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Mi opinión de hoy: FRANKLIN FRANCO (presentacion "La Republica Dominicana y la Prensa extranjera

19/06/2013 11:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image Franklin Franco. (fuente externa) Apreciados Colaboradores:

Queridos amigos:

Una opinión invitada en el día de hoy!!!

Abrazos.

Manuel Gonzalez Tejera, MDSN

Mi opinión de hoy: FRANKLIN FRANCO (presentacion "La Republica Dominicana y la Prensa extranjera)

Para: Jose del Castillo

Apreciado Jose:

Antes que nada recibe un caltelurico saludo e infinitas bendiciones de Dios todopoderoso. Tal como te prometí en nuestra conversación te adjunto la ponencia que realizo FRANKLIN FRANCO en la presentación del libro "La República Dominicana y la prensa extranjera mayo 1961-septiembre 1963 (desde la desaparición de Trujillo hasta Juan Bosch).

Aprovechare y lo convertiré en una lectura invitada en "Mi opinión de hoy". Sobre el tema de Siria, continuaré en los próximos días, ya que estoy dando seguimiento a los acontecimientos en BRASIL y las próximas conversaciones de paz en Qatar.

En realidad no se si fue el ultimo trabajo de Don Franklin, lo que si sé, es que lo presentó en la BIBLIOTECA NACIONAL 10 días antes de su paso a la eternidad.

Con muestras de respeto y consideración, me despido.

Abrazos

Manuel Gonzalez Tejera, MDSN ----------------------------------------------------------- La República Dominicana y la prensa extranjera. 1961-1963" de Sully Saneaux y Ramona Hernández.

Franklin Franco

No exagero si expreso como primer comentario que: " La República Dominicana y la prensa extranjera " es un libro pionero de notable importancia. Se trata de la primera indagación exhaustiva que se edita en nuestro país, teniendo como material de estudio las noticias, editoriales y opiniones publicadas por un nutrido grupo de los más importantes órganos informativos de Estados Unidos, América Latina y de Europa, cubriendo el tormentoso periodo de la historia nacional que cubre a mayo de 1961 y septiembre de 1963. Es decir, del ajusticiamiento de Trujillo, al derrocamiento del gobierno democrático de Bosch. Acentuamos que una buena parte, no todas, de esas noticias, editoriales y opiniones, eran elaboradas por peritos en asuntos de tergiversaciones y manipulaciones al servicio de los grandes centros del poder de Estados Unidos, a fin de condicionar la opinión pública de todo el mundo, en función de sus intereses particulares. Conviene destacar que cada uno de los tres grandes capítulos en que está dividido este texto, fue elaborado por sus autores con una oportuna introducción panorámica sobre la situación internacional del momento, detalle que sitúa al lector en una cómoda posición para su mejor entendimiento, y al mismo tiempo lo nutre de elementos sustanciales que permiten una interpretación más allá de las atinadas conclusiones del texto. Subrayamos que este libro recoge el análisis de 1, 810 artículos, noticias, editoriales y reportajes publicados entre 1961 y 1963, en 31 medios informativos de doce naciones, cifras que manifiestan, primero, la profundidad de la investigación, y segundo, la importancia que adquirió nuestro país en la política mundial en aquellos días; relevancia que estuvo matizada por el comportamiento anticomunista y groseramente intervencionista que exhibió Estados Unidos en todo nuestro continente, a partir de los inicios de la revolución cubana en 1959; comportamiento acentuado aun más luego de su derrota en Bahía de Cochinos, en abril de 1961, cuando Fidel respondió a la agresión norteamericana de su patria, con la proclamación del carácter socialista de su revolución. Esa política anticomunista e intervencionista diseñada por Estados Unidos en aquellos días de la llamada "guerra fría", aplicada según el Pentágono, para "evitar otra Cuba", por los extraordinarios esfuerzos políticos, militares y la manipulación informativa desplegados, se convirtió en un poderoso obstáculo que torció el curso natural del desarrollo histórico de los pueblos de América Latina, y muy particularmente, de las naciones del Caribe, región que por su cercanía con la patria de Martí, a juzgar por las apreciaciones de los estrategas del imperio, podía fácilmente sufrir el contagio del virus de la revolución cubana Como se conoce, Estados Unidos después del triunfo de esa revolución en 1959, temiendo que el mantenimiento de la dictadura de Trujillo originara en Santo Domingo un proceso semejante al cubano, decidió la liquidación de su protegido, y en consecuencia, en principio contribuyó con su ayuda material a los conjurados dominicanos que planificaron su muerte. Sin embargo, después de la derrota que sufrieron en la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba, en abril de 1961, los gobernantes norteamericanos dieron marcha atrás y suspendieron su cooperación. Al parecer varios de los comprometidos en el ajusticiamiento de Trujillo, no eran de su absoluta confianza, ni tampoco estaban seguros del resultado final de aquel desenlace. Afortunadamente está conducta de los norteamericanos no afectó los planes de los valientes comprometidos en aquella acción justiciera, y el 30 de mayo de aquel año, el sátrapa fue ajusticiado. Que los ajusticiadores del tirano no disfrutaban de la absoluta confianza de Estados Unidos lo manifiesta sin querer, el titular de la primera plana del 1ro de junio de 1961 del New York Times, el diario más importante de ese país, citando por Saneaux y la profesora Hernández, cuando al ofrecer la noticia del ajusticiamiento de Trujillo al pueblo norteamericano y el mundo, expresa: " Trujillo abatido por asesinos ". Ese desafortunado titular noticioso no fue obra de la casualidad. La información señalada, además agrega, que el Secretario de Estado, Dean Rusk, quien tenía programado un viaje a París, Francia, para reunirse con el Presidente Kennedy, detenía su viaje "para seguir los acontecimientos". Pero mucho más esclarecedora respecto a la falta de confianza de Estados Unidos sobre los resultados de aquel notable acontecimiento, es la crónica que nos trae este libro de la primera página de ese mismo New York Times, dos días después, informando que la "Marina de Guerra (de Estados Unidos) envía más barcos al Caribe frente a la crisis Trujillo". Ese mismo día, el The London Times, en Inglaterra, en consonancia con la información anterior, señala en su editorial que: "Existe un fuerte temor de que Castro pueda patrocinar un golpe ahora que Trujillo no está". La desenfrenada política esquizofrénica anticomunista e intervencionista aplicada por Estados Unidos en toda América Latina después del triunfo de Fidel, y muy particularmente en nuestro país, se percibe también en los esfuerzos realizados por esa poderosa nación por mantener a Joaquín Balaguer en el poder. El 24 de agosto de 1961, pese a la evidente situación generalizada de repulsa contra la permanencia de Balaguer en la Presidencia, en una reunión del más alto nivel efectuada en la Casa Blanca, el Presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy expresó lo siguiente: "Balaguer es nuestra única garantía. Los liberales anticomunistas no son los suficientemente fuertes. Debemos llevar a Balaguer por el camino de la democracia" [1] . Como debemos de recordar esa situación de agitación permanente creada por las masas populares en las calles, y que duró varios meses, obligó a todo un proceso de negociaciones entre la oligarquía dominicana, organizada en la Unión Cívica Nacional, la representación diplomática de Estados Unidos y los residuos del trujillismo representados por Balaguer; conciliábulo que originó el enero 2 de 1962, la conformación de un Consejo Estado de seis miembros, encabezado por el propio Joaquín Balaguer; artificio político que ese personaje se vio obligado a abandonar poco después, el 17 del mismo mes, debido a la continuación de las protestas del pueblo en repudio a su presencia en la Presidencia de la República, propiciando entonces como despedida envenenada, un golpe de Estado y la formación de una Junta Cívico Militar presidida por Humberto Bogaert; efímero gobierno que fracasó a las 48 horas expulsado por una huelga nacional; fracaso que condujo a Balaguer a buscar asilo político en la representación diplomática del Vaticano, el 20 de enero de ese mismo año. Restituido prontamente el Consejo de Estado, pero ahora presidido por el licenciado Rafael Bonnelly, ese gobierno siguió fielmente las orientaciones políticas anticomunistas dictadas por quienes le habían engendrado, deportando y prohibiendo el ingreso a su patria de decenas de dirigentes y simpatizantes de los grupos de la izquierda dominicana. Sin embargo, debemos reconocer que en esos momentos, tras la búsqueda de la creación de un clima de tranquilidad y estabilidad política, del pueblo dominicano puso sus esperanzas en las elecciones que ese mismo Consejo de Estado prometió para llevarse a efecto en diciembre de 1962. Para participar en ese evento, el primero de su naturaleza efectuado en nuestro país durante el siglo XX, se prepararon todos los partidos políticos recién organizados, que sumaban casi una decena, salvo la Agrupación Patriótica 14 de Junio, el Movimiento Popular Dominicano y el Partido Socialista Popular. Los dos últimos, porque en su condición de organizaciones marxistas leninistas, una legislación anticomunista le prohibió la participación electoral y el 14 de Junio, porque su máxima dirección, deslumbrada por los fulgures incandescentes del proceso revolucionario cubano, entendiendo como posible aquí la reiteración de la toma del poder mediante la vía armada, se negó a participar en esas elecciones. En esos comicios, a pesar de todos los esfuerzos realizados y los recursos aportados por el Consejo de Estado para favorecer a su socio y favorito, el Dr. Viriato Fiallo, candidato de la Unión Cívica Nacional; a pesar también de la sucia campaña que identificaba como comunista al profesor Bosch, candidato del Partido Revolucionario Dominicano; campaña encabezada por la cúpula de la Iglesia Católica y financiada por la oligarquía de nuestro país, con el apoyo de la Asociación de Industria y el gran comercio, al final se impuso la voluntad popular, pero también la maestría en el arte de la comunicación, la experiencia política acumulada durante sus años de exilio y la certera estrategia trazadas por el genial autor de "La Mañosa". A partir de este momento, enmarcado en los días que transcurren inmediatamente después del triunfo del profesor Bosch, la investigación de Seneaux y la profesora Hernández, recogen magistralmente una selección de noticias, editoriales y artículos extraídos de la prensa extranjera, donde de manera clara y exhaustiva, se pone en evidencia, que la conspiración que derrocó el primer ensayo democrático que conocieron los dominicanos en el siglo XX, en septiembre de 1963, fue el fruto de una poderosa conspiración de fuerzas extremistas derechistas nacionales y extranjeras. Y lo que es más importante: Este texto demuestra de qué forma las tensiones que surgieron entre Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética, inmediatamente después del triunfo de Fidel Castro en Cuba, originaron en la patria de Lincoln, como hemos expresado, una histeria anticomunista irracional y una conducta de dominación posesiva sobre el Caribe, región que el imperio norteamericano entendía (y aun entiende) como de su absoluta esfera de dominación. Quisiera decir por último, que teniendo en cuenta el extraordinario caudal de esperanza que levantó en aquellos días en todo nuestro pueblo el triunfo de Bosch, avalada esa esperanza por las conquistas democráticas, sociales, económicas y políticas contenidas en la constitución de 1963, la Carta Magna más avanzada de nuestro continente en esos momentos; pero además, por la elevada significación de la ejemplar conducta ética exhibida por aquel hombre (y su gobierno), pensando en todo lo que hubiésemos podido alcanzar en paz y en feliz armonía bajo aquel régimen, y valorando los dolorosos resultados de su funesto derrocamiento, todo aquello se conjuga en mi pensamiento para fortalecer mi convicción de que la política anticomunista e intervencionista de Estados Unidos, torció y fracturó dolorosamente, el curso natural del desarrollo histórico de nuestra nación y este texto estupendo de Sully Saneaux y la profesora Ramona Hernández que hoy ponemos en circulación, así lo demuestra.

Palabras pronunciadas por el profesor Franklin Franco, en la puesta en circulación del libro: "La República Dominicana y la prensa extranjera" de Sully Saneaux y Ramona Hernández. Biblioteca Nacional, 5 de junio del año 2013.

[1] Vega, Bernardo. "Kennedy y los Trujillo". Pág. 151).


Sobre esta noticia

Autor:
Modesto Rodriguez (23811 noticias)
Fuente:
antillas1.blogspot.com
Visitas:
1623
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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