Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Redacción Política escriba una noticia?

La larga espera del refugiado sirio de la zancadilla para reunir a su familia

19/01/2017 13:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image

Más de un año después de la zancadilla que indignó al mundo y lo trajo a España, el refugiado sirio Osamah Alabed Almohsen sigue esperando la llegada de su mujer e hija de Turquía para empezar de nuevo.

"Me siento triste, pero con esperanzas", dice en un español dificultoso Osamah, quien fue derribado con su hijo en brazos en plena estampida en la frontera serbio-húngara, una imagen que dio la vuelta al mundo.

Sentado en el salón de su vivienda en Getafe, al sur de Madrid, este hombre amable de 52 años, de barba y pelo canoso, dice estar "contento" en España, aunque "siempre queda algo (de tristeza) dentro" por la separación familiar.

"Ya tengo a tres de mis hijos conmigo, pero al pequeño le hace falta su madre", explica Osamah, en referencia a Zeid, de 9 años, llegado con él a España el 16 de septiembre de 2015.

Al oír su nombre, los grandes ojos oscuros y el pelo largo de Zeid asoman al salón de la vivienda de dos habitaciones. Se sienta junto a su padre en el sofá, parte del mobiliario viejo de la casa, y cuenta cómo "habla por teléfono" con su madre casi a diario.

Al tímido Zeid lo que más le gusta, dice en perfecto español, es practicar fútbol y "bajar al patio con Alex", su amiguito del edificio, para jugar al "escondite" o "policías y ladrones".

Muestra con orgullo sus tesoros: un balón del Real Madrid firmado por los jugadores y un álbum con fotos del día en que conoció a su héroe Cristiano Ronaldo, en medio de una gran expectativa.

- La zancadilla -

La imagen de Osamah con Zeid en brazos rodando por el suelo por una agresiva zancadilla de la periodista húngara Petra Laszlo en la frontera entre Serbia y Hungría, en medio de una estampida de refugiados que huían de la policía húngara, dio la vuelta al mundo.

También se propagó una carta que escribió su hijo mayor, Al-Mohanned (19 años), desde Turquía, reproducida por el diario El Mundo, en el que preguntaba "¿Por qué este odio, Petra?".

image

La agresora fue condenada a tres años de libertad condicional. Y Osamah asegura que no tiene "tiempo para pensar en esta periodista".

En España, el director de un centro de formación de entrenadores de fútbol (Cenafe) vio el vídeo y le ofreció trabajo a Osamah, quien integraba el equipo técnico de un equipo sirio de primera división.

Llegó así el entrenador, junto a Zeid y Mohamed, de 17 años. Al-Mohanned se les unió a finales de 2016.

Pero faltan su única hija, de 15 años, y su mujer. Esperan en Mersin, Turquía, país al que llegó la familia en 2012 huyendo de la guerra en Siria. Tienen visado español pero les falta la luz verde de las autoridades turcas para partir.

"¡Cómo quisiera que llegara mañana!", se lamenta Osamah en inglés, idioma que maneja también limitadamente.

La dificultad idiomática llevó a Cenafe a no renovar su contrato en septiembre, aunque sí le prorrogó por un año el pago del alquiler porque "no vamos a dejarle en la calle", dijo a la AFP su director, Miguel Ángel Galán.

Si aprende español, puede regresar, garantiza Galán, quien define a Osamah como "una persona muy reservada y culta" que habla alemán y árabe.

Osamah asegura que estuvo "muy ocupado" trabajando en Cenafe y entrenando a jóvenes, y cuidando de sus hijos sin madre, sobre todo de Zeid, a quien lleva a la escuela.

image

También dedica tiempo a cocinar para sus hijos. Y, como buen musulmán, saca horas para ir a la mezquita.

- Sin trabajo -

Ahora desempleado, Osamah estudia español. Pero se plantea emigrar, por ejemplo a Alemania u Holanda. "Si no consigo empleo, tendré que buscar otro país", dice.

Quiere también seguir enviando dinero a su madre, de 84 años, en Damasco. Habla con ella cuando las comunicaciones lo permiten. Pero no con sus amigos de Deir-ez-Zor, su ciudad en Siria, asediada por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Si se marcha, eso sí, extrañará el buen trato de los españoles. Aquí "no hay diferencias entre extranjeros y españoles", asegura.


Sobre esta noticia

Autor:
Redacción Política (31941 noticias)
Fuente:
AFP
Visitas:
2669
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.