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Cataluña regala la fiesta de los toros a la cultura española

24/10/2016 05:29 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El Gobierno de la Generalitat no cumplirá la sentencia del Tribunal Constitucional sobre las corridas de toros en Cataluña. En España los aficionados insisten en decir que la fiesta de los toros es cultura y arte, pero no lo es...porque es una Ciencia... la ciencia de la Tortura

El Tribunal Constitucional anula el fallo sobre la ley del Parlamento de Cataluña que el 28 de julio de 2010 prohibió la fiesta de los toros en esa nación. Fuentes jurídicas cercanas al tribunal apuntan que la ponencia se inclina por anular el acuerdo parlamentario, por lo que la fiesta de los toros volvería a estar autorizada en suelo catalán.

El pleno del alto tribunal debatió una propuesta de sentencia que establece que la prohibición de la Generalitat catalana de las corridas de toros invadió competencias estatales, tal y como defendía el recurso que el Grupo Popular en el Senado planteó en 2010. Según ese recurso —avalado por 50 senadores—, la prohibición catalana vulneró la Constitución porque iba más allá de lo que le permitía el decreto de transferencias a las comunidades autónomas en materia de espectáculos. Ese decreto permitía a las autonomías la regulación de los mismos, pero no la capacidad de prohibirlos. En cambio, a la Comunidad de Canarias ni se le ha tocado, y eso que el caso es idéntico al de Cataluña.

El recurso se basaba también en el principio constitucional no escrito de la unidad del orden económico nacional, que estaría contravenido por la decisión del Parlamento de Cataluña. "La actividad taurina constituye un mercado económico propio, de producción de bienes y servicios, que se configura como un sector económico de primera magnitud (...) y es evidente que una norma prohibitiva es un elemento distorsionador y desequilibrante del mercado, que afecta a otros territorios e intereses diversos", argumentaba el recurso.

Oposición de la Generalitat

El Gobierno de la Generalitat piensa dejar "sin efectos prácticos" la hipotética sentencia del TC contra la prohibición de las corridas de toros. Así lo advirtió la consejera de Presidencia, Neus Munté, que señaló que si el TC acabara revocando la prohibición, el ejecutivo catalán "inmediatamente" se pondría a trabajar para "impedir que esta sentencia tuviese efecto práctico".

Munté hizo una analogía con la suspensión por parte del TC de la ley catalana de emergencia en cuestión de vivienda, una suspensión que la Generalitat se propone esquivar con un nuevo proyecto de ley recien aprobado, y que recupera numerosos preceptos de la norma impugnada. "Acataremos la decisión que tomó en su momento el Parlament", recalcó Munté, que prometió que el Govern será "muy firme" en su respuesta a una hipotética decisión adversa del TC: "No queremos un país donde se mate y se haga sufrir a los animales".

Los tauromacos insisten en decir que la fiesta de los toros es un arte, pero no lo es...porque es una Ciencia... la ciencia de la Tortura.

Nada en la fiesta brava es bravo ni genuino, solo el dolor.

Se siente el diestro valiente pero no lo es, porque pretende mostrar su carácter fuerte, bien garantizado por los medios, pero no hay riesgo en matar mansos. 24 horas antes de entrar en la arena, el toro ha sido sometido a un encierro a oscuras para que al soltarlo, la luz y los gritos de los espectadores lo aterren y trate de huir saltando las barreras, lo que produce la imagen en el público de que el toro es feroz, pero la condición natural del toro en ese caos es huir, no atacar. También se le recortan los cuernos para proteger al torero y al animal le cuelgan sacos de arena en el cuello durante horas, para acogotarlo.

Lo golpean en los testículos y los riñones. Le producen artificialmente diarrea al poner sulfatos en el agua que bebe ávidamente. Todo eso es con el fin de que llegue débil al ruedo y completamente desorientado. Se le ha unta grasa en los ojos para dificultar su visión y en las patas se le pone una sustancia que le produce ardor y le impide mantenerse quieto. Así la actuación del torero no desluce. Los picadores eligen a caballos decrépitos que ya no tienen valor comercial, porque el animal dura y muere en 3 ó 4 corridas a lo mucho, es muy habitual que el animal sufra quebraduras múltiples de costillas o destripamientos. Se les coloca un peto simulando que se les protege, pero en realidad se trata de que el público no vea las heridas del caballo que con frecuencia presentan exposición de vísceras.

El trabajo del picador; debilitar al toro

Si el torero percibe que el toro embiste con mucha energía, ordena al picador hacer su trabajo que consiste en desangrar al toro para debilitarlo, clavándole en el lomo una lanza que destroza músculos (trapecio, romboideo, espinoso y semiespinoso, serratos y transversos de cuello). Lesiona, además, vasos sanguíneos y nervios.

Esto es para que el torero pueda brindar la expresión artística que se supone debe tener este espectáculo. Un solo puyazo podría destrozar al toro, por eso se hace en tres tiempos "para mayor goce de la afición". Sí el arte del toreo debe atribuirse al picador. Es el primer Torturador.

Las banderillas “curan” las hemorragias

Las banderillas aseguran que la hemorragia siga. Se intenta colocarlas justo en el mismo sitio ya dañado que se queden agarradas a la carne con los ganchos de metal. El gancho se mueve dentro de la herida con cada movimiento del toro y con el roce de la muleta, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función.

Algunas banderillas tienen un arpón de 8 cm, y se les llama "de castigo", a las cuales se somete al toro cuando no se ha logrado que la lanza del picador no le haya afectado, en apariencia. Las banderillas prolongan el desgarro y ahondamiento de las heridas internas. No hay límite al número de banderillazos: tantos como se crean necesarios para desgarrar los tejidos y piel del toro.

Demostrando Valor

La pérdida de sangre y las heridas en la espina dorsal impiden que el toro levante la cabeza de manera normal, y es cuando el torero puede acercarse. Con el toro al borde del agotamiento, el torero no se preocupa ya del peligro y se puede dar el lujo de retirarse del toro después de un pase especialmente artístico, echando fuera el pecho y pavoneándose al recibir los aplausos del público. Cuando el toro alcanza este estado lastimero, el matador entra en el ruedo en una celebración de bravura y machismo, a enfrentarse a un toro exhausto, moribundo y confundido.

La Espada

El toro es atravesado con una Espada de 80 cm de longitud, que puede destrozarle el hígado, los pulmones, la pleura, etc. según el lugar por donde penetre en el cuerpo del animal. De hecho, cuando destroza la gran arteria, el toro vomita saliendo de su boca enormes borbotones de sangre. A la hora de matar, si el toro corre con un poco de suerte muere de una estocada, pero no como se piensa de una estocada al corazón si no que la espada penetra pulmones y diafragma, a veces una arteria mayor, y de ahí la hemorragia que se aprecia del hocico y de la boca. Y a veces el animal muere ahogado en su propia sangre.

La tortura sigue: el toro, en un intento desesperado por sobrevivir, se resiste a caer, y suele encaminarse penosamente hacia la puerta por la que lo hicieron entrar, buscando una salida a tanto maltrato y dolor. Pero entonces lo apuñalan en la nuca con el descabello, otra larga espada que termina en una cuchilla de 10 cm. A pesar de estos terribles tormentos, el animal no suele morir de inmediato por su gran fuerza, pero finalmente cae al suelo, porque la espada ha ido destrozando sus órganos internos.

La tortura sigue, lo rematan con la puntilla de 10 cm. con lo que intentan seccionarle la médula espinal, a la altura de las vértebras atlas y axis. El toro está muerto.

El arrastre: después que le han destrozado las vértebras, el toro ha perdido la vida.

No es humano presenciar tanta crueldad, porque esas “tradiciones” quedaron desfasadas y no van con el siglo XXI. No debe el humano ser participe de la Fiesta de la Tortura.

Hay que reflexionar; "la conmiseración con los animales está íntimamente unida con la bondad de carácter, de tal manera que se puede afirmar con  seguridad, que quien es cruel con los animales no puede ser buena persona". Schopenhauer.

Las corridas de toros son un resquicio brutal de barbarie en nuestra sociedad. Este espectáculo, absolutamente anacrónico, todavía es una lacra de la sociedad española por culpa de la incultura y sobre todo debido a los intereses económicos de unos pocos.

Su origen más remoto es todavía confuso, pero lo que se ha podido verificar históricamente es que su antecedente más evidente es el circo romano. Posteriormente, durante la Edad Media, en los torneos medievales los aristócratas también alanceaban toros. De esta manera exhibían su fuerza militar, lo cual se convertía en un espectáculo para el pueblo llano. Los animales, sufriendo la tortura en sus carnes, eran el blanco de una de las formas de agresividad que garantizaba la rigurosidad de una estructura social tremendamente desigual, ya que de esta manera el pueblo llano como espectador era el receptor pasivo de la violencia exhibida por los poderosos. Durante el siglo XIX, bajo el mandato de Restauración absolutista de Fernando VII, las corridas de toros empezaron a calar entre las clases populares a propósito de las clases más acomodadas. Fue entonces cuando se abrió la primera escuela de tauromaquia, justo en la misma época en la cual la monarquía absolutista, un sistema ya caduco en la Europa del XIX, ordenó la clausura de las universidades españolas.

Esta fue una de las épocas más nefastas de la Historia de España, justo en la que las corridas de toros progresivamente se convirtieron en el desahogo de las frustraciones. El animal se convertía en la víctima en la que descargar toda la vileza y agresividad humana.

Finalmente, durante la Dictadura de Franco, esta barbarie fue elevada a la categoría de “Fiesta Nacional de España”.

En la actualidad, el coste de este tipo de prácticas y sus derivados (encierros, toros embolados, toros ensogados, toros a la mar, etc.) representan para tod@s l@s contribuyentes un desembolso de miles de millones, aproximadamente unos 47 euros por familia, cada año, en forma de impuestos.

Los aficionados a las corridas de toros cada vez son menos, con lo cual la mayoría de plazas de este país son deficitarias y a tod@s se nos impone la obligación fiscal de contribuir a cubrir este déficit. La mayoría de plazas son propiedad de instituciones públicas, tales como ayuntamientos o gobiernos autonómicos. Por ello la organización de encierros y corridas de toros sólo es posible gracias a los 564 millones de euros que reciben en forma de subvenciones cada año. Con todo este dinero se financian escuelas taurinas, compra de los animales, sueldo de los toreros, publicidad de corridas… pero no incluye las subvenciones que reciben los ganaderos que crían toro de lidia, lo cual significa que, en realidad, el mundo taurino todavía se lleva más dinero público.

Para cuando el toro accede al ruedo ya es un animal torturado y sin reflejos. Los animalistas protestan en vano

Sólo la comunidad Andaluza invirtió 2, 5 millones de euros durante años para publicitar de corridas toros.

En el portal Fox News se dice textualmente que "este año (2008) en el festival taurino de San Isidro, Madrid, los toros serán sometidos a diversos controles de doping para demostrar que no se les ha administrado ninguna droga. Es un aspecto moderno de la lidia. Lo del dopaje se sabía desde 1985.

Sin embargo, los técnicos de laboratorio no andan sólo buscando trazas de esteroides anabolizantes, la  droga que usan algunos atletas para aumentar su masa muscular, sino que lo que temen es que a los toros se les estén dando tranquilizantes para hacerlos menos agresivos, como un regalo para el matador que le facilite la faena y le de mayores ventajas durante la lidia.

Si se confirma el uso de esteroides según los promotores “será la primera vez que una droga entra en la plaza de Las Ventas“. Considerado por los aficionados el coso más espiritual del toreo quiere conservar el buen nombre. Según El Mundo sólo serán sometidas a examen o análisis de orina y sangre, las reses que muestren una “conducta” extraña o sospechosa. Las muestras de orina y sangre serán sometidas a análisis en laboratorios veterinarios especializados de Madrid. Y si dan positivo de alguna substancia química prohibida, la muestra se chequeara con una muestra tipo “B”. Los ganaderos están inquietos, juran que jamás han drogado a su ganado porque eso supondría un fallo a la credibilidad de su marca y bajaría su reputación en el mundo de los criadores de ganado de lidia.

La imagen de un valiente matador que se juega la vida en una danza macabra con la muerte, como la imaginó y describió el Premio Nobel Ernest Hemingway, quedaría maltrecha no sólo en España sino en otros países taurinos como México o Colombia. Aunque muchos aficionados al toreo se quejan que los toros, hoy, no son ni la sombra de antaño y el riesgo que corre el matador en el ruedo es prácticamente nulo.

Un crítico dijo que los toros de la feria de Sevilla daban pena, porque más bien parecían mansos o vaquillas.

“A primera vista parecen toros decía Antonio Lorca en El País pero son muy mansos, en vez de mugir maullaban. No infundían ni respeto. Daban pena.”

Ha habido una larga tradición en eso de amansar a los toros en beneficio del matador. Se empezó en los 40 recortando los cuernos al animal, practica que desorientaba al animal y le clocaba en desventaja. La práctica que introdujo WSPA International, el grupo que clama por los derechos de los animales fue desautorizada por el gobierno en 1942.

En 1952 el matador Antonio Bienvenida denunció el corte de los cuernos de los toros y se negó a torear mientras eso pasara, a pesar de que el general Franco era el propulsor de las llamadas Corridas de la Beneficencia con la presencia de personajes celebres, estrellas de Hollywood como Ava Gadner y prensa internacional. Otros toreros le negaron la palabra y Bienvenida arreció un paria para muchos.

En 1985 un veterinario afirmó que alguien debía estar dopando a los animales al comprobar que los toros sufrían inexplicables caidas tras perder simplemente el equilibrio durante la corrida. Los tests a los que fueron sometidos las reses probaron efectivamente la presencia de tranquilizantes en la corriente sanguínea.

Arreciaron las campañas contra la fiesta por arte de ecologistas y animalistas. Alyx Dow, el director del programa antitaurino de WSPA, dijo: “nos preocupa que los organizadores de festejos taurinos está usando nuevas tácticas para distraer la atención de otros crueles métodos en boga para debilitar al toro en la plaza y el hecho de que los toros sufran prolongadas torturas para cuando salen a la plaza a sufrir la última pena“.

Bajo el lema “sé humano, ponte en su piel” los Ecologistas en Acción siguen su campaña contra las corridas de toros en España.

La campaña pretende informar a todos los ciudadanos de las consecuencias reales que para los toros tiene la lidia y que el hombre de a pie reconozca que todos los animales tienen derechos que hay que respetar. Los ecologistas tratan de potenciar la declaración de pueblos y ciudades antitaurinas.

Las corridas de toros y los festejos taurinos en general, son incomprensiblemente frecuentes todavía en muchas regiones, y aunque el número de aficionados ha descendido en los últimos años, según  datos de las últimas encuestas de Gallup, no hay trazas de que eso tenga fin.

El apoyo, político y económico de algunas administraciones locales y autonómicas está favoreciendo esta actividad. Para Ecologistas en Acción las corridas de toros se basan en la tortura, el dolor y el ensañamiento con el toro, así como en el desprecio hacia los derechos de los animales. Además transmite valores negativos a la sociedad, tales como el uso injustificado de la violencia, el desprecio hacia los derechos de los animales, y animan al disfrute con la tortura y el maltrato animal. Especialmente grave es el impacto que puede tener sobre el desarrollo mental y ético de los niños, pese a lo cual las televisiones públicas y privadas siguen retransmitiendo corridas de toros en horario infantil.

Desde su creación, Ecologistas en Acción viene trabajando para lograr que se les reconozcan derechos a los animales. En un mundo controlado por la especie humana se han de establecer unas responsabilidades de ésta hacia los animales, domésticos y silvestres, y sus necesidades, y resulta imprescindible promover una cultura y una legislación que regule los derechos de los animales. El progreso, la paz y la educación deben conjugarse en armonía con el respeto hacia los animales, que también forman parte de la naturaleza, con la cual nos relacionamos. El cambio positivo de actitudes hacia los animales como seres no humanos, está íntimamente ligado al respeto global por toda clase de vida y, por extensión, a todo el planeta.

Para difundir esta campaña y lograr la participación de los ciudadanos, Ecologistas en Acción organiza mesas informativas en calles y plazas, y recoge firmas a favor de la declaración de Madrid como Comunidad Antitaurina, según se ve en el material divulgativo.

Hasta las personas inteligentes se suman a aparentes gestos sin sentido. La decisión del equipo municipal madrileño, dirigido por Manuela Carmena, de retirar la subvención a la Escuela Taurina de la capital es una travesura bien hecha al impedir el acceso a supuestas futuras figuras del toreo suprimiendo las subvenciones a la escuela de tauromaquia.

¿Maltrato animal? ¿Acaso no es maltrato acabar con una actividad legal en este país y absurdamente reconocida por ley como patrimonio cultural?

Carmena sabe que la escuela no va a desaparecer porque es oficial. Podrá desahuciar a los alumnos, pero continuarán las clases en otra sede. Carmena es consciente de que le está haciendo un favor a la tauromaquia.

De cualquier modo, con la ayuda de la Comunidad de Madrid, la colaboración de algunas entidades privadas y el empuje de los más jóvenes, la escuela seguirá adelante “para aquellos que se sienten llamados a tan alta misión“.

El presupuesto anual asciende a 134.000 euros (60.000 del Ayuntamiento; 40.000 de la Comunidad y 30.000 de colaboradores privados). Una cantidad “insignificante”.

Coincidiendo con el inicio de la Feria de Otoño, tras San Isidro el segundo evento taurino más importante de Madrid, Esperanza Aguirre ha decidido echar un capote a la escuela de tauromaquia Martín Lalanda. La presidenta del PP regional y portavoz en el Ayuntamiento se ha reunido con los toreros Joselito, El Fundi, Rafael de Julia y José Luis Bote, maestros todos ellos del centro, con motivo de la decisión del Ayuntamiento de Madrid de retirar la subvención municipal de 61.200 euros a esta institución.

“Para mí es algo ilegal”, opina Aguirre. Tras pasear por sus instalaciones, juguetear con un capote y charlar con varios alumnos, ha mantenido un encuentro con algunos de los responsables del centro, en medio de la Venta del Batán, terrenos públicos donde se ubica el centro. Despúes, ha pedido a la alcaldesa que "no desahucie a los 74 alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Madrid". "Madrid ha sido y va a seguir siendo la capital mundial del toreo; solo por Las Ventas pasan 920.000 personas al año, algo muy importante desde el punto de vista turístico", dice con naturalidad Esperanza Aguirre, aunque se trague semejante despróposito.

Ya en el 2010, cuando era presidenta de la Comunidad, declaró la Fiesta de los Toros como Bien de Interés Cultural (BIC). Dos años después, el Ayuntamiento, también en manos de los populares y con Botella al frente, hizo lo propio y convirtió la tauromaquia en patrimonio cultural inmaterial del pueblo de Madrid. Esperanza Aguirre está en contra de Manuela Carmena porque ve en peligro de que esta tenga intención de retirar la subvenciones. “No me extrañaría que Carmena los prohibiera [los toros] dentro de nada”, ha repetido Aguirre en varias ocasiones.

Cristina Cifuentes presidenta de la Comunidad de Madrid naturalmente también se ha quejado de la decisión de la alcaldesa de Madrid de retirar la subvención que se otorgaba a la escuela taurina: “Me parece muy mala noticia y esperamos que lo reconsideren. Nosotros [el PP] apoyamos la promoción de la fiesta de los toros y su difusión y en estos momentos en que consideramos que se deben hacer gestos de apoyo porque forman parte importante de nuestra cultura y tradición". "Se trata de la Fiesta Nacional y la Comunidad no va a permitir el cierre de la escuela", añadió.


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