Los médicos y paramédicos estatales de Bolivia llevan adelante protestas pacíficas para rechazar un decreto del presidente Evo Morales, que incrementa la jornada laboral de 6 a 8 horas.
Esta acción consta de huelga laboral y ayuno, los huelguistas han hecho hincapié en que esta medida aumentará la presión.
"Se han calculado 3.800 ayudadores en todo el país van a continuar con las medidas de presión y vamos a radicalizar aún más las marchas, la pelea va a continuar en las calles", señala el dirigente de los trabajadores en salud, Edson Marquez.
El funcionario sostiene que han propuesto diferentes oportunidades al Gobierno con el fin de establecer un diálogo, mientras que "han fracasado" todas estas conversaciones, debido a la postura del Gobierno y no negar el decreto.
El ministerio de Salud, por su parte, anuncia que ya ha comenzado el despido de los agitadores, aunque no precisó un número.
Los médicos y paramédicos afirman que si el Gobierno no anula el decreto de trabajar durante 8 horas, entonces deben estar regulados bajo la ley general del trabajo que les otorgue una serie de beneficios económicos que ahora no gozan, como pagos extras en días feriados y dominicales.
El poder Ejecutivo ha respondido que no tiene fondos para cubrir esa demanda, e insistió en que, de todos modos, el aumento del horario de la jornada laboral sigue vigente.
Tas/cl/nal