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Ministros millonarios y menores delincuentes

02/10/2012 01:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imagePor: DanielPaez

- Ah la vida en mi querida tierra. A los delincuentes menores de edad los autoritarios del batey les estarían buscando un bajadero para integrarlos a la sociedad si pensaran, aunque sea por un instante, que todos ellos son hechuras, casi en su totalidad, de los mandatos políticos de Leonel Fernández, igualitos que lo son los ministros millonarios.

¡Puede creerlo! El día que piensen en eso, en lugar de estar pidiendo que esos menores sean juzgados como adultos y aumentarles las penas por sus delitos buscarán justificaciones artificiosas, subterfugios legales para sus crímenes contra la sociedad o esgrimirán la manoseada frase "persecución política" con la cual se evitan cuestionamientos jurídicos y cárcel a personeros del régimen como Félix Bautista, Haivanjoe NG Cortiñas, de nuevo muy de moda en el cuestionamiento público, y tantos otros que hoy son intocables en el batey, porque tocarlos a ellos sería como tocar al propio Leonel, quien los hizo multimillonarios con los bienes del estado.

Mire, todo el que al día de hoy tiene 16 años de edad nació, tenía pocos días o meses de nacido cuando Leonel fue puesto por Joaquín Balaguer en el poder el 16 de agosto de 1996. Sobreabundo: todos los menores con edades entre los 16 y los 18 años -sin tomar en cuenta si pertenecen a la minoría privilegiada o las mayorías marginadas- han pasado 12 años viviendo bajo un gobierno presidido por Leonel.

Así que la formación escolar y ciudadana, buena o mala, proveniente del estado para ese segmento de la población le correspondió en un altísimo 75% a Leonel y, lógicamente, el 25% restante a Hipólito Mejía, quien, de orgullo para él, aunque lamentable para el país y los jóvenes, aún conserva la marca nacional de haber otorgado en 2003 a la educación el más alto porcentaje del PIB, 2.9%, lo más cerca que se ha llegado para cumplir con la entrega del 4% que le corresponde por ley.

Cierto es que grave la delincuencia juvenil. Su auge es tan extraordinario en estos tiempos que ha motivado al congreso a distraer su vista del barrilito y los lujos que rodean a sus miembros para posarla en ese espinoso problema social y legislar para endurecer las penas a los menores. Los menores que delinquen deben ser castigados, eso no se discute.

Pero no es justo que a ellos, quienes no recibieron del estado la oportunidad de encaminar sus pasos por un buen sendero, se les cargue el dado por el desastre social y la inseguridad ciudadana del país más que a los delincuentes mayores. Hace rato que en el batey la pena máxima para éstos es de 30 años, y a nadie se le ocurre forzar para que se aumente, ni el cardenal se ha desgañitado para abogar por eso, aunque los crímenes horrendos cometidos por los adultos no paran de aumentar.

¿Acaso temen quienes hacen las leyes y los que controlan el batey que algún día la tortilla podría virarse y ser ellos -y no los delincuentes juveniles- quienes irían a la cárcel? Podría ser. De lo que no tengo duda es que los reyes del autoritarismo del batey están, una vez más, cogiendo piedra para los más chiquitos, en esta ocasión literalmente. Porque, si los menores no reciben de nuestros gobiernos las oportunidades para progresar que se les otorgan a ministros y otros delincuentes estatales mayores no deben ser castigados con más rudeza que éstos; es más, ni siquiera igual que éstos.

Ningún niño sueña con ser delincuente, no crea conciencia para eso. Todos fuimos niños y recordamos lo que soñábamos en esa etapa de la vida cuando la aspiración es ser héroe y no bandido. Los sueños juveniles los truncan las faltas de oportunidades y la desigualdad impuestas desde la cúpula de la sociedad. En cambio, todo el que sueña con y zanquea un cargo en el gobierno planea a conciencia cómo es que va a cometer el crimen de despojar de bienes al pueblo dominicano, y salir impune.

Basta de falsedad. Castigando a menores y premiando a delincuentes mayores con cargos no se detiene el crimen en ninguna parte, por el contrario aumenta.

Por hoy me voy. Que Dios le llene de bendiciones, y se apiade de la República Dominicana.

Rafael Calderón


Sobre esta noticia

Autor:
El Sanluicero (10279 noticias)
Fuente:
danielconelpueblo.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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