Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Ascohastalanausea escriba una noticia?

ResaCa-taluña

5
- +
08/09/2017 16:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No puede ser y, además, el pretendido referéndum del 1-O, es imposible. Hace aguas por todas partes. Sin embargo, lejos de ser el principio del final, más bien, se presenta como el final del principio. La resaca independentista será muy dura, profunda y larga

Me refiero al día después. A aquel en el que sea un hecho que no habrá referéndum el 1-O o se celebre un simulacro a lo 9-N sin valor alguno. Ese momento será el del bajón y la resaca pero también el de la ira, la crispación, el rencor, la sed de venganza y el espanto de los líderes independentistas y de cientos de miles de catalanes. El escenario del día después en Cataluña bien puede parecerse al Guernica del genial Picaso. El bombardeo del estado español sobre el proceso independentista con el Constitucional, el Tribunal de Cuentas, la Fiscalía General, el TS, la AN, el Consejo de Estado y quizá que con el artículo 155 CE, ejecutado por la Policía Nacional, Judicial, Guardia Civil y quizá que Mossos D"esquadra y sus devastadores efectos con cientos de inhabilitados, imputados -hoy, investigados- multados, funcionarios despedidos o expedientados, embargados y hasta condenados con penas de cárcel lo resume a la perfección dicho lienzo:  dolor, llanto, ira, rabia e infinita sed de revancha o venganza. Hoy casi debía preocupar más a las instituciones gubernamentales el efecto de la segura derrota que el de una eventual victoria del independentismo. 

La desactivación del intento de referéndum puede ser la muerte del proceso pero en ningún caso del independentismo. Y además es muerte forzosa y por ende, trágica y violenta. Una ejecución en toda regla pues a la fuerza se ahorca al condenado. Y es bastante común en esos casos la llamada erección post mortem del ahorcado. Una suerte de priapismo (de Príapo, Dios menor Griego de la fertilidad) con eyección incluso de fluidos, orina, semen. En el caso de Cataluña, la muerte violenta del proceso de consulta deparará consecuencias previsibles pero también imprevisibles e indeseables incluso para los propios impulsores del mismo. 

Decía, Melvin R. Lansky en su certero artículo, "Vergüenza insoportable, escisión y perdón en la resolución del ser vengativo" publicado en 2007 en la revista de la Asociación Americana de Psicoanálisis, que la vergüenza no reconocida o evitada desencadena la rabia, de la cual el afán de venganza es un ejemplo. En ese estado mental, uno se siente poderoso en lugar de débil, y nos da la impresión de ser omnipotente e impermeable, atrapado en una preocupación por la culpa del que ofende, vilipendiando a esa persona por el daño atribuido a la traición o la injusticia y evidenciando un intento inquebrantable de esforzarse incansablemente por lo que la persona vengativa siente como justicia.

La certeza que se cristaliza en el sentimiento de haber sido agraviado, de ser receptor de injusticia, de ser dañado por esa injusticia, y de tener derecho a la justicia, parece estar en la mente de la persona vengativa y anular las consideraciones prácticas, legales y éticas acerca de hacer daño, no sólo al supuesto ofensor o traidor, sino a toda la comunidad y a sus criterios, a niños y, en realidad, a la propia persona vengativa como sucede en el caso de los terroristas suicidas.

Se impone una victoria generosa y sin alardes

En el día después al que me refiero, serán cientos los indignados, oprimidos, juzgados, castigados y cientos de miles los frustrados y derrotados. Un auténtico polvorín en términos de vergüenza colectiva y afán de venganza compartida. Algo que a no dudar, tendrá su ensayo en la celebración de la Diada el próximo día 11. El día después, será el primero de un sentimiento colectivo de revancha que afectará la convivencia. Me atrevo a decir que España no será la misma durante bastante tiempo. 

Añadía Lansky que un bando militar victorioso, humillando a los vencidos, desencadena no sólo la vergüenza, sino también la venganza, en el perdedor. Un ejemplo pertinente se produjo cuando los franceses tomaron represalias por su humillación en la guerra franco-prusiana imponiendo condiciones humillantes a Alemania en el Tratado de Versalles, desencadenando así una respuesta vengativa por parte del Tercer Reich unas décadas más tarde. 

La experiencia por tanto impone al gobierno y al pueblo español ser generoso en la victoria sobre el independentismo y celebrarla sin alardes. Tender puentes, revisar el estatuto, las competencias delegadas y reformar la Constitución para crear las bases que permitan conducir en el futuro procesos como el vivido, desde la voluntad mayoritaria expresada por todos en un referéndum. En este sentido, el primer gesto obligado de generosidad habría de ser que el parlamento español pueda debatir una amnistía para los implicados siempre condicionado a que no reincidan en el futuro en parecidas conductas. 

AscoHastaLaNáusea 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Ascohastalanausea (210 noticias)
Visitas:
35
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.