Pues bien, al citado recurso le cabe el dudoso honor de ser el recurso que menos se utiliza en nuestro tribunales, porque nunca prospera.

Se les permite, como es el caso, desmesurar la investigación, hacer de la misma una causa general, practicar diligencias de busca indeterminada de indicios de cualquier delito -lo que en el argot sería empezar la casa por el tejado, algo terminantemente vetado en cualquier derecho penal que se precie- alargar los plazos, acordar diligencias de diseño, disponer de la prisión provisional sin motivar, de las fianzas para eludirla, fijar responsabilidades civiles, dictar embargos preventivos, etc. etc. y terminar la instrucción cuando quieran.

Al reproche general, en el que incluyo al juez Castro, le sumo el reproche personal. La injusticia en este país no es igual para todos y ejemplo de ello es el Auto que este juez acaba de dictar. Enfrentado a las tesis de la fiscalía y la abogacía del estado, hace un alarde de interpretación y motivación que llega a citar el eslogan publicitario del Ministerio de Hacienda “hacienda somo todos” para terminar sentando en el banquillo a la Infanta, después de cuatro años interminables de instrucción, la víspera de Nochebuena.

Quien se tomó casi que 1.500 días para efectuar y terminar la instrucción y dictar ese Auto de Jaque Mate, bien pudo tomarse tres días más y hacerlo el día 26. Dictarlo ahora era un plus de daño hacia la imputada, su marido, sus hijos, el Rey, la Casa Real, que no iba a desperdiciar. Quería su minuto de gloria en el primer discurso de Nochebuena del nuevo Rey Felipe VI y lo consiguió. Repito, es usted el juez ejemplar de lo que no es un juez. Omito la triste opinión que su proceder me merece porque de lo contrario este artículo no sería publicado. Solo espero que la vida le dé años para sufrir algo parecido de cerca.

Castro es el juez ejemplar de lo que no debe ser un juez

AscohastaLaNáusea

 


Sobre esta noticia

Autor:
Ascohastalanausea (267 noticias)
Visitas:
2084
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.