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El Procés Catalán un año después

13/10/2018 07:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Aún no se han enfriado los rescoldos de la hoguera encendida por el gobierno del Partido Popular en Catalunya, cuando no supo asumir de forma racional y lógica el acto de desobediencia civil más importante de la historia de España, hagamos un repaso

La causa originaria de este acto de desobediencia civil –que no subversión- fue la sistemática negativa del gobierno del Partido Popular a la aplicación del Estatuto de Autonomía de Pascual Maragall y sus campañas anticatalanistas hasta generar la catalanofobia entre los emigrantes españoles en Catalunya y en el resto del Estado español, tal como relatamos en su día. (ver enlace)

La respuesta a la desobediencia de gran parte del pueblo de Catalunya fue una violenta e irracional represión acompañada de una campaña mediática de descalificación sistemática de todo lo catalán.

Las estúpidas e inconsistentes acusaciones de rebelión, fueron rechazadas por todos los tribunales de Europa en las que fueron demandados los perseguidos políticos catalanes, causando un enorme sonrojo a buena parte del pueblo español y un espantoso ridículo ante el mundo.

La respuesta de los nacionalistas catalanes no sólo ha sido ejemplar en todo momento sino que sirvió para desconcertar a sus enemigos, a aquellos que esperaban una respuesta violenta contra la desmedida violencia del Estado español. (ver enlace)

Este extraordinario ejercicio de democracia y de insumisión por parte del nacionalismo catalán ha descolocado a buena parte de la dirigencia política del Estado español, que ha tardado  en digerir un ejercicio de gimnasia democrática que no se esperaban por desconocido.

Al margen de estar de acuerdo o no, con el Procés y con los nacionalistas, su ejercicio de la democracia, su capacidad creativa y su imaginación desbordantes ha servido para llamar la atención sobre su pueblo, su cultura y su indudable valor frente a la adversidad.

Ha servido también para desmontar las mentiras vertidas antes y durante la aplicación del Artículo 155 por el cual se intervino su autogobierno.

Se llegó a decir que el nacionalismo era la consecuencia del adoctrinamiento escolar pero entre 2017 y 2018 se presentaron 4.254 reclamaciones ante la Consellería de Educación catalana, tan sólo 30 de ellas estaban relacionadas con lo que los españolistas llaman adoctrinamiento…todo un ejemplo de lo desconectados que están de la realidad en Catalunya.

Esto es sólo un botón de muestra, se podrían poner miles de ejemplos de las miles de falsedades que se han vertido sobre Catalunya.

Lo que es lamentable y transcendente es que el Proces ha tenido dramáticas consecuencias fuera de Catalunya, al restañar las viejas heridas de la Guerra Civil española y resucitar los viejos fantasmas del fascismo.

Los demócratas liberales progresistas deben replantearse la continuidad de la Corona

Ha producido un auge inusitado de la extrema derecha y de los nostálgicos del franquismo, nietos de la dictadura anclados en el nacionalcatolicismo.

Desde las sacristías se ha impulsado y potenciado el odio, y la defensa de la Cruzada en el nombre de Cristo.

Desde algunos –que no todos- cuarteles, casa cuarteles y comisarías, se han lanzado arengas incendiarias de exaltación de un nacionalismo españolista trasnochado y fascista, oponiendo de una forma estúpida nacionalismo contra nacionalismo, en un país que mayoritariamente es europeísta, demócrata y liberal progresista.

El nacionalismo catalán sabe que no cuenta con las condiciones sociopolíticas ni los apoyos necesarios para emprender la aventura de la secesión, al menos en solitario, otro gallo cantaría si a ese proceso se sumara Euzkadi, que no está por la labor.

Por lo tanto, el Procés, ha sido una etapa en la historia de Catalunya que ha marcado un antes y un después en sus relaciones con el Estado español a la espera de una negociación que no tiene otro objetivo que equiparase con el País Vasco y Navarra en sus fueros.

Pero para todo esto habrá que esperar a que se agudicen las contradicciones en la derecha españolista –algo que ya ha comenzado- y la llegada al gobierno central de una socialdemocracia mayoritaria que impulse la reforma de la Constitución del 78, algo que está por ver.

Sin la apertura de un proceso constituyente nada va a cambiar sustancialmente para los nacionalistas catalanes.

Y lo que es más importante la monarquía es uno de los grandes obstáculos para cualquier avance de la democracia en España.

De ahí que los independentistas insistan en hablar de su república…a ver si se contagia el resto de los pueblos de España.

Y eso es lo que desata el miedo de gran parte de la extrema derecha y de los restos del fascismo.

Catalunya goza de muy buena salud a pesar de los intentos por destruirla, recuerda al enfrentamiento entre Roma y Cartago…repasen la historia.

 

@ordosgonzalo

 

 

gonzalo   alvarez-lago  garcia-teixeiro  

  


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