Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que El Sanluicero escriba una noticia?

Los Riesgos De La Economia Dominicana, De Acuerdo Con El Gobierno Del Presidente Danilo Medina

14/05/2014 14:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image

Por: Daniel Paez

La reciente emisión de bonos del gobierno dominicano por US$1, 200 millones, como parte del procedimiento general, estuvo precedida de un documento que contiene informaciones, datos, salvaguardas y alertas que los organismos gubernamentales nacionales vinculados a este ejercicio fiscal extienden habitualmente a los inversionistas potenciales y entidades interesadas.

El documento incluye la información de fondo sobre los bonos propiamente dichos; sobre el país, su historia, economía, sistemas financieros, el comercio nacional e internacional, la producción interna, las fuentes de ingreso, IED, el ordenamiento judicial, y otros materiales y cifras de interés. En esta ocasión la mayoría de los datos abarcan desde el año 2008 hasta el 2012, y en algunos casos, 2013. Relacionados con el procedimiento a seguir con los bonos, se exponen las condiciones, los mecanismos a aplicar, los bancos participantes en la emisión, formas de pago, y otros detalles e informaciones vinculados con el proceso.

Llama la atención un espacio importante destinado a los riesgos e incertidumbres a tomar en consideración como previsiones. Más allá del propósito de dejar las cosas claras en cuanto a la emisión de los bonos, el documento aporta un análisis de los riesgos reales a los que se encuentra expuesta la economía dominicana en la actualidad y en un futuro próximo, desde la óptica de la administración actual.

De hecho, se ofrece un inventario de las debilidades potenciales de la economía nacional sobre las que es aconsejable mantenerse alertas. Este es el motivo que nos mueve a trasladar a los lectores un resumen de la minuciosa exposición sobre este tema esencial, elaborado y presentado por el Gobierno Dominicano.

Una observación: El término de referencia en el documento para República Dominicana, el emisor de los bonos, es la "República". Se trata de "bonos soberanos".

Como curiosidad, incluimos los riesgos legales que corren los tenedores de bonos.

Y en la nota de presentación del documento se advierte lo siguiente:

"Lo que sigue se aplica al Documento de Oferta, y le recomendamos que vea detenidamente esta información antes de leer, acceder o realizar cualquier otro uso del mismo anuncio. Al acceder al mismo, usted acepta que quedará vinculado por los siguientes términos y condiciones, incluyendo cualquier modificación de los mismos cada vez que reciba cualquier información de nuestra parte, como resultado de dicho acceso".

DECLARACIONES A FUTURO

El presente memorándum de oferta contiene declaraciones prospectivas. Las declaraciones prospectivas son declaraciones que no constituyen hechos históricos e incluyen declaraciones sobre las creencias y expectativas de la República. Estas declaraciones se basan en planes, estimados y proyecciones, y, por consiguiente, no se debe depositar una confianza indebida en ellos.

Las declaraciones prospectivas se refieren sólo a la fecha en que se hacen. La República no asume ninguna obligación de actualizar ninguna de estas declaraciones a la luz de nueva información o eventos futuros.

Las declaraciones a futuro implican riesgos e incertidumbres inherentes. La República no puede asegurar que los sucesos o resultados reales no diferirán sustancialmente de las declaraciones prospectivas contenidas en este memorando de oferta. En particular, una serie de factores importantes podrían causar que los resultados reales difieran materialmente de las expectativas de la República. Tales factores incluyen, pero no se limitan a:

? Factores externos adversos, tales como:

- Cambios en los precios internacionales de los productos y / o las tasas de interés internacionales, que podrían aumentar el déficit de cuenta corriente de la República y de los gastos presupuestarios;

- Cambios en los aranceles de importación y los tipos de cambio; recesión o bajo crecimiento económico que afecta a los socios comerciales de la República, todo lo cual podría reducir el crecimiento o el nivel de las exportaciones de la República Dominicana, reducir el crecimiento o el nivel de ingresos del turismo de la República Dominicana, reducir la tasa de crecimiento o inducir una contracción de la economía dominicana e, indirectamente, reducir los ingresos tributarios y otros ingresos del sector público, lo que afecta negativamente a las cuentas fiscales de la República;

- Disminución de las remesas de los dominicanos residentes en el exterior;

- Aumento de los costos del petróleo crudo resultante del aumento de la demanda internacional, o de inestabilidad política o social o los conflictos armados en los estados productores de petróleo, entre ellos Venezuela y los países del Medio Oriente;

- Incertidumbre financiera internacional que reduce la capacidad de la República para obtener préstamos para financiar proyectos de infraestructura planificados; y

- Una disminución de la inversión extranjera directa, lo que podría afectar negativamente el balance de pagos la República, la estabilidad del tipo de cambio y el nivel de las reservas internacionales del Banco Central, y una disminución de las remesas de los dominicanos que residen y trabajan en el extranjero.

? Factores internos adversos, tales como ingresos fiscales más bajos de los esperados, lo que podría dar lugar a mayores tasas de interés internas y una apreciación del tipo de cambio real. Estos factores podrían conducir a un menor crecimiento económico, la disminución de las exportaciones y los ingresos por turismo y una disminución de las reservas internacionales del Banco Central;

? La persistencia de los efectos económicos negativos de la crisis en el sector eléctrico dominicano; y

? Otros factores adversos, como los fenómenos climáticos, geológicos o políticas y los factores analizados en la sección "Factores de riesgo". (A continuación)

FACTORES DE RIESGO

Una inversión en los bonos implica un alto grado de riesgo. Antes de decidir la compra de los bonos, usted debe leer cuidadosamente toda la información contenida en este memorando de oferta, incluyendo, en particular, los siguientes factores de riesgo.

Riesgos relacionados con la República

Los efectos de la crisis económica mundial pueden afectar negativamente a la capacidad de la República para hacer los pagos de su deuda externa e interna en circulación, incluidos los bonos.

A partir de septiembre de 2008, la economía mundial experimentó una caída abrupta, provocada por la incertidumbre en los mercados de crédito y el deterioro de la confianza del consumidor. Esta crisis dio lugar a menores niveles de crecimiento económico en la República Dominicana, que a su vez se tradujeron en menores ingresos fiscales.

Además, la recesión afectó a muchos de los países que han importado tradicionalmente mercancías desde la República Dominicana, como Estados Unidos y la Unión Europea, lo que dio como resultado, entre otras cosas, una disminución en el porcentaje del PIB representado por las exportaciones y la disminución de las remesas de los dominicanos residentes en el extranjero, desde el año 2009 al 2012. Aunque la economía mundial ha demostrado ya algunos signos de mejora, la República no puede garantizar que la economía global se recuperará en un futuro próximo ni que la economía dominicana se beneficiará de esta recuperación.

La economía dominicana podrá contraerse en el futuro, lo que podría tener un efecto material adverso en las finanzas públicas y en el precio de mercado de los bonos.

El crecimiento económico depende de una variedad de factores, incluyendo, entre otros, la demanda internacional de las exportaciones dominicanas, la estabilidad y la competitividad del peso frente a las monedas extranjeras, la confianza de los consumidores dominicanos y los inversionistas extranjeros y nacionales y sus tasas de inversión en la República, la voluntad y la capacidad de las empresas para participar en nuevos gastos de capital y la tasa de inflación. Algunos de estos factores están fuera del control de la República. Una contracción económica podría dar lugar a una disminución importante en los ingresos de la República, que a su vez afectaría material y adversamente la capacidad de la República para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

De 2009 a 2013, la economía dominicana experimentó una tasa de crecimiento anual promedio de aproximadamente el 5%, registrando la tasa más baja en 2009 (3, 5%), debido principalmente a la crisis económica global que se refleja en una desaceleración de la actividad económica interna. Sin embargo, la República no puede ofrecer ninguna garantía de que la República Dominicana economía seguirá creciendo en el futuro.

La República pudiera no ser capaz de obtener financiamiento en condiciones satisfactorias en el futuro, lo que podría afectar negativamente a su capacidad para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

Los resultados fiscales futuros de la República (es decir, recibos de impuestos excluyendo los pagos de intereses de la deuda pública de la República) pueden ser insuficientes para cumplir con sus obligaciones de servicio de la deuda y puede tener que depender en parte de la financiación adicional de los mercados de capitales nacionales e internacionales con el fin de satisfacer la futura las obligaciones del servicio de la deuda. En el futuro, la República puede no ser capaz o estar dispuesta a acceder a los mercados nacionales o internacionales de capital, y la capacidad de la República para dar servicio a la deuda pública de la República, incluyendo los bonos, podría verse afectada.

La República se basa en organismos multilaterales para financiar determinados proyectos y para el apoyo presupuestario, incluido el FMI y el BID. El BID fue el segundo mayor prestamista de la República hasta el 31 de diciembre de 2013. En ciertos casos, los desembolsos en virtud de estos acuerdos de financiación están sujetos al cumplimiento por parte de la República con el fiscal específico, el rendimiento y otros objetivos.

Bajo el acuerdo Stand-by anterior con el FMI, por ejemplo, la República tenía prohibido acumular atrasos públicos en el pago a los generadores de electricidad y titulares de deuda externa pública. El incumplimiento de estos compromisos puede resultar en la suspensión de los desembolsos bajo ningún acuerdo futuro similar. El acuerdo Stand-By previo con el FMI de la República expiró en marzo de 2012.

Una disminución significativa en las remesas de los dominicanos residentes en el exterior puede afectar negativamente a la capacidad de la República para el servicio de su deuda externa, incluidos los bonos.

Las remesas de los dominicanos residentes en el exterior son una fuente importante de divisas para la República, al proporcionar una porción de las divisas necesarias para adquirir las importaciones y el servicio de la deuda externa, y son una fuente de transferencias netas a la cuenta corriente de la República. Las remesas totalizaron US$3, 000 millones en 2010, US$ 3, 200 millones en 2011, US$3, 200 millones en 2012 y US$ 3, 300 millones en 2013. La mayor parte de las remesas a la República se originan en los Estados Unidos.

Según estimaciones internas preliminares del Banco Central, el año concluido el 31 de diciembre de 2013, España y el resto de Europa representaron el 16.8% y el 6.6% del total de remesas a la República, respectivamente. No puede haber ninguna garantía de que el nivel de las remesas a la República no va a disminuir de manera significativa en el futuro, como resultado de una contracción económica en el mercado de origen, o por cualquier otro motivo. Una disminución significativa en las remesas puede conducir a la depreciación del peso y afectar negativamente la capacidad de la República para cumplir con sus obligaciones de deuda externa, incluyendo los bonos.

La volatilidad en el tipo de cambio entre pesos dominicanos y el dólar de EE.UU. puede afectar negativamente a la economía de la República Dominicana y sus niveles de inflación, lo que podría incidir negativamente en la capacidad del país para pagar su deuda pública.

La volatilidad del tipo de cambio es una cuestión de interés para los agentes económicos, principalmente debido a sus efectos de traspaso a los precios internos. El peso se ha depreciado en el pasado y podría depreciarse significativamente en el futuro. Como resultado, la depreciación del tipo de cambio puede aumentar el nivel de la inflación y en consecuencia impedir a que República Dominicana pague sus obligaciones de deuda denominadas en moneda extranjera. Por otra parte, la apreciación del tipo de cambio puede tener efectos directos sobre las exportaciones dominicanas, que podrían reducir la capacidad del país para recibir moneda extranjera, lo que afectaría negativamente la capacidad de pago de la República Dominicana de su deuda pública.

Con el fin de mitigar los efectos desfavorables de la volatilidad del tipo de cambio, el Banco Central interviene de vez en cuando en el mercado de divisas. Actualmente, el Banco Central está trabajando en un marco de intervención en el mercado de cambio de acuerdo con su esquema de metas de inflación adoptado en 2012. No puede haber ninguna garantía, sin embargo, de que estas medidas serán suficientes para evitar la volatilidad del tipo de cambio.

La economía dominicana sigue siendo vulnerable a los choques externos, lo cual podría tener un efecto material adverso en el crecimiento económico y la capacidad de la República para hacer los pagos de su deuda, incluidos los bonos.

Un nuevo descenso en el crecimiento económico de cualquiera de los principales socios comerciales de la República, en especial Estados Unidos, podría tener un efecto material adverso en la balanza comercial de la República y afectar adversamente el crecimiento económico de la República. Estados Unidos es el mayor mercado de exportación de la República. El reciente descenso de la demanda de importaciones dominicanas en los Estados Unidos podría tener un efecto material adverso en las exportaciones y en el crecimiento económico de la República.

Además, debido a que las reacciones de los inversores internacionales ante los eventos que se producen en una economía de mercado emergente a veces parecen demostrar un efecto de "contagio", en la que toda una región o clase de inversión está desfavorecida por los inversores internacionales, la República podría verse afectada negativamente por acontecimientos económicos o financieros negativos en otros países de mercados emergentes. Además, la recesión en los Estados Unidos entre 2007 y 2009 dio lugar a disminuciones en el turismo y la inversión extranjera directa, que son factores importantes en la economía de la República. La República no puede asegurar que los acontecimientos que afectan a otros mercados, no tendrán un efecto material adverso en el crecimiento de la República y en su capacidad para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

La economía dominicana es también vulnerable a los aumentos en los precios del petróleo. El presupuesto para 2014 se preparó suponiendo un precio estimado de US$ 101.3 por barril. El precio medio de las importaciones de petróleo en la República Dominicana fue US$ 98.3 por barril durante 2013. Los aumentos en el costo del petróleo crudo como consecuencia de la inestabilidad política o social o los conflictos armados en los estados productores de petróleo, como Venezuela y los países de Oriente Medio, pueden afectar negativamente la viabilidad del proyecto de presupuesto.

Un aumento significativo en las tasas de interés en las economías desarrolladas como Estados Unidos podría tener un efecto material adverso en las economías de los socios comerciales de la República Dominicana y afectar negativamente al crecimiento económico dominicano y la capacidad de la República para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos .

Si las tasas de interés aumentan significativamente en las economías desarrolladas, incluyendo a Estados Unidos, los socios comerciales de la República podrían encontrar más difícil y caro obtener préstamos de capital y refinanciar la deuda existente, lo que podría afectar negativamente el crecimiento económico de esos países. Una disminución del crecimiento por parte de los socios comerciales de la República podría tener un efecto material adverso en los mercados para las exportaciones dominicanas y, a su vez, afectar negativamente a la economía dominicana.

Un aumento en las tasas de interés en las economías desarrolladas también aumentaría los requisitos de servicio de la deuda de la República, con respecto a sus obligaciones de deuda que devengan intereses a tasa variable, lo cual podría afectar negativamente la capacidad de la República para el servicio de la deuda pública en general, incluidos los bonos.

La crisis actual en el sector de la electricidad podría tener un impacto material adverso en el crecimiento económico de la República y, en última instancia, en la capacidad de la República para cumplir con el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

Los generadores y distribuidores de electricidad han estado acosados ??por problemas financieros que han dado lugar a frecuentes apagones, protestas públicas generalizadas y varios cierres temporales y permanentes de las plantas generadoras.

Los distribuidores, que han experimentado dificultades financieras a causa de la morosidad y los problemas de cobro, no han podido cumplir con todas sus obligaciones de pago a los generadores, los que, por lo tanto, han incurrido en una deuda importante para financiar las operaciones. En septiembre de 2003, el Gobierno se vio obligado a renacionalizar dos de las tres empresas distribuidoras de la República (EdeNorte y EdeSur) por un precio de US$ 699, 6 millones (incluyendo intereses) y reasumir su gestión, debido a graves dificultades financieras y operativas. En 2009, el Gobierno recompró la tercera empresa de distribución (EdeEste).

La recompra siguió a una solución de las reclamaciones presentadas contra la CDEEE y la República de Société Générale y sus afiliados sobre la base de un tratado de inversión bilateral con Francia. En los últimos años, el Gobierno ha proporcionado un subsidio anual a la CDEEE para cubrir los déficits de explotación que resulten de los incrementos en los costos de combustible y la ineficiencia continua en los cobros y en sus operaciones.

El gobierno central transfirió US$ 903, 3 millones en 2012 para el sector eléctrico como un subsidio a las tarifas y para financiar parcialmente el déficit existente de las empresas distribuidoras de electricidad, lo que representa un incremento del 7.5% con respecto a las transferencias consumadas en 2011. Durante 2013, el gobierno central transfirió US$1, 328.6 millones para el sector eléctrico como un subsidio a las tarifas y para financiar en parte el déficit de las EDE en 2013, lo que supone un aumento de los subsidios de 46.4% en comparación con 2012.

El déficit del sector eléctrico fue US$652, 3 millones en 2010, principalmente debido al aumento de los costos de combustible no recuperados en las tarifas vigentes y las ineficiencias en la recaudación y operaciones. Este déficit aumentó a US$848, 200, 000 en 2011, US$951, 6 millones en 2012, y US$965, 500, 000 en 2013, principalmente debido a las elevadas pérdidas técnicas y no técnicas en la red de distribución de electricidad, el aumento de los costos del combustible, las ineficiencias en las recaudaciones y operaciones y una la mayor demanda de energía.

Las disminuciones en el precio de mercado del oro podrían tener un efecto material adverso en la economía de la República Dominicana y afectar negativamente a la capacidad de la República para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

La economía de la República Dominicana está expuesta a la volatilidad de precios de los productos básicos, sobre todo en lo que respecta al oro, que representaron el 1.9% y el 12.3% de las exportaciones totales en 2012 y 2013, respectivamente. El aumento de las exportaciones se debe principalmente a la entrada en operación de la mina de oro de Pueblo Viejo. Una caída significativa en el precio de los productos básicos, como el oro, podría tener un efecto material adverso en la economía de la República Dominicana y afectar negativamente a la capacidad de la República para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

La estabilidad y el crecimiento en la República Dominicana pueden verse afectadas negativamente si el nivel de desempleo no disminuye.

El Gobierno estima que el 15.0% de la población en edad de trabajar no fue empleado en 2013. Este porcentaje ha ido creciendo de forma moderada en comparación con años anteriores (14.7% en 2012, 14.6% en 2011 y 14.3% en 2010). Nuevos aumentos en la tasa de desempleo o el hecho de no reducir el desempleo pueden tener efectos negativos en la economía de la República y, como consecuencia, un efecto material adverso en la capacidad de la República para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

Toda revisión de los datos financieros o económicos oficiales de la República como resultado de cualquier revisión posterior de estos datos por parte del Banco Central o de otras entidades del gobierno podría tener un efecto material adverso en la capacidad de la República para el servicio de su deuda pública, incluyendo los bonos.

Determinada información financiera y otra presentada en este memorando de oferta puede ajustarse materialmente, o ser revisada posteriormente para reflejar datos nuevos o más precisos, como resultado de la revisión periódica de las estadísticas financieras y económicas oficiales de la República. Estas revisiones podrían revelar que las condiciones económicas y financieras de la República, en cualquier fecha en particular son materialmente diferentes de las descritas en este documento. La República no puede ofrecer ninguna garantía de que tales adaptaciones y revisiones realizadas no tendrán un efecto material adverso en los intereses de los acreedores de la República, incluidos posibles compradores de los bonos en virtud de esta oferta.

El apoyo político futuro para el programa de reforma económica del Gobierno, incluido el servicio de la deuda externa, no está asegurado.

El partido del gobierno de Medina, el Partido de la Liberación Dominicana, controla actualmente la mayoría en ambas cámaras del Congreso dominicano. Sin embargo, los cambios futuros en el entorno político y los precios de las materias primas pueden dar lugar a un cambio en la política económica y la consiguiente reducción de la proporción del presupuesto del Gobierno dedicada al servicio de la deuda, o tener otros efectos adversos sobre la capacidad de la República para cumplir con sus obligaciones de deuda en el futuro.

La República depende en gran medida de los suministros de petróleo extranjeros, que pudieran ser interrumpidos o experimentar un aumento de costos en el futuro.

La República depende de las importaciones de petróleo para satisfacer el consumo de energía doméstica. En junio de 2005, la República entró en el Acuerdo de Petrocaribe bajo el cual el gobierno de Venezuela se comprometió a suministrar petróleo a la República en condiciones de financiación que en la actualidad son más favorables que los que generalmente disponibles en el mercado.

La República no puede garantizar que este acuerdo o cualquier acuerdo futuro con Venezuela o cualquier otro país, no se dará por terminado. Por otra parte, cualquier interrupción en el suministro de petróleo o un aumento significativo de los precios internacionales del petróleo podría tener un efecto material adverso en la economía dominicana y podría afectar negativamente la capacidad de la República para el servicio de la deuda pública en general, incluidos los bonos.

Los desastres naturales y las condiciones climáticas extremas pueden afectar negativamente a la República y su situación financiera.

La República se encuentra en una isla en la región del Caribe, que puede ser afectada por fenómenos meteorológicos y condiciones climáticas extremas de vez en cuando. La ubicación de la República a menudo está en la ruta de huracanes y tormentas tropicales que azotan la región regularmente entre los meses de junio y noviembre, que tienen el potencial de causar graves daños físicos y económicos.

La República también se encuentra en una zona geográfica que ha experimentado terremotos, como el terremoto de 2010 en Haití. Una catástrofe meteorológica, otro fenómeno meteorológico extremo u otro desastre natural podrían, entre otras cosas, limitar el acceso a, dañar o destruir una o más de las propiedades de o partes de la infraestructura de la República, incluyendo caminos y puentes. Una catástrofe u otro fenómeno meteorológico extremo también pueden dar lugar a la interrupción de la economía local, y puede causar escasez de trabajo, combustible y otras limitaciones de recursos.

Riesgos relacionados con ser dueño de bonos

No existe un mercado de negociación establecido para bonos, y el precio al que los bonos se negociarán en el mercado secundario es incierto.

Los bonos serán una nueva emisión de valores sin un mercado establecido. La República no conoce la medida en que el interés de los inversores conducirá al desarrollo de un mercado de negociación activo para los bonos o cuán líquido ese mercado puede llegar a ser. Si los bonos se negocian después de su emisión inicial, podrán negociarse a un precio inferior a su valor nominal, dependiendo de los tipos de interés, el mercado para valores similares y las condiciones económicas generales de Estados Unidos, República Dominicana y en otras partes.

La República presentará una solicitud a la lista de los bonos en el mercado Euro MTF de la Bolsa de Valores de Luxemburgo. La República no puede asegurar que se desarrollará un mercado de negociación de bonos o que el precio al que los bonos se negociarán en el mercado secundario será sostenible. Si un mercado activo para los bonos no se desarrolla o continúa, este fracaso podría perjudicar el precio de cotización de los bonos.

La capacidad de los titulares para transferir bonos en Estados Unidos y en otras jurisdicciones será limitada.

Los bonos emitidos bajo esta oferta no han sido y no serán registrados bajo la Ley de Valores (de EE.UU.) y, por lo tanto, no pueden ser ofrecidos o vendidos en los Estados Unidos, salvo en virtud de una exención de los requisitos de registro de la Securities Act y leyes de valores estatales en EE.UU. Las ofertas y venta de los bonos también pueden estar sujetas a restricciones de transferencia en otras jurisdicciones. Usted debe consultar a sus asesores financieros o legales en relación con las restricciones de transferencia aplicables con respecto a los bonos.

Cualquier inversión en valores de un emisor soberano en un mercado emergente implica riesgos significativos.

La República Dominicana es una economía de mercado emergente y la inversión en valores de emisores de mercados emergentes en general conlleva riesgos, incluyendo, entre otros, la inestabilidad política, social y económica que pueden afectar a los resultados económicos y fiscales. La inestabilidad en la República Dominicana y en otros países de mercados emergentes de América Latina ha sido causada por muchos factores diferentes, incluyendo, entre otros, los siguientes:

- altas tasas de interés;

- devaluación o depreciación de la moneda;

- inflación;

- cambios económicos, fiscales u otras políticas gubernamentales;

- imposición de barreras comerciales;

- fluctuaciones en los precios internacionales de los combustibles; y

- dependencia de las remesas y el turismo.

Cualquiera de estos factores, así como la volatilidad de los mercados de valores similares a los bonos, puede afectar negativamente a la liquidez de, y al mercado de negociación de los bonos.

La República es un Estado soberano y puede ser difícil obtener o ejecutar sentencias en su contra.

La República es un Estado soberano. En consecuencia, mientras que la República se ha presentado de forma irrevocable a la jurisdicción de los tribunales estatales o federales de los Estados Unidos ubicados en el Distrito de Manhattan, Ciudad de Nueva York, con respecto a los bonos, que se rigen por la ley de Nueva York, puede ser dif6ícil para los titulares de las obligaciones o el fiduciario lograr o ejecutar decisiones con respecto a los bonos en los tribunales de Estados Unidos o en otros lugares contra la República. No existe actualmente ningún tratado entre Estados Unidos y la República Dominicana que prevea la aplicación recíproca de fallos extranjeros.

Además, mientras que la República tiene, en la máxima medida permitida por la ley aplicable, incluyendo la Ley de Inmunidad Soberana Extranjera de EE.UU. de 1976 y que incluye la limitación de mandato de la Constitución de la República Dominicana que somete a las leyes dominicanas y los tribunales dominicanos a todos los acuerdos celebrados entre la Gobierno Dominicano y las entidades o personas extranjeras domiciliadas en la República Dominicana, de manera irrevocable renuncia de inmunidad soberana u otro de jurisdicción con respecto a cualquier demanda, acción o procedimiento que surja de o esté relacionada con los bonos o fallo de la República o presunto incumplimiento de las obligaciones derivadas de los bonos (ya sea a través del servicio de notificaciones, embargos antes de la sentencia, embargos en procedimiento de ejecución, la ejecución o no), hay importantes excepciones a esta renuncia.

Puede que no sea posible aplicar en la República un fallo basado en un juicio tan EE.UU. Además, en virtud de las leyes de la República, la propiedad y los ingresos de la República están exentos de embargo u otra forma de ejecución, antes o después de la sentencia.

Por otra parte, la República no ha dado su consentimiento para un pago o renunciado a la inmunidad soberana con respecto a los recursos interpuestos contra los términos de las leyes federales de valores de los Estados Unidos o cualquier ley estatal de valores. En ausencia de una renuncia a la inmunidad de la República con respecto a este tipo de acciones, no sería posible obtener una sentencia en una acción interpuesta en un tribunal de EE.UU. contra la República, a menos que dicho tribunal determinara que la República no tiene derecho bajo la Ley de inmunidad Soberana Extranjera de EE.UU. de 1976 a la inmunidad soberana con respecto a dicha acción.

Además, incluso si una sentencia EE.UU. se pudo obtener en cualquiera de dichas acciones en virtud de la Ley de Inmunidad Soberana Extranjera de EE.UU. de 1976, puede que no sea posible aplicar en la República un fallo basado en un juicio de EE.UU. La ejecución sobre una propiedad de la República localizada en Estados Unidos para cumplir una sentencia EE.UU. puede no ser posible, excepto en las circunstancias limitadas que se especifican en la Ley de Inmunidad Soberana Extranjera de EE.UU. de 1976.


Sobre esta noticia

Autor:
El Sanluicero (10601 noticias)
Fuente:
danielconelpueblo.blogspot.com
Visitas:
232
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.