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Mi primera inspección fiscal

20/11/2015 01:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageNo estoy acostumbrado porque en realidad, sí, en mis 51 años, no ha sido hasta este 2015 cuando he recibido la primera inspección fiscal en la empresa. Pero también ha sido la primera que como persona física he conocido. No debo ser objeto de deseo para Hacienda. La Persona jurídica Consultoría Artesana en Red, S.L. es el vehículo, el medio, la plataforma, como lo queráis llamar. Como empresa no la tengo por ningún fin en sí mismo. Es solo algo que en un momento dado hacía falta. Y nació hace ya unos cuantos años. Goza de buena salud porque, la verdad, no lo exijo demasiado.

La inspección fiscal tenía que ver con el ejercicio 2010. Cuando me llegó el requerimiento me dije: Joder, pues ya bucean atrás en el tiempo, ¿habremos hecho algo mal? Solicitaban documentación adicional de una serie de facturas y la justificación detallada de ciertos gastos. Yo, la verdad, siempre he tenido la sensación de que la ley, para quienes trabajamos con un proyecto profesional que circula tan cerca de la persona que somos, es un auténtico anacronismo.

El gran problema es: ¿cuándo trabajas y cuándo no? Si estoy dando pedales con la bici y me vienen ideas sobre determinado proyecto, ¿estoy trabajando? Si compro un libro sobre cómo desarrolla su actividad un hayedo, ¿estoy adquiriendo ese libro sobre un parque natural para fines profesionales? La delgada línea que separa trabajar y no hacerlo es complicada de pintar con nitidez. Pero, claro, el sistema necesita normas que separan "lo que sí es" de "lo que no es" trabajar porque debe separar unos gastos y otros. Si escribo en mi blog -personal y profesional- sobre un viaje en bici, ¿estoy trabajando?

Así con este galimatías encima no tenía yo tan claro que no me dijeran que ciertos gastos y ciertas facturas no fueran a parar al apartado "no procede". Conste que siempre he dicho que pagar impuestos es lo que toca y que debemos hacerlo con gusto: primero porque quiere decir que hemos ingresado dinero y segundo porque es la forma en que construimos servicios comunes. Hemos tenido que detallar los viajes implicados en cada proyecto de 2010. Un bonito ejercicio ese de recordar lo que estábamos haciendo entonces y a dónde nos condujo cada uno de ellos. Uno por uno, esta factura para tal asunto, este gasto para aquel otro y esta explicación adicional para intentar dejarlo claro.

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Ayer, después de varios meses, me llegó un correo de la asesoría donde me decían que estaba todo en orden, que daban por buenas todas nuestras explicaciones. Y, como a un tonto, me invadió una sorprendente alegría. ¿Tan importante era? Si no hubieran aceptado algo de lo que justificábamos no hubiera pasado nada. Estaba claro que íbamos a pagar lo que que exigieran y tomar nota para el futuro. Pero cuando han aceptado todo -os aseguro que era una buena cantidad de justificantes- lo que he pensado es: han entendido el tipo de actividad profesional que desarrollamos.

En realidad, perfectamente puede no ser así. Pero dejadme, por favor, que viva engañado. Sí, ha terminado como una pequeña victoria. Un simple reconocimiento a que lo que estábamos imputando tenía su sentido. Conviene que paguemos impuestos. Creo que debemos contribuir al bien común también por la parte que nos corresponde como contribución al estado. Yo no quiero que los servicios públicos se debiliten. Y eso supone impuestos. Claro, que pediremos siempre que los redistribuyan bien y no caigan en corruptelas y todas esas tentaciones. Pero sí, debemos pagar impuestos. No me voy a quejar por la parte que nos toca. Los pagamos porque facturamos, así de claro.

En fin, toda una aventura el cruce de requerimientos y envíos que hemos realizado. Hasta en tres veces hemos tenido que explicarnos. Final feliz. No es lo más importante que uno hace, pero me sirve para sentirme bien con mis obligaciones. Así que he decidido escribir este post como azucarillo de autoestima. Quizá un poco ñoño, pero a mi edad creo que esto no va a cambiar. Nos leemos


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Consultorartesano (1755 noticias)
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blog.consultorartesano.com
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