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Mi opinión de hoy: Aquellos años de estudio!! Lectura recomendada (Articulo de Ana Mitila Lora)

24/05/2013 07:59 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Apreciados Colaboradores:

Queridos amigos:

En el quincenario LA LUPA sin TRABAS fue publicada la segunda parte de la investigación periodística de ANA MITILA LORA, acerca de los que estudiamos en el antiguo campo socialista.

El escrito se los remito mas abajo y también lo puedes linkear directamente y puedes ver la ilustración con las fotos de como nos veiamos en aquellos años!!

http://www.lalupa.com.do/2013/05/rd-desaprovecho-recursos-humanos-formados-en-la-urss/#more

Reciban un caltelurico saludo e infinitas bendiciones de Dios todopoderoso!

Abrazos

Manuel Gonzalez Tejera, MDSN ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ RD desaprovechó recursos humanos formados en la URSS Escrito Por: Ana Mitila Lora // 2013/05/ Cuarenta años después abundan historias inéditas sobre aquel contingente de estudiantes dominicanos embarcados en la aventura de labrarse un futuro distinto en la órbita soviética. Los llegados en las décadas de los sesenta y setenta experimentaron los rigores de la Guerra Fría; los de los ochenta y noventa vivieron el desmoronamiento soviético. Historias de triunfos, fracasos, deserción, depresión y de ingenio para conjurar la escasez marcaron la época. La militancia en la izquierda le corría por las venas al joven Roberto Cassá. Hijo de refugiados españoles republicanos, era lógico y natural su ingreso al Movimiento 14 de Junio (1J4) en 1962, cuando apenas contaba con 14 años, y en 1964 al Partido Socialista Popular (PSP), y tras su escisión en 1965, al Partido Comunista Dominicano (PCD). Apenas había cumplido los 18 años cuando llegó a Moscú el 3 de septiembre de 1966. Su primer contacto con aquella sociedad tuvo lugar en la Universidad de la Amistad y Solidaridad con los Pueblos Patricio Lumumba. De los responsables de su estadía recibió alojamiento en una residencia estudiantil, la típica "chapka" de piel animal, para resguardar su cabeza del frío; abrigos, botas y zapatos, tanto de otoño como para el invierno. La educación, libros, alojamiento, alimentación y salud para los becarios era gratuita, pero recibían, además, un estipendio de 80 rublos el primer año y de 90, a partir del segundo. "Luego, supe que recibíamos más dinero que los rusos", narra. "La mitad de los estudiantes eran extranjeros. De esos, una parte eran latinos y entre ellos, abundaban los cubanos". "Me interesaba estudiar en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) para ver la cuna del socialismo. Por eso, cuando el PCD me ofreció la beca, no dudé en aceptarla. Pero me pasó algo extraño: no lograba asimilar aquella sociedad", admite. "Mi primera reacción fue de crítica y desencanto. No era la sociedad soñada. Era cerrada, y autoritaria, aunque tenía grandes méritos que en aquel momento eran difíciles de apreciar; era también una sociedad acosada por Occidente. Por eso, mi relación con la URSS fue ambigua: apoyo, comprensión, y adhesión, por un lado; pero, también, de toma de conciencia, de que eso no era lo que buscaba". Ante la insistencia de La Lupa Sin Trabas , Cassá –ahora un prestigioso historiador con 64 años de edad, director del Archivo General de la Nación (AGN) desde 2004– abunda. "Lo que más me frustró fue el autoritarismo y la burocracia; que la gente no pudiera viajar libremente al exterior; que las informaciones fuesen controladas y sesgadas; el afán de ocultar los avances de Occidente, la falta de democracia y participación". Respira hondo y sigue. "No existía persecución religiosa; no era el infierno que pintaba Occidente, pero no era ése el socialismo al que aspiraba". Los encargados de darle seguimiento a cada estudiante catalogaron a Cassá de "trostkista". Pese a sentirse como "bicho raro", pasó casi cuatro años en Moscú, hasta que enfermó y abandonó la URSS. Continuó sus estudios en Santo Domingo, México y culminó en España su doctorado. El historiador matiza, como si temiera ser injusto. "Cuando vemos lo complicado que resulta organizar una sociedad, comprendemos la magnitud de los desafíos de los soviéticos. Era una sociedad culta. En el Metro de Moscú la gente iba leyendo; era una sociedad modesta, casi pobre, ante los parámetros occidentales, pero con grandes logros. La gente jugaba ajedrez, tenía acceso al teatro, había funciones diarias en unas 40 salas y ¡era el mejor teatro del mundo!", opina. César Pérez, entonces de la estructura del PCD, trabajó en Praga por dos años en la edición de la Revista Internacional ; estudió en Italia y Francia, y resulta más severo que Cassá, aunque nunca fue becario de la URSS. "Esas sociedades fueron marcadas por la escasez, la represión y la intolerancia". Le preguntamos si el desencanto con el socialismo alejó a los becarios de esa ideología. "La mayoría de los becarios no tenían militancia política. Eran pocos los que se enrolaban y quienes lo hacían ingresaban al PCD o fueron captados por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), por eso hoy hay numerosos egresados de la URSS en los gobiernos del PLD, afirma Pérez. El profesor Juan Bosch, fundador del PLD, sí le concedió importancia a ese esfuerzo educativo, como comenta Narciso Isa Conde. La masificación de las becas. Manuel González Tejera (Manegonte), militante del PCD, y por demás, hijo de El Gallego, de la izquierda constitucionalista de Abril, atribuye a Orlando Martínez haberle conminado a viajar hacia la URSS en 1972, cuando él contaba con apenas 18 años. "El PCD y, sobre todo, Orlando Martínez, consideraba que era un peligro mantenerme en el país; era edecán de mi papá y él tuvo que entrar en la clandestinidad y yo representaba un peligro para él", explica. No reniega de su compromiso con la ex Unión Soviética, el PCD y su país. De esos años de militancia internacionalista, recuerda con orgullo su participación como dirigente de la Juventud Comunista de América Latina y su pertenencia al Comité Latinoamericano pro Liberación de Nelson Mandela en 1975. Fueron años de sueños y luchas colectivas. Ingresó a la Escuela de Agronomía, sin vocación, en la universidad moscovita, "porque el PCD lidiaba con las leyes agrarias y mi compromiso era ideológico. Luego, me llegó el amor hacia el campo". Con el humor que lo caracteriza, González recuerda uno de los consejos de su padre: "Donde quiera que llegues, come todo lo que puedas". La anécdota conecta con la escasez de productos de primera necesidad a la que hacía referencia César Pérez. Ni González ni los demás dominicanos pasaron hambre, pero sufrieron algunas carencias: escasez de pasta dientes, papel sanitario, desodorante, jabón, azúcar y otros artículos. Cuenta que el Secretario General del Partido Socialista francés ordenó investigar a qué se debía la popularidad del periódico L' Humanité , medio de la izquierda de su país, y la explicación fue curiosa: era el papel más suave que podían encontrar los moscovitas para, además de leerlo, darle otro uso después de usar el retrete. "La masificación de las becas hacia la URSS en República Dominicana se debió al golpe de Estado en Chile en 1973 y al Plan Cóndor. De suerte que las plazas dejadas vacantes por los chilenos, argentinos y brasileños fueron ocupadas por dominicanos y peruanos", argumenta. El PCD lo atribuía al buen desempeño de los primeros becarios. Isa Conde admite que el PCD, por falta de experiencia en el manejo del programa de becas, no realizaba exámenes ni profundizaba las investigaciones sobre el perfil de los becarios. Luego de algunos sinsabores fruto de esa masificación, la organización implantó pruebas de nivel académico y psicológicas. Cassá da cuenta de que personas sin ética ni aval académico empezaron a llegar a la URSS posteriormente. La edición del periódico Hoy del 11 de febrero de 1989 reseña una carta firmada por el ingeniero P. Malta, en la que argumenta que los soviéticos aumentaron sus cuotas, con la idea de que el material humano sería de la misma calidad de los primeros becarios. Señala que "el aumento en la cantidad de estudiantes habría determinado que el índice académico y cultural fuera inferior a lo mínimo necesario para terminar una carrera técnica o humanista, lo que se tradujo en deserción académica". El PCD calculaba la deserción en un 8%, entre 1966 y 1988, pero otros aseguraban que era de un 40%. En la carta publicada por Hoy también se acusaba a becarios de viajar a la URSS sólo con el fin de obtener visados para Estados Unidos. En ese sentido, Cassá deplora cómo en el contexto de la Guerra Fría, Estados Unidos concedió visado a cualquier becario dominicano que lo solicitara en su consulado de Moscú. "Es difícil determinar cuántos se establecieron en Estados Unidos. Lo que sí puedo asegurar es que decenas de ellos se convirtieron en maestros y en parte importante del sistema educativo norteamericano", dice. "El país se benefició con que la URSS educara a centenares de jóvenes de aquella generación, pero no supo aprovechar aquel capital humano. Tampoco estábamos preparados para recibir profesionales en disciplinas inexistentes en el país en aquel momento. Por ejemplo, mi hermana Beatriz (Cassá) estudió genética en Alemania Oriental. Lo único que pudo hacer fue dar clases en las UASD", apunta. (La Lupa Sin Trabas contactó con una titulada en oceanografía, que nunca consiguió trabajo en RD). En ese sentido, César Pérez menciona el caso de su hermana, la ingeniera Melanea Pérez, experta en carreteras, y con un ejercicio profesional relevante en España y Venezuela. Osiris de León, quien no fue becario, recuerda que todos los ingenieros geólogos con que contaba el país fueron formados en la URSS, "hasta que la PUCMM abrió la carrera en 1979, y fui parte de la primera promoción". Cassá explica que las ciencias puras, matemáticas, física, química, biología, eran impartidas en las universidades, mientras que las otras, en institutos técnicos; el primer año era dedicado al aprendizaje del ruso. Dice que como consecuencia del aumento de becarios, en los grupos podían encontrarse jóvenes dedicados a sus estudios mezclados con personas de dudosa reputación, hasta el punto que varias universidades bajaron el nivel académico para que algunos lograran graduarse. Los que regresaron. González Tejera regresó al país en mayo de 1978 y fue deportado de inmediato. Pudo reingresar meses después. Porfirio Ovalle, agrónomo, experto en suelos, llegó a la URSS en 1969 y estudió en Bulgaria. "Pasé ocho años sin retornar al país. Tenía impedimento de entrada". Recuerda que en enero de 1978, Hugo Tolentino Dipp y Luis Shecker Ortiz formaron parte de una comisión que solicitó al entonces presidente Joaquín Balaguer flexibilizar la política hacia los becarios. Le agradece a Hipólito Mejía, titular de Agricultura en la gestión de Antonio Guzmán (1978-1982), haberlo contratado, pese al estigma de comunistas y subversivos que arrastraban los egresados soviéticos. De aquellos años recuerda que en las vacaciones de verano los estudiantes dominicanos de la URSS viajaban a Estocolmo a trabajar, para conseguir dinero adicional para sostenerse. Sobre la calidad educativa recuerda que la primera planta televisora se instaló en Bulgaria en 1967, pero de inmediato empezaron a fabricar televisores, antenas y a construir satélites espaciales, "mientras que aquí, ya ni siquiera somos capaces de fabricar clavos". Teódulo Mercedes, ingeniero de minas egresado del Instituto de Minas de Petrosani, en Rumania, era militante del PCD y nativo de Villa Consuelo, y fue apresado cuando regresó en 1977. "Salí en la primera plana de El Nacional ", recuerda. "Cuando me conducían hacia el avión, me comí el pasaporte". Eso provocó que la aereolínea rechazara su abordaje. Su reinserción en el sector productivo resultó difícil, pero fue el segundo egresado de la URSS que ingresó a la Falconbridge. Conoce a decenas de egresados que se fueron a Estados Unidos, y afirma sin ambages: "La URSS fue tomada de pendeja". Asegura que existe una historia oculta, protagonizada por los que llegaron después de los ochenta, "desclasados" y sin ideologías. "Todas las vagabunderías que ocurren aquí, ocurrieron allá". Y se refiere a supuestos grupos de contrabandistas y traficantes. Cassá lo resume: "Esta sociedad tuvo un lujo, pero el país no estaba preparado para aprovechar a estos profesionales, y desperdició recursos humanos formados gratuitamente por Rusia y la Unión Soviética. Esa inversión fue un esfuerzo extraordinario de aquellas naciones, que no hemos sabido valorar ni agradecer". La URSS invertía US$42,280 Por estudiante

En una información suministrada al periódico Hoy , calzada con la firma de Pedro Germosén, el PCD aseguraba que entre 1966 y 1988 los países socialistas habían invertido US$60 millones en unos 1, 420 estudiantes dominicanos de ambos sexos, de los que egresaron 1, 028. El PCD calculaba que el costo por estudiante durante los seis años de carrera, incluidos los doce meses de aprendizaje del ruso, era de US$42, 280 dólares; US$2, 200 dólares era el costo del pasaje de ida y vuelta; el estipendio mensual durante 72 meses (seis años) era de US$7, 200 dólares y el pago de la vivienda ocupada US$2, 800. En 1989, meses antes del derrumbe del muro de Berlín, la organización fue legalizada por el presidente Joaquín Balaguer, a pocos meses de las elecciones de 1978. Se estimaba que en transporte cada estudiante consumía US$2, 000; otros US$25, 000 en costos universitarios, además de US$3, 000 en servicios de salud. El PCD visibilizó parcialmente a las mujeres cuando declaró que constituían el 20% de los becarios.

"Hablan los comunistas" Semana del 25 de agosto al 1 de septiembre de 1978

"El regreso al país del primer dominicano doctor en Ciencias (Química) de la URSS, Rafael Vásquez, mueve a hacer una evaluación del programa de becas y a responder a tantas calumnias que de centro, derecha e izquierda se han lanzado contra su instrumentación". "La única organización política de izquierda de este país que se ha trazado un programa concreto de acción y trabajo, y lo ha cumplido por más de 10 años, es el Partido Comunista Dominicano (PCD) en lo referente al programa de becas en los países socialistas (...) Deben saber que los cupos dominicanos son bien bajos y que los grandes grupos que han logrado viajar y estudiar desde aquí cubren en más de un 70% de su total los cupos de otros países de habla española o portuguesa, que por una razón u por otra descuidan la instrumentación de ese programa, llegando a ser la colonia dominicana de estudiantes una de las más grandes en el campo socialista, y una de las más organizadas, pese a todos sus defectos". "Actualmente, más de de 300 estudiantes dominicanos cursan estudios en la URSS, cerca de cien en otros países socialistas. Más de 150 viajan en estos días a ampliar el ámbito de sus conocimientos". "El hecho es uno, en muy pocos casos las causas de expulsión han cesado de caracterizar la moral o el rendimiento académico del expulsado luego de su salida del campo socialista. El que compraba notas a un profesor de Europa central traficando en artículos de Alemania pudo ser detenido tiempo después hurtando mercancías en un abasto catalán; o terminó siendo aquí un rompehuelgas, antipartido y ventajudo en las posibilidades de ascenso social que le da el título". "En el tiempo, todo tipo de obstáculos se le ha puesto a estos programas que carecen de objetivos mezquinos o de afán de reclutamiento partidario (...) Ni la colocación de un centro de provocadores en Estocolmo dirigido por el bandolero de Macorís, los que han dificultado y colocado obstáculos al trabajo sistemático de formación de cuadros técnicos y científicos, que si materialistas somos tienen su valor al margen de la ideología de los beneficiarios o de su militancia real". Hablan los comunistas. Mayo 1978).

La calidad educativa en la URSS y países del Este

Víctor Hugo Deláncer, 1972-1976, estudió en el Instituto de Sociología de la Academia de Ciencias, de Sofía, Bulgaria. Obtuvo un Ph.D en Economía y Sociología de la Educación, y posteriormente, un doctorado. En la actualidad es el rector del Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC). Plantea que: "Cada país tenía su propio desarrollo, su modelo y tradiciones educativas particulares, como Alemania Oriental, Polonia, Hungría, la URSS, Bulgaria, Checoslovaquia y Rumania. La calidad educativa era buena, muy buena, y excelente, teniendo en cuenta el nivel de desarrollo de cada país y la naturaleza da cada rama de la ciencia. "Algunos países de la órbita socialista tenían más conexiones que otros con el mundo occidental, como fue el caso de Bulgaria, Polonia, Checoslovaquia, Rumania y Hungría y estos nexos influyeron en la cosmovisión de la ciencia y la tecnología. "Los dominicanos egresados de los países socialistas, a pesar del bloqueo que tuvimos, volvimos en su inmensa mayoría. Hicimos causa común con academias dominicanas, básicamente en la UASD. Oxigenamos la cátedra universitaria con nuevos rumbos, ética y apego a la defensa del orden democrático. Nuestra hoja de vida ha sido una carta abierta de servicios a favor de las instituciones públicas y privadas. "En mi caso he seguido el ritmo de mis estudios comparativos. Desde inicios de los 80 me he concentrado en la experiencia de Estados Unidos conocida como community colleges , hasta certificarme oficialmente como especialista en planificación y gerencia de esta modalidad".

Algunos egresados Economistas : Porfirio García; Edylberto Cabral; Luis Gerardo; Hirán Sánchez; Manuel Robles; Félix Calvo y Manuel Colón. Médicos: Daniel Espinal, endocrinólogo ; Menderson Cairo cirujano ; Sobiesky D'León; José D´Oleo, medicina deportiva; Julio Ravelo Astacio; Dionisio Soldevilla; Osvaldo Marte Durán, neurólogo ; René Báez Robiou, endocrinóloga; Guillermina Alfonso, oftalmóloga ; Florentino (Tito) Suero Portorreal, ortopedista; Ruddy Corona, cardiólogo, radicado en Alemania; Emma Lora, ginecología y obstetricia, y Eduardo Tactuck, cirujano . Artes: Hipólito Javier, violinista ; Miguel Pichardo Vicioso, director coral, organista, compositor; Adelso Ortega Castellanos (Adelso Cass), cineasta; Dionee Rufino, Dirección teatro; Rafael Villalona, teatro; Delta Soto, teatro; María Castillo, teatro; Odalís Pérez Nina, doctor en Filología. Ingenieros: Iván Tavárez minería ; Julio Santana; Pedro Bienvenido Valdez; Camilo Rodríguez, energía nuclear; José Enrique Báez Ureña, forestal ; Miguel Rosado Montes de Oca; Héctor Ortiz; Heriberto de Peña, minería ; Milton Peralta; Danilo Pérez; Melanea Pérez, carreteras; Margarita Franco, civil; Santiago Johnson, civil; Joaquín Peguero; Santiago Johnson; Mario Concepción; Eduardo Martínez, eléctrico; César Roa, hidráulico; Francisco Castro Catrain, hidrología; José Amado Durán, hidráulico; Emiliano Camarena, hidráulico; Carlos Leal, ingeniería sanitaria; William Matías, plantas térmicas; Efrén Ballenilla Castro; Federico Terrero Galarza y Quintino Cruz. Agronómos: Manuel González Tejera; Porfirio Ovalle; Rafael Tavarez B., Américo Bautista Soldevilla (padre del pelotero de Grandes Ligas, José Bautista). Ciencias: Beatríz Cassá, bióloga genetista; Rafael Vásquez, químico; María del Mar González, biología; Rafael Vásquez, químico; Coco Casasnovas. Humanidades: Luis Arias, Carmen Durán, Reyna Rosario, Fidel Munnigh; Jesús Tellerías, César Cuello Nieto, director de Flacso, y Víctor Hugo Deláncer.


Sobre esta noticia

Autor:
Modesto Rodriguez (23815 noticias)
Fuente:
antillas1.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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