Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

Rusia, busca abrir un ciclo histórico en Venezuela y hostigar a USA desde La Habana y Caracas. (Fin)

16/01/2022 18:38 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La libertad de los hombres es esencial. Es un criterio universal y las Guerras no se pueden trasladar de un territorio a otro, menos de Oriente Asiático al Occidente Hispánico e Indígena

La Tecla Fértil.

Estamos cerrando un ciclo histórico. Atrás quedaron los marcos de una vieja sociedad piramidal y jerárquica en que, hasta el Siglo XVIII se organizo el mundo europeo, pervivió socavando lo religioso y, el cual se fue diluyendo con el avance de las Ciencias Naturales. Es el antiguo ordenamiento ético. El hombre dejo de contemplar a Dios para ensimismarse en su persona. El signo del Siglo XIX es el Romanticismo, el XXI es el de las Guerras Nucleares y desplazamiento de los misiles.

En el Siglo XVII se le caracterizo como la época de oro francesa., es el tiempo de la novela burguesa, de la pastoral aristocrática,   y del dialogo humanista.. Es el tiempo que la poesía se eclipsa para dar paso a una filosofía critica, a un intelectualismo temeroso de todo engaño a la imaginación, fríamente ilustrado. Todo aquel proceso religioso y moral de la vida helénica se transformo en un individualismo capitalista burgués que alcanzo al marxismo. Entonces Carlos Marx se transforma en una imagen estética, que a través del mito ha perdido su fundamental tentáculo religioso.

Entonces, tenemos que aquel patetismo del Siglo V D.C.  y la individualización que fue descreída de los alejandrinos, hoy se ha convertido en nuestra verdad. Tantas teorías ya hacen crisis ante nuestra vista con géneros y formas de expresión que nos parecen de muy segura solidez y vigencia.

Muchas cosas se hacen tempranamente viejas en estos días que se habla mucho de la bomba atómica y nuclear y, para vernos correr como gallinas revienta un volcán submarino en los alrededores de Filipinas e Indonesia, un buen territorio para que vayan a minar bitcoins y sigan engañando a los presidentes y al pueblo que le agrada estar esclavizado a un club de millonarios de la Computación.

Los escritores, filósofos y periodistas como estudiosos de la palabra y el lenguaje venimos centrifugando las informaciones engañosas y el testimonio de los chinos explicando como hacerse millonario para caer en sus redes. Es una complejidad teatral de la anteguerra y nos ponen a escoger entre un vaso de agua y un cock- tail especiado que se repudia para no caer en esas redes demoniacas de la desmonetización del valor de adquisición de bienes, productos y servicios.

La libertad de los hombres es esencial.  Es un criterio universal y las Guerras no se pueden trasladar de un territorio a otro, menos de Oriente Asiático al Occidente Hispánico e Indígena. Los llamados izquierdistas no pueden aniquilar nuestra existencia y, nadie puede avasallar a los demás.  Los escritores reclamamos libertad a nuestra raza latina y, es el momento de identificar a los opresores silenciosos representados en una casta militar blanca y, nosotros somos amerindios.

La revolución, tiene un carácter que es la dominación de fuerzas. Dándose en lo militar y económico que coadyuva con lo social.

Llegó el momento de enfrentar el capital financiero y, hacerles un llamado a los electores para aislar los escándalos de corrupción y, quienes lo propician. Es un nivel de resistencia y de concientización colectiva para romper con las estructuras oligárquicas del país que ya están infiltradas, porque la dirección política del Psuv lo ha permitido para deprimir al pueblo venezolano al dañar su moneda, el Bolívar y sustituirlo por el dólar estadunidense.

La actual situación en América Latina está marcada por una terrible ofensiva de la ultraderecha o izquierda, que vienen tomando el poder en la mayoría de los países mediante elecciones o golpes de estado pseudo-parlamentarios. Existe alineamiento con Líderes y el imperialismo estadounidense, neoliberalismo sin frenos, destrucción del medio ambiente, represión de los movimientos sociales.

El capitalismo es un sistema intrínsicamente perverso que exige sacrificios humanos para el ídolo mercado. Ya hay una resistencia que empieza a desarrollarse y se debe eliminar, es el sistema capitalista. El asunto es lo ideológico porque se forman unidades de concientización y radicalización sociopolítica.

La modernización se concibe como desarrollo industrial y crecimiento del PIB. Este es el pensamiento sobre la modernización imperante en las clases dominantes en América Latina, pero también en sectores de la izquierda tradicional. Desde su inicio, el cristianismo de la liberación se posiciona críticamente frente a esta ideología de la modernización, planteando una visión mucho más radical desde el punto de vista de los explotados y oprimidos, de los pobres, de los negros e indígenas, de los trabajadores del campo y de la ciudad. Su perspectiva no es el desarrollo, sino la liberación, rompiendo con las estructuras opresivas del sistema dominante. Para esos cristianos, los pobres son el sujeto histórico de esta transformación, los actores de su propia liberación.

El cristianismo de la liberación no conocía los escritos de Walter Benjamín, pero existe una evidente "afinidad electiva" entre la obra de los teólogos de la liberación y la concepción benjaminiana de la historia desde la perspectiva de los vencidos y su propuesta de una alianza de la teología con el marxismo. Sin olvidar su texto sobre "El capitalismo como religión" (1921) que tiene mucho en común con la denuncia de la idolatría del mercado realizada por los teólogos de la liberación.

La crítica del cristianismo de la liberación a la idolatría del capital y del mercado es profundamente radical. Fusiona la crítica de los profetas del Antiguo Testamento a los cultos idólatras, con sus exigencias de sacrificios humanos, y la crítica marxista al fetichismo de la mercancía. Marx denuncia al Capital como Baal o Moloch, ídolos a los cuales se hacen sacrificios de vidas humanas. Enrique Dussel, filósofo y teólogo de la liberación, ha analizado este tema de forma muy interesante en su libro Las metáforas teológicas de Marx.

En los años setenta del siglo XX esta crítica estuvo presente en los documentos y la enseñanza de importantes sectores de las iglesias latinoamericanas, en especial en Brasil. Aparece también, pero de forma más limitada, en otros países del Sur (Filipinas, Corea del Sur) o de Europa (Francia). Pero con el pontificado de Juan Pablo II esta vertiente anticapitalista en las iglesias latinoamericanas fue condenada, marginada y reprimida por el Vaticano. No se puede olvidar el intento de silenciar a Leonardo Boff y la denuncia por parte del Santo Oficio (Ratzinger) de la teología de la liberación como peligroso error. Con la elección de un Papa latinoamericano, Bergoglio, esta situación está empezando a cambiar.

El modelo clásico de Centralismo Democrático desarrollado por los partidos políticos, no es válido para una nueva sociedad reflexiva. Los actores políticos de hoy se encuentran aislados en jaulas de hierro conceptuales, organizativas o administrativas controladas por los grandes partidos.

En el mundo de hoy, estamos sujetos a procesos de un parto de nuevas situaciones políticas, con una presencia cada vez mayor de actores no estatales que influyen no solo en lo gobiernos estatales, sino en los organismos multilaterales de las Corporaciones e, incluso de la banca comercial.

A La religión es conceptual y espiritual, hoy ha tomado el campo político

Todo, ha dado lugar a una crisis de gobernabilidad, donde la democracia real esta hueca y no da reflejos de formalidad y nos refleja una diferencia de la población actual a la futura. En este Siglo XXI, nos encontramos metidos en la dinámica neoliberal de los mercados, donde el Sur se mueve en una tendencia neoliberalista por los partidos de izquierda. Es una percepción pública fragmentada que se viene dando bajo una identidad religiosa y cultural que compromete simultáneamente a todos los sectores públicos y privados.

Así Brasil y Bogotá, se comportan como vecinos distantes, desconocidos, a veces hasta temerosos y, solo se han acercado urgidos por problemas de seguridad y de interés comercial. Ahora Colombia y Venezuela tiene una relación real dada porque ambas naciones son hijas de La Gran Colombia Bolivariana.

Por tanto, cuando hablemos de la reconstrucción de la izquierda y sus inmensos problemas hay que partir de una realidad, sin lo cual no entenderíamos lo que está pasando. No hay posibilidad de emprender ningún proyecto de reconstrucción de la izquierda, sin partir de que la gran cultura obrera organizada, la que construyó el socialismo, el comunismo y el anarquismo, ha sido derrotada en la configuración de un imaginario alternativo, de un proyecto alternativo de sociedad. Hasta el punto de que puedo imaginar el fin del mundo, pero ya no mantiene su vigencia una famosa segunda frase: "socialismo o barbarie". Porque ha desaparecido el socialismo y hay muchísima barbarie sobre nosotros.

Hay dos frases; una, atribuida indistintamente a Jameson o a Zizek, dice que "es más fácil imaginar el fin del mundo que el del capitalismo". Una frase que refleja una inmensa derrota.

Y hay un segundo asunto en el que me ha hecho pensar un libro de Luciano Canfora,  La metamorfosis, que aborda un problema importante para la izquierda europea: viven en un continente en el que se es revolucionario sin revolución. Es un mundo (y esto ya lo decía Hobsbawn) en el que no hay condiciones revolucionarias. ¿Cómo ser revolucionario en condiciones no revolucionarias? Lo diré de otro modo: si atendemos a lo que decía Lenin sobre las condiciones de la revolución, ¿cuántas veces ha habido condiciones para la revolución en Europa en este último siglo? Desde 1917, si lo pensamos bien, solo dos, 1917 y 1945. Siendo optimistas, digamos que también en el 68. Aunque sobre eso tengo una opinión muy firme en contra. Pero admitamos que también el 68 fue un momento de revolución. Lo diré de otra manera: son tres momentos revolucionarios en un siglo. Ha habido otros intentos, pero sin que se hayan dado condiciones para que tuvieran éxito esas revoluciones.

El joven Lukács, que fue el primero en escribir un libro serio sobre Lenin intentando calibrar su pensamiento, hablaba de Lenin y la "actualidad de la revolución". Pero la actualidad de la revolución de Lenin dura exactamente de 1917 a 1922, ahí se acabó, y vino la actualidad de la contrarrevolución. Nos quedó el pobre Gramsci dándole vueltas a por qué habíamos sido derrotados. Tiene importancia partir de ese dato porque toda la cultura de la III Internacional se centraba en luchar por una revolución que se consideraba inminente. En el 1922 llegó Mussolini al poder, y de ahí en adelante la historia de Europa es la de una contrarrevolución vencedora contra una insurrección proletaria que ha sido derrotada.

Hay quienes en una crisis prefieren ver la desazón y el caos.  Hoy, dudamos si desean volver a ver una nueva sociedad. Lo necesario es que caigan muchas máscaras, tanto en el mundo civil- político, empresarial, sindical- como en el religioso y castrense. Ahora, en Venezuela todas se encuentran fracturadas.

Tengo mucho respeto por la figura de Trotsky, pero mi principal referencia política, desde mi juventud en Venezuela hasta hoy, ha sido Rosa Luxemburgo. Esta gran pensadora y luchadora marxista, mártir del socialismo, asesinada hace cien años por sicarios paramilitares alemanes, es autora del ensayo "Iglesia y socialismo". En él presenta un argumento original: nosotros, los socialistas, somos los verdaderos herederos de los primeros cristianos, de los Padres de la Iglesia, críticos implacables de la injusticia social y del poder corruptor del dinero. Las Iglesias que se han alineado con la burguesía en contra del movimiento obrero, han traicionado este mensaje inicial del cristianismo.

Lo que ha pasado en América Latina a partir de los años sesenta del siglo XX es algo nuevo: el cristianismo de la liberación -en el cual participan también sectores del clero, de las órdenes religiosas y hasta obispos- se ha situado abiertamente en el campo de los oprimidos y sus luchas de emancipación. Sin el cristianismo de la liberación no se puede explicar el surgimiento de un nuevo movimiento obrero y campesino en Venezuela, a partir de los años setenta del siglo XX, las revoluciones centroamericanas de los años ochenta, o el levantamiento zapatista en Chiapas en 1994.

Con algún retraso, la izquierda latinoamericana se ha dado cuenta de la importancia de ese fenómeno, aunque se mantienen resistencias en ciertos sectores más dogmáticos en nombre del ateísmo científico.

La izquierda debe tratar con respeto las convicciones religiosas y considerar a los militantes cristianos de izquierda como parte esencial del movimiento de emancipación de los oprimidos. La teología de la liberación nos enseña también la importancia de la ética en el proceso de concienciación y la prioridad del trabajo de base con las clases populares, en sus barrios, iglesias, comunidades rurales y escuelas.

Además, los cristianos radicales son un componente esencial de los movimientos sociales del Sur y de las asociaciones europeas de solidaridad con las luchas en los países empobrecidos. Estos cristianos aportan una contribución importante a la elaboración de una nueva cultura internacionalista.

Walter Benjamín, judío de cultura alemana, y José Carlos Mariátegui, peruano, representan dos visiones disidentes en el campo del marxismo tradicional. Ambos pertenecen a universos geográficos, culturales e históricos muy diferentes, y cada uno ignoraba los escritos del otro. Walter Benjamín no conocía nada sobre el marxismo latinoamericano y Mariátegui conocía bien la cultura marxista europea, pero no leía alemán. A pesar de esta distancia, tienen muchos elementos comunes. Ambos comparten una crítica romántica de la civilización occidental moderna y un rechazo del dogma del progreso en la historia.

Tienen también otras convergencias: una adhesión poco ortodoxa a las ideas comunistas, simpatía por Trotsky, gran interés por la obra de Georges Sorel, verdadera fascinación por el surrealismo y una visión «religiosa» del socialismo. Esta afinidad es aún más asombrosa porque, como hemos señalado, no hay ninguna influencia de uno sobre el otro. Ellos contribuyeron a repensar en nuevos términos el curso de la historia, la relación entre pasado, presente y futuro, las luchas emancipadoras de los oprimidos y la revolución.

Una de sus herejías más notables respecto al marxismo clásico es efectivamente la reflexión sobre la dimensión "religiosa" del socialismo. Walter Benjamín en sus Tesis Sobre el concepto de historia (1940) propone una alianza entre la teología mesiánica y el materialismo histórico: solo juntos podrán vencer a su adversario, el fascismo. Por su parte, José Carlos Mariátegui, en su ensayo "El hombre y el mito", escribía lo siguiente: "La emoción revolucionaria (…) es una emoción religiosa. Los motivos religiosos se han desplazado del cielo a la tierra. No son divinos; son humanos, son sociables". Pienso que Mariátegui y Walter Benjamín nos ayudan a entender el cristianismo de la liberación, tanto en el pasado como en su posible futuro.

 

-* Escrito por Emiro Vera Suárez, Profesor en Ciencias Políticas. Orientador Escolar y Filósofo. Especialista en Semántica del Lenguaje jurídico. Escritor. Miembro activo de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo. AESCA. Trabajo en los diarios Espectador, Tribuna Popular de Puerto Cabello, y La Calle como coordinador de cultura. ex columnista del Aragüeño

Todo, ha dado lugar a una crisis de gobernabilidad, donde la democracia real esta hueca y no da reflejos de formalidad y nos refleja una diferencia de la población actual a la futura

 

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (2027 noticias)
Visitas:
7691
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.