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Cuando el mundo estuvo al borde del Armagedon (1962)

02/01/2014 18:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Al borde del armagedon¡¡ la crisis de 1962 la crisis de Octubre de 1962, extracto del libro "Fidel Castro, biografia a dos voces" de Ignacio Ramonet

AL BORDE DEL ARMAGEDON¡¡ LA CRISIS DE 1962

LA CRISIS DE OCTUBRE DE 1962 EXTRACTO DEL LIBRO FIDEL CASTRO BIOGRAFÍA A DOS VOCES DE IGNACIO RAMONET

Con Kennedy vivió usted, y el mundo entero, una de las más peligrosas crisis internacionales: la Crisis de Octubre de 1962 o Crisis de los Misiles. ¿Cómo juzga usted, 43 años después, aquella situación?

 Fue un momento internacional muy tenso. En 1962, había aquí 42 mil soldados soviéticos, y nosotros teníamos casi 300 mil hombres sobre las armas. No estábamos dispuestos a aceptar una nueva agresión contra Cuba. Era triste y doloroso pero nosotros no lo íbamos a permitir. Las unidades soviéticas estaban aquí para ayudarnos a repeler una nueva invasión que esta vez, después de la derrota de los mercenarios en Girón, iba a ser sin duda directa, realizada por unidades norteamericanas. El peligro era inminente.

¿Cómo empieza la crisis?

Ellos detectan los misiles entre el 14 y el 15 de octubre. Un avión espía U-2, que vuela a mucha altura, fotografía unas rampas de lanzamiento. En realidad, es sabido que fue un miembro de los servicios de información soviéticos, el coronel Oleg Penkovsky, quien dio a los norteamericanos el emplazamiento preciso de los misiles que luego el U-2 detecta. Kennedy es informado el día 16, que es cuando empieza la crisis.

¿Qué hace Kennedy entonces?

Kennedy toma contacto con Jruschov, que ahí comete un error, ético y político. Jruschov, en una carta, le miente a Kennedy, le dice que son armas "defensivas" y no estratégicas. Evidentemente eran armas para defenderse, pero eran ofensivas también. Aquí había unos 36 proyectiles estratégicos de alcance medio, y otras armas. Y el general soviético que estaba al mando de esa operación tenía facultad, en ciertas circunstancias, de usar esas otras armas tácticas y antiaéreas. Vamos, tenía cierta autonomía de usarlas hasta sin consultar con Moscú. Esa carta de Jruschov se la lleva a Kennedy Gromyko, Andrei Gromyko, que era el Ministro soviético de Relaciones Exteriores. Eso es el 18 de octubre. En ese momento aún no se ha hecho público el problema.Pero ya Kennedy, el 19 de octubre, consulta con el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas norteamericanas, que le aconseja un bombardeo aéreo masivo de Cuba. El 20 de octubre, aconsejado esta vez por Robert McNamara, su Secretario de Defensa, Kennedy decide el bloqueo naval de la isla con 183 buques de guerra, entre los cuales ocho portaaviones con 40 mil infantes de marina a bordo. Entretanto, en la Florida se concentran 579 aviones de combate y cinco divisiones aerotransportadas, entre ellas dos divisiones de élite, la 82 y la 101. Pero la opinión pública norteamericana y mundial sigue sin saber lo que está pasando.

¿Cuándo Kennedy informa a la opinión pública?

Él habla por televisión el 22 de octubre a las 7:00 de la tarde. Habla por todos los canales del país, con gran dramatismo, y entonces el mundo se entera que hay esta crisis y que se está al borde de una guerra atómica.Anuncia que la Unión Soviética debe retirar sus proyectiles o arriesgarse a una guerra nuclear... Y anuncia también el bloqueo naval de Cuba para impedir la llegada de nuevos misiles. Ya en ese momento, lossoviéticos han arrestado al coronel Oleg Penkovsky y saben que los norteamericanos tienen toda la información. Y saben también que Kennedy sabe que Jruschov ha mentido en su carta.

¿Cuándo usted es informado que los norteamericanos saben?

Los soviéticos nos informan desde el principio. Y la decisión nuestra, con los oficiales soviéticos que estaban aquí, fue acelerar la construcción de las rampas de los cohetes estratégicos SS-4. Se trabajó día y noche. El 16 de octubre no había prácticamente ninguna rampa de lanzamiento terminada, el 18 ya había ocho, el 20 había trece, el 21 había veinte y así. Se trabajó sin descanso. Ya aquello no se podía destruir sin una guerra nuclear que hubiera causado tremendos destrozos del otro lado también.

¿Qué hicieron ustedes frente a tan gran peligro?

 

Nosotros, como le dije, movilizamos en masa, teníamos bajo las armas en ese momento a más de 270 mil hombres dispuestos a defender el suelo de la patria y la Revolución hasta la última gota de sangre. Yo intervine en la televisión el 23 de octubre para denunciar la inminente invasión norteamericana, y movilizar al pueblo.

¿El bloqueo naval por la armada norteamericana se llegó a hacer efectivo?

¡Cómo no! Ese bloqueo se hizo efectivo el 24 de octubre a partir de las dos de la tarde. Y había en aquel momento unos 23 navios soviéticos que estaban en ruta hacia Cuba... En cualquier instante podía haber un incidente, un buque norteamericano podía disparar contra un barco soviético y estallaba la guerra nuclear., .Había una tensión fuerte, muy fuerte.

¿Qué hicieron ustedes frente a tan gran peligro?-- Nosotros, como le dije, movilizamos en masa, teníamos bajo las armas en ese momento a más de 270 mil hombres...

¿En esa situación, qué hicieron las Naciones Unidas?

Bueno, hubo el debate célebre entre el embajador norteamericano, que era Adlai Stevenson, y el soviético, Valerian Zorin. Stevenson —como lo hizo Colin Powell el 5 de febrero de 2003 para justificar la guerra contra Irak— presentó de manera espectacular ante el Consejo de Seguridad unas grandes fotografías aéreas de las bases de proyectiles estratégicos. El soviético negó la evidencia, negó la autenticidad de esas pruebas.Rechazó el debate. Cometió el error de rechazar el verdadero debate, que hubiese sido sobre la soberanía de Cuba, su derecho a defenderse, a protegerse. Eso fue el 25 de octubre de 1962.

Entretanto me imagino que los norteamericanos seguían sobrevolando Cuba, ¿no?

Sí. Ellos; seguían enviando sus aviones espías U-2, y empezaron también a hacer vuelos de reconocimiento, incluso a baja altura. Nosotros decidimos disparar contra los aviones norteamericanos que habían empezado a hacer esos vuelos rasantes... Un vuelo rasante usted no lo puede detectar, facilita un ataque por sorpresa. Se lo planteamos a los responsables militares soviéticos que estaban aquí, les dijimos que los vuelos rasantes no se debían permitir. Y les informamos que íbamos a disparar. Y abrimos fuego con artillería antiaérea.Ahí es cuando, el 27 de octubre, una batería de cohetes antiaéreos SAM, manipulada por los soviéticos, en la provincia de Oriente, dispara y derriba a un avión espía U-2, Se produce entonces el momento de máxima tensión. Muere el oficial norteamericano Rudolph Anderson, piloto del U-2. Ese hecho era la prueba que se estaba ya combatiendo. En cualquier momento podía producirse un nuevo incidente que desencadenara la guerra. Y déjeme decirle que aquí la gente estaba serena.

¿Usted pensó en algún momento que la guerra era inevitable?

Mire, era un momento muy tenso. Y nosotros mismos creíamos que era inevitable el conflicto. Y estábamos muy decididos a aceptar ese riesgo. Nosotros no íbamos a ceder. Estábamos en nuestro derecho de defender nuestra soberanía nacional.

Pero los soviéticos cedieron.

En ese momento de máxima tensión, los soviéticos envían a Estados Unidos una proposición. Y Jruschov no lo consulta con nosotros. Proponen retirar los misiles, si los norteamericanos retiran sus cohetes Júpiter de Turquía. Kennedy acepta el compromiso el 28 de octubre. Y los soviéticos deciden retirar los cohetes SS-4.Aquello nos pareció absolutamente incorrecto. Ocasionó mucha irritación.

¿Tuvo usted la impresión de que el acuerdo se hacía a espaldas de ustedes?

 Nosotros nos enteramos por vía pública de que los soviéticos estaban haciendo esa proposición de retirar los proyectiles. ¡Y no se había discutido con nosotros! No estábamos en contra de una solución, porque lo importante históricamente era evitar un conflicto nuclear. Pero los soviéticos tenían que haber dicho a los norteamericanos: "Hay que discutir con los cubanos". Carecieron de serenidad y de firmeza. Por una cuestión de principios debieron consultar con nosotros.Si nosotros hubiéramos participado en las discusiones, quizás las condiciones hubieran mejorado. No hubiera permanecido la base naval de Guantánamo, no se hubieran mantenido los vuelos espías a gran altura... Todo eso nos irritó mucho. Protestamos. Y aun después del acuerdo seguimos disparando contra los vuelos rasantes. Y tuvieron que suspenderlos. Nuestras relaciones con los soviéticos se deterioraron. Durante años, eso influyó en las relaciones cubano-soviéticas.

 Nosotros planteamos cinco demandas. Una de ellas era el cese de los ataques piratas, los actos de agresión y de terrorismo que se mantuvieron durante decenas de años. El cese del bloqueo económico. La devolución dela base naval de Guantánamo. Todo eso se habría conseguido fácilmente, dentro de aquella tensión, puesto que nadie estaba dispuesto a ir a una guerra mundial por un bloqueo, por unos ataques piratas, y por una base que era ilegal y que estaba ocupada contra la voluntad del pueblo. Nadie habría ido por eso a una guerra mundial.La presencia de los proyectiles estratégicos era un motivo muy fuerte para unir a Estados Unidos y sus aliados. Pero lo importante era que no tenía nada de ilegal el acuerdo con los soviéticos en virtud del cual se establecieron los cohetes frente a una invasión ya planeada con todos sus pretextos. Los historiadores norteamericanos, en sus propios archivos, tienen todos los papeles que demuestran eso: el proyecto de invadirnos. Así que cuando los soviéticos hablaron de instalar los cohetes como una forma de garantizar nuestra seguridad, ya estaba trazado el plan de invasión norteamericano; ya los pretextos para invadirnos estaban elaborados desde febrero de 1962, y los proyectiles creo que empezaron a llegar aquí en julio.

En el verano de 1962.

Sí, fue en el verano, habían pasado meses. Es muy posible que los soviéticos mencionaran aquello, porque ellos solían tener bastante información, ambos países se estuvieron espiando decenas de años por todos los medios habidos y por haber, medios técnicos. Pero, además, por métodos de espionaje o métodos deinteligencia, los soviéticos conocían probablemente todo eso. Ese plan de invasión de Cuba. No nos dijeronque lo conocían, sino más bien que lo deducían de las conversaciones de Jruschov con Kennedy, etcétera, pero ellos con toda seguridad lo conocían. No tenía nada de ilegal el acuerdo nuestro con los soviéticos, si los norteamericanos tenían en Turquía unos cohetes Júpiter y en Italia también, y nadie se metió nunca en los acuerdos militares de otras potencias. El problema no fue de legalidad, todo era absolutamente legal, sino del manejo político que hizo Jruschov del problema, y cuando empezó a hablar del asunto empezó a elaborar teorías, a negar que las armas fueran estratégicas, y uno, en una batalla política, no puede perder la moral, y eso fue lo que debilitó mucho moralmente a Jruschov. No fue un acto ilegal —el acto era absolutamente legal, repito, legítimo, justificado, incluso—, sino el  empleo de la desinformación o la mentira por parte de los soviéticos, lo que le dio fuerza moral a Kennedy.Porque Kennedy tenía una prueba real, que los norteamericanos obtuvieron ya desde el aire, con las fotografías que hace el U-2, por una estupidez soviética de carácter militar. Si uno instala los cohetes tierra-aire, usted no pude permitir que le vuelen por encima del territorio. Estados Unidos a ninguna potencia le permite que le vuele encima de su territorio. Bueno, los soviéticos dejaron volar. Hubo muchos errores políticos y militares, pero creo que es indispensable conocerlos para explicar lo que pasó entonces, y fue así.En octubre de 1962, no es que autorizáramos, sino que no adoptamos medidas para impedir que se llevaran los cohetes, porque íbamos a tener una guerra ya con dos super potencias, y eso era mucho.

¡Hubiera sido demasiado!

Pero, oiga, teníamos casi 300 mil hombres sobre las armas. Nosotros teníamos el control del país, y no se mueve nada si nosotros lo hubiéramos decidido, pero habría sido una real locura, no tenía sentido aquello.Bien, lo que no autorizamos fue la inspección. Protestamos, expresamos nuestra inconformidad, demandamos los cinco puntos.Ahora, cuando los soviéticos —fue así, como le estoy contando— negociaron con los norteamericanos dentro de esa política, dentro de ese amorío surgido en aquellos días, un amor caliente dentro de una guerra muy fría, se transformó una cosa en otra y se llevan los cohetes.



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Edwingfenix (4 noticias)
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