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In memoriam: "Como las historias de Edward Bloom"

11/08/2014 19:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageVoy a contar la historia de un hombre que cambió el pequeño espacio

donde fue puesto en este mundo, por el mundo entero. Que se educó en

grande y forjó más de un pensamiento de crecimiento en todos los que

sabemos quién es.

Don EpifanioNació en Baní, en 1911, y al crecer, como muchos

banilejos, salió a la capital sin un peso en los bolsillos a forjar su

futuro en el comercio al detalle. En el pequeño Haiti cargo sacos y

recogió basura. Vivió a la intemperie, hasta lograr un puesto de

dependiente de colmado. En pocos años aquirió el suyo, y unos cuantos

años más tarde ya tenia un almacén mayorista, para pocos años después

convertirse en uno de los mas grandes de la avenida Duarte, que en

aquel entonces era donde se movía el comercio principal de nuestro

país.

Se propuso amar a una hermosa libanesa residente en Barahona, tres

veces más grande que él en estatura, cosa que él ni notaba, lo que

pienso ayudó a que finalmente fuera su esposa. Con ella tuvo seis

varones, a quienes encaminó y educó para que fueran grandes, y así

fueron.

A los 25 años, este hombre ya era masón grado 33, en todas las logias

del país. Fue presidente de la Asociación de Mayoristas en Provisiones

de Santo Domingo; de la Asociación de ganaderos, de Aproleche, de los

detallistas, y de muchas instituciones que ayudaron a organizar a los

comerciantes en los tempranos 1900´s. Este hombre era mi abuelo,

Epifanio Guerrero González, y murió este sábado 9, a sus 103 años.

Yo nací en su casa, en Herrera, en donde vivían mis padres entonces.

Nunca olvidaré el olor de su habitación, como al ungüento que usaba mi

abuela y que por el aire acondicionado, que nunca apagaban y que

sonaba cual una nevera, como todos esos aparatos de los 80, se

extendía por toda la habitación. Tampoco olvido, que siempre estaba

viendo un juego de pelota, de donde fuera, deporte que impulsó

patrocinando a muchos jóvenes pobres que después fueron grandes

peloteros, incluyendo a sus hijos.

Me acuerdo del almacén, de su oficina llena de papeles y de ofertas de

marcas, como mantelitos y tasas promocionales que le enviaban.

Recuerdo que una vez me puso de tarea hacer el cuadre del día. Yo

moría del miedo de fallar, pues pensaba que si fallaba algo grande iba

a pasar y se iba a generar algún lió, yo tenía 10 años. Nunca vi a mi

abuelo hablarle mal a nadie, pero sí era conciso y estricto. "Carajo",

podía ser la palabra más fuerte que le escuche decir, y para

pronunciarla tenía que haber pasado algo muy grande.

Era loco con un café con leche, y hace unos años, que me tocó volver a

vivir con él en casa de mis padres, cuando me levantaba temprano a

prepararle su café con leche, al entregárselo siempre me preguntaba lo

mismo: "¿Están durmiendo? ve y diles que son las 7?.

Ese era mi abuelo, un hombre sencillo, y con su ejemplo terminé de

comprobar que en la sencillez está la grandeza. Nosotros, los que lo

complicamos todo, los que pensamos de más, los que hablamos y

teorizamos acerca de cada hecho, no les llegamos ni a los tobillos.

Cuando murió su esposa, Patria, de quien heredé mi carácter, mi pelo y

mi nombre, al llegar del cementerio abuelo se sentó en la galería de

la casa, en silencio. Horas después, se puso de pie, miró a mi padre y

éste le dijo: "nada papá, nosotros seguimos vivos"... Hoy, mientras veía

su entierro, recordé mucho esa frase, y tuve que retirarme al carro,

pues no hay más nada que decir que sea mas grande que eso.

La mañana de aquel día, que se convirtió después en el día que lo vi

por última vez, me dijo al verme: "esa barriga está grande, estás

buenamoza", y en siete meses él no había emitido un solo juicio acerca

de mi embarazo, ni de nada que tuviera que ver con eso. Ese día más

tarde abuelo fue internado por algo que después siguió deteriorándolo

hasta hoy, que falleció.

Esos largos caminos no pasan por casualidad, no le sucede a todo el

mundo poder ver tantas historias, desarrollar otras tantas, y ver

nacer dos siglos, tan distintos uno de otro, trabajando. Nunca

olvidaré que para él su mayor logro en la vida no fue nada de lo que

mencioné antes, fue haber aceptado a Jesús, y le doy el crédito a mi

abuela, quien duró 53 años predicándole todos los días... todo en lo que

creyó antes, ese día murió, y aún en sus últimos días, me cuentan que

le hablaba a Dios.

Hoy llovió abuelo, y cantamos mientras partías, sonreímos, y nos

encontramos todos tus hijos de nuevo, tus nietos, y todos tus amigos

queridos, los que aun viven.. muchos teníamos un montón sin vernos,

otros ni nos conocíamos, y solo se me ocurre que hasta en tu partida,

abuelo, hiciste algo por nosotros para que crezcamos y continuemos

juntos, ya que somos los que nos vimos hoy allí, los que aun seguimos

vivos... y esto lo digo después de un largo silencio.

Descansa en paz, Epifanio Guerrero González.

--

*Patz Guerrero Rojas*

T. 1.849.654.0474

www.facebook.com/patz.guerrero

www.twitter.com/patzguerrero

www.instagram.com/patzguerrero

guerreropatz@gmail.com

-----

Josue Guerrero - Actor

http://www.imdb.com/name/nm2459609/

Julietta Rodriguez - Actriz

www.juliettarodriguez.com


Sobre esta noticia

Autor:
Modesto Rodriguez (23811 noticias)
Fuente:
antillas1.blogspot.com
Visitas:
195
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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