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La mejor película de terror

24/08/2022 22:45 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El realismo como elemento de ruptura en el horror

¡El género de los géneros!, el más consumido por las masas, el que más pesadillas nos despierta, el que lleva nuestras pasiones, miedos y posibilidades a los límites más perturbadores. El terror es un género que supo captar la atención del público, jugar con sus propias limitaciones y con las posibilidades que le brindaron otros lenguajes cercanos. El terror es el vehículo de una cosmovisión que supo incorporar matices del suspenso, del fantástico y el realismo. Sobre esto último pretendemos hablar en este artículo: esa tensión entre lo real y lo irreal. En palabras de Stephen King, el terror es un género que no tiene límites en relación a «lo posible», un género en el cual todo lo sobrenatural, oscuro y extraño puede suceder; un género sin límites naturales, en el cual las leyes del mundo conocido pueden ser atravesadas y superadas en búsqueda de las penumbras del alma humana. Sabemos que esta cosmovisión, tan antigua como los relatos orales, continúa vigente en el arte y la representación ficcional, trasladando su lenguaje a territorios cada vez más diversos. Muchas obras contemporáneas como «Stranger Things» (la popular serie de los hermanos Duffer) amalgaman rasgos ochenteros en diálogo con estéticas varias y también con ciertos clichés conocidos, produciendo una «apertura» hacia lo más creativo del universo sobrenatural. Cintas antiguas como «Le Spectre rouge» (1907) o «L’Inferno» (1911), la espectacular adaptación de la obra de Dante, también dialogan con lo espectral y lo sobrenatural. Estas obras clásicas de comienzos de siglo demuestran la longevidad del género y su aporte fundacional en la constitución del lenguaje cinematográfico, incluso desde sus inicios más remotos.

Sabemos que el terror es un género que matiza varios subgéneros, como sucede también con el Sci-fi. Pero, en definitiva, ordenar por géneros es reconocer rasgos, estructurar y catalogar las obras de arte, tanto en su recepción como en su producción; y si algo es cierto es que los espectadores estamos constantemente catalogando. Al ver una película pensamos: «esta película es de terror» y lo hacemos porque reconocemos cierta cantidad de rasgos en ellas, ciertos lenguajes que se repiten y se recrean, lo que llamamos: estructuras relativamente estables. Sería interesante preguntarnos ¿cuáles serían los rasgos fundamentales de este género?, ¿cuáles serían esos rasgos constitutivos que «no pueden faltar» en el género de terror? A simple vista, algunos de ellos podrían ser: introducirnos en un clima intenso de horror, atravesar temas perturbadores, tomar contacto con estéticas góticas y oscuras. Pero el género de terror no se agota en esa breve lista de rasgos; abarca también una inmensa cantidad de films que manejan diferentes tonos como el grotesco, lo bizarro, lo espiritual, lo gótico, lo onírico, lo mítico y lo sobrenatural. Sabemos que a lo largo de la historia se fueron incorporando en el género de terror diferentes recursos estéticos, los cuales conviven en diálogo pero que el cine supo catalogar en subgéneros.

Recordaremos algunos de esos subgéneros, exponiendo ejemplos para cada uno de ellos; los siguientes ejemplos pertenecen a films que consideramos interesantes y, a su vez, exentos de recursos trillados:

Slasher. Ej.: «Anguish» de Bigas Luna, 1987 (rasgos: un asesino en serie que amenaza y persigue adolescentes y adultos).

Thiller o Suspense. Ej.: «Tesis» de Alejandro Aménabar, 1995 (rasgos: crímenes, policial, intriga y suspenso, la búsqueda de algo desconocido, un clima realista y posible).

  1. Ej.: «Braindead» de Peter Jackson, 1992 (rasgos: exceso de sangre, violencia,  descuartizamientos extremos y grotescos).

Zombie. Ej.: «The Beyond» de Lucio Fulci, 1981 (rasgos: muertos que regresan de la vida, una pandemia que azota al mundo, muertos vivientes que devoran humanos).

Vampiros o monstruos. Ej.: «Shadow of the vampire» de Elias Merhige, 2000 (rasgos: mitología vampírica, leyendas, monstruos, hombres lobo, estética gótica nocturna, lo sobrenatural como posible).

Space Horror. Ej.: «Alien» de Ridley Scott, 1979 (rasgos: persecución en viajes espaciales, naves desoladas o atacadas por una especie alienígena, diálogo con la ciencia ficción).

Paranormal. Ej.: «Requiem»,  de Hans-Christian Schmid, 2006 (rasgos: posesiones demoníacas, exorcismos, brujería, contenido y explicaciones religiosas de lo sobrenatural).

Found Footage. Ej.: «Noroi» de Kôji Shiraishi, 2005 (rasgos: simulación de una filmación real, técnica de película encontrada, naturalismo, recurso de cámara en mano o cámara de seguridad).

"hay películas en las cuales esos rasgos trillados se devoran al guión"

Este último tipo de subgénero persigue la búsqueda de un elemento que resulto harto interesante abordar y que la representación cinematográfica ha intentado explorador desde sus inicios: la verosimilitud. Algo interesante es que el género de terror también puede contener realismo y es justamente el «tono realista» uno de los condimentos que ha enriquecido su lenguaje, imprimiéndole ese rasgo de «seriedad» y calidad que necesitaba el género. Podemos tomar el realismo desde dos perspectivas: como una estética que engloba y penetra en la totalidad de la obra o simplemente como un «tono», un matiz que circula sólo en ciertos espacios. Claramente, hay géneros que suelen recurrir al realismo; como por ejemplo el drama. Pero hay otros géneros que lo ignoran; como por ejemplo el género fantástico maravilloso. Por otro lado, hay obras fantásticas como la saga de Harry Potter que, en ciertas conductas de sus protagonistas y ciertas relaciones con el mundo exterior, exponen un matiz realista sin ser necesariamente el tono general de la obra.

Para pensar en el impacto de esta estética, tomemos por ejemplo «The Strangers» de Bryan Bertino (2008)*1. Es una cinta particular, aunque no es la única, que pudo sintetizar el horror desde los silencios y las ausencias dialogando con el drama, el suspenso y hasta el absurdo (entendido como estética teatral). La cinta de Bertino propone un guión realista, casi teatral, una producción de sonido con sutilezas y estilo crudo, una fotografía en penumbras, llena de espacios vacíos, un ritmo lento, una situación de desconsuelo y desilusiones, un tono actoral naturalista, sonidos captados desde un realismo vertiginoso, locaciones que prácticamente no escapan del interior de una casa y unos breves exteriores nocturnos. Todos esos rasgos pertenecen a un cine que va más allá de la taquilla y la reproducción mecánica de características genéricas. Este film busca una identidad, un lenguaje desde el cual narrar y producir sensaciones relacionadas con el miedo y el suspenso. Hacia el comienzo del film, accedemos a un guión dramático pero que en cierto momento es atravesado por situaciones de suspenso y finalmente de horror. Su estructura es una estructura que se contorsiona sutilmente entre matices, pasando del drama al terror de forma procesual. Hay un interesante pasaje del drama al suspenso. Los personajes manejan un realismo puntilloso en todo momento, incluso en las escenas que contienen el clímax del género. Podríamos decir que «The Strangers» es un film de terror sin la necesidad de recurrir a ciertos rasgos populares y representativos del género; nos referimos a esos rasgos más trillados, más utilizados y que tan agotados están en el cine de hoy. Pero también son rasgos que, en muchos casos, le han costado al género ganarse un lugar de respeto. Por supuesto, hay películas en las cuales esos rasgos trillados se devoran al guión y los posibles contenidos que pueda desarrollar la obra. Así es como tenemos una enorme y casi inexplicable cantidad de films sin sentido, sin búsqueda, sin identidad. Claramente, cuando hay un contenido detrás de la superficie no hace falta recurrir a tonos ni procedimientos trillados. Esto ocurre en varios films de terror, por ejemplo en la clásica «Psycho»*2 o la desconocida «Ringu 0: Bâsudei»*3. La interesante es que Bertino supo exponer en su producción posterior rasgos que se repiten y demuestran los horizontes y enfoques de una estética personal, una búsqueda, una forma de pensar y concebir al género y también al cine. Esto se refleja, por ejemplo, en el hecho de que «Mockingbird» (2014)*4 recurre al procedimiento de cámara en mano al estilo «Paranormal Activity»*5; pero Bertino lo utiliza de una forma más realista. Hay entonces una búsqueda de lo real, una intención de generar verosimilitud en el lenguaje de terror. Pero sabemos que «The Blair Witch Project» de Sánchez y Myrick (1999)*6 fue la cinta que empujó verdaderamente al realismo cinematográfico hasta los límites de un naturalismo muy bien trabajado.

Cuando hablamos de géneros estéticos (lo cual es necesario diferenciar de lo que son los «rótulos de catalogación») es interesante pensar donde se ubican esos rasgos genéricos; y este ejercicio nos permite distinguir claramente los dos niveles primordiales y constitutivos de una obra narrativa: el argumento y el discurso. En cuanto al realismo como género, podemos decir que los rasgos del realismo y el naturalismo en «The Strangers» abarcan tanto al nivel del argumento (la historia, la cual se materializa y organiza en un relato) como al nivel del discurso (tonos actorales, vestuario, construcción escenográfica, estética sonora y movimientos de cámara). Por otro lado, el horror como género está ubicado en lo argumental y también en el clímax, el cual es generado mediante recursos técnicos como la musicalización, el tratamiento del sonido y la fotografía. Por ejemplo, en «Hereditary«*7 de Ari Aster, el realismo se ubica más en el nivel discursivo que en el argumental; ya que este último propone una historia «relativamente» fantástica, imposible de suceder: en nuestra vida real la gente no vuela. Sin embargo, al verla tenemos la sensación de estar apreciando un relato extremadamente verosímil, y esto sucede porque el tratamiento y la ejecución del discurso busca al realismo, dialogando con un tono naturalista. Lo mismo sucede, aunque de forma más pronunciada, en «The Witch» de Robert Egges; esta cinta propone un climax naturalista y crudo pero su argumento recae finalmente en lo fantástico. Esto que venimos analizando tiene relación también con las posibilidades de cada subgénero cinematográfico. El género religioso de posesión demoníaca (inevitablemente) debe recurrir a lo sagrado, corriéndose argumentalmente del realismo; es por ello que cuando se prioriza un discurso naturalista en este género se logra un lenguaje interesante y muy poderoso: algo que sucede con «The Witch«*8, con «Hereditary» e incluso con «The Rite» de Mikael Hafström*9. En cambio, el género slasher puede evitar lo fantástico en el argumento, intensificando aún más el tono realista: esto es lo que sucede con «The Strangers«Desde este punto de vista, es posible asumirla como una película que está muy próxima al género de suspenso (si es que entendemos a este como un subgénero dentro del terror). Podría decirse entonces que «The Strangers» es un slasher de suspenso.

No podemos decir que «The Strangers» es la mejor película de terror, porque toda generalización de este tipo es injusta e imprecisa; pero sí podemos decir que muchas de las películas que mencionamos son interesantes, estéticamente poderosas e inspiradoras, tanto dentro como fuera del género. Básicamente, uno de los motivos que convierte en complejo cualquier discurso es la posibilidad que tenga de dialogar con múltiples estéticas y lenguajes; incluso si ese diálogo se da entre géneros, tonos y rasgos puestos en tensión. En conclusión, el realismo (si está bien trabajado) es un condimento que puede imprimirle a la cosmovisión de terror una importante base argumental, nuevos ritmos temporales, sutiles y, sobre todo, la posibilidad de independizarse de esos predecibles y ensordecedores procedimientos de taquilla, que lo único que hacen es reproducir lenguajes ya gastados y vacíos.

*1 Referencia «The Strangers»: https://www.imdb.com/title/tt0482606/

*2 Referencia «Psycho»: https://www.imdb.com/title/tt0054215/?ref_=fn_al_tt_1

*3 Referencia «Ringu 0: Bâsudei»: https://www.imdb.com/title/tt0235712/?ref_=fn_al_tt_1

*4 Referencia «Mockingbird»: https://www.imdb.com/title/tt2125685/?ref_=fn_al_tt_2

*5 Referencia «Paranormal Activity»: https://www.imdb.com/title/tt1179904/?ref_=fn_al_tt_1

*6 Referencia «The Blair Witch Project»: https://www.imdb.com/title/tt0185937/

*7 Referencia «Hereditary»: https://www.imdb.com/title/tt7784604/?ref_=nv_sr_srsg_0

*8 Referencia «The Witch»: https://www.imdb.com/title/tt4263482/?ref_=fn_al_tt_1

*9 Referencia «The Rite»: https://www.imdb.com/title/tt1161864/?ref_=fn_al_tt_1

 

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

"cuando hay un contenido detrás de la superficie no hace falta recurrir a tonos ni procedimientos trillados"


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Autor:
Javier Perez Driz (7 noticias)
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Tipo:
Opinión
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