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Respuesta " dominicana" a un infundio " haitiano"

12/06/2015 13:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Dedicado al consultor y empresario haitiano Max A. Joseph Jr, por su artículo anti-dominicano, publicado en "Haitian Times", titulado:Anti-haitianismo: una amenaza a la paz en el Caribe.

1.-Saludos. El señor Max A. Joseph Jr, ha publicado un artículo con ustedes, que lejos de contribuir a la paz, es una incitación a la violencia entre ambos pueblos, y al crecimiento del odio.Gran parte de los intelectuales haitianos, han estado históricamente en esa línea.Respetamos sin embargo sus puntos de vista, pero necesitamos dejar sentado también los nuestros como dominicano. Nosotros los dominicanos de hoy, no trajimos africanos como esclavos a la isla, la culpa histórica deben buscarla en Europa, (Francia y España y hasta Inglaterra). La división de la isla y la creación de este caos de convivencia generado históricamente, es otra culpa de esas potencias europeas, no de República Dominicana ni de antes 1844 ni de 2015, que desde siendo isla, dominada por España ha venido cediendo para dar lugar a lo que hoy es Haití. Solo recurrir al origen histórico puede orientar mejor que una opinión ahistórica de un empresario y consultor que escribe con una fuente parcial.Despues que los llamados haitianos (descendientes de los esclavos que se liberaron, sacaron a punta de cuchilla y palos a los franceses) y fundaron su República, ha sido Haití, quien ha invadido al lado Este, hoy llamada República Dominicana desde el 27 de febrero de 1844, han cometido violaciones, secuestro, asesinatos, usurpación de poder. Los habitantes de esta parte oriental, nunca han invadido Haití ni cometido esos hechos, ni cerrado universidades, ni hemos hecho huir a los blancos descendientes de europeos, de su propia tierra en la que nacieron. No tenemos nada de qué avergonzarnos que hayamos cometido en territorio haitiano.

Los sucesos del 1937, no lo justificamos, pero lo entendemos, fue un reclamo de soberanía y una prevención a que se repitiera lo de antes de 1844, entre otros motivos que no vienen al caso.Lo de la frontera ha sido una imposición, y por encima de ello, aceptando los límites impuestos, Haití ha usufructuado territorio que perteneció a la primera división y nosotros no reclamamos, por respeto a la convivencia. Si se habla de historia, se debe reflejar todos los hechos relevantes, no "opiniones sobre la historia".

2.-Si los haitianos de hoy, sobre todo los intelectuales irresponsables y sembradores de odio, pueden recordar los abominables sucesos del 1937, nosotros estamos en derecho de recordar los de antes de 1844 y construirnos nuestros temores en el presente.Si los haitianos de hoy, llenos de odio y resentimiento, y culpándonos de sus errores históricos, y de su actual situación que nos apena y lamentamos, no nos han invadido para unificar la isla, y repetir eso cuando pudieron hacerlo militarmente, es porque no están preparados, no por falta de deseo. Y de hecho, lo han estado haciendo "pacíficamente" a través de las jornadas agrícolas y buscando quedarse al final. Enviando sus mujeres a parir para luego reclamar estatus y ciudadanía, presionar la residencia permanente y reclamar derechos cívicos y constitucionales; y a competir con los dominicanos por los servicios en salud, educación, vivienda, propiedad, transporte etc.

Han sido en eso, hay que reconocerlo, más tácticos, estratégicos e inteligentes que los dominicanos, que hemos sido sorprendidos en la buena fe de la acogida y protección de quienes están, han estado y nacido aqui.

Le hemos permitido que quiten a nuestros obreros y consigan trabajo, repatrien sus salarios, y hasta que destruyan nuestras reservas naturales, que nos contagien con enfermedades que los dominicanos no teníamos, etc. Cuando el terremoto que fuimos los primeros en lamentar, acudimos con todo tipo de ayuda, y tenemos aquí hasta sus criminales prófugos de la justicia haitiana, asumiendo todos los riesgos. Acogemos a los empresarios que invierten y generan empleos y riquezas para reexportar.

Nosotros no tenemos campañas internacionales antihaitianas. Los haitianos sí la tienen antidominicanas, y viven presionando las sanciones de los organismos internacionales contra nuestra patria. Entonces quién es el peligro y quién es el enemigo?.

Nosotros no estamos creando una población apátrida, es su propio gobierno haitiano quien la impulsa, cuando se niega a documentar a sus nacionales, y presiona a que lo hagan los dominicanos porque quieren papeles para reclamar, para disputar derechos que son naturales de los dominicanos.

Incluso, se anuncia aquí la construcción de un partido " haitiano-dominicano" para eso, y se lo toleramos.

Podríamos enumerar muchos asuntos, que el espacio no alcanza para reflejarlo aquí, pero podemos preguntar: ¿Qué más quiere Haití?. Que le entreguemos la soberanía?, la administración del territorio?. Que renunciemos a nuestra nación, a nuestra identidad, aunque también tengamos una mayoría descendiente de africanos, tal y como ocurrió en Haití por imposición de franceses y españoles?. Descendientes de africanos, que aun siendo negros, son distintos a los negros haitianos, hasta en el idioma que hablan.¿Que dejemos de escuchar nuestro himno, que nos olvidemos de nuestro escudo y de los fundadores de la República?. Eso sería demasiado, y demuestra que los haitianos son unos desagradecidos y no quieren la paz. El peligro para Haití, no los dominicanos, sino su propia élite intelectual agitadora, y su clase política que le ha robado, empobrecido y condenado al fracaso como nación. Y de eso, no somos culpables los dominicanos, sino los propios haitianos, que en 1805 supieron organizarse para salir de los blancos franceses que le explotaban, y no pueden hacerlo con la clase que también le esclavisa y destruye sus vidas.

Pasarle cuchilla a " todo lo blanco" tanto en el Saint Domingue francés como en la parte este invadida, ¿ Qué es?, no será " racismo?. Odiar al mulato, al mestizo y al blanco, ¿qué es?, Tal ves el empresario pueda ayudarnos a construir un nombre para esto.

Sin tener una política de sanidad animal y vegetal, aprovechan cualquier conato de enfermedades, propio de donde se cría, para imponernos al comecio una barrera, una veda, y eso, no es más que combate, guerra no declarada, odio y venganza. Los productos que nos rechazan, los dominicanos los consumimos, y nadie ha muerto por ello, ni se han desatado epidemias.

Quienes odian a los dominicanos, y nos envidian por nuestra diferencia, son los haitianos. No pueden obligarnos a sentirnos africanos, porque aunque tengamos el "negro detrás de la oreja", no nos avergonzamos de ello, pero no entendemos a África como la "madre patria", porque no tenemos los vínculos históricos, culturales, afectivos necesarios y tampoco sentimentales para ello.

Tenemos derecho a poner en practica nuestras leyes, Consitución, resoluciones y reglamentos y a organizar a quienes están en nuestro territorio. Entonces ¿Porqué la necedad de estar cuestionando, con fines de desacreditar y debilitar nuestras instituciones y nuestras reglas, la sentencia de un órgano legalmente constituido como nuestro Tribunal Constitucional?.

¿No será que se esconde una conspiración antidominicana y una guerra secreta con la complicidad de organismos internacionales y de poderes coloniales?. Entonces, el peligro no es República Dominicana, sino que es Haití, para los dominicanos, y tenemos derecho a estar alerta y a protegernos como pueblo, y eso no afecta a El Caribe, como amplía el prominente escritor y empresario.

!Déjennos con nuestro "sueño hispano" y hasta europeo, con nuestros apellidos, nuestra identidad, nuestro idioma, nuestro mestizaje, y nuestros negros; nuestro himno, con nuestros padres de la patria, nuestro folklor, nuestra frontera y nuestra historia, nuestras religiones, la bandera tricolor, nuestro idioma y cultura, nuestro pedacito de isla, el que ustedes, empujando, nos han dejado y asumimos, porque los pueblos pobres, al menos deben soñar, sentirse orgullosos de lo que son y eso, no es pecado ni un peligro para nadie. Algo que parece los haitianos no han podido lograr. Y si quieren paz, constrúyanla cada día, y abandonen la confrontación permanente. Dedíquense a solucionar sus problemas que son muchos, y largo el camino para la recuperación y avanzar hacia la prosperidad, porque nunca podrán robarnos nuestros sueños ni nuestra paz relativa y mucho menos nuestro orgullo de ser dominicanos o "dominicus", como dijo el empresario y escritor.

Juan Modesto Rodriguez

Periodista dominicano


Sobre esta noticia

Autor:
Modesto Rodriguez (23811 noticias)
Fuente:
antillas1.blogspot.com
Visitas:
984
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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