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Impeachment para Donald Trump.El presidente sigue los pasos de Richard Nixon en 1963

20/12/2018 03:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cohen, abogado de Trump, "está más que dispuesto a contarle al fiscal especial todo lo que sabe, no solo la posibilida de una conspiración para eludir y corromper el sistema de democracia norteamericana en las elecciones de 2016, sino también las andadudras sexuales del presidente


 

(ANSA) - NUEVA YORK, 22 AGO - Michael Cohen, ex letrado personal de Donald Trump, se declaró culpable de evasión de impuestos, fraude bancario y violaciones de financiamiento de campaña. Citado a declarar en otra causa por los fiscales del estado de Nueva York, esta vez  como parte de una investigación sobre la Fundación Trump, Cohen ha hablado y el  presidente ha quedado entre la espada y la pared, seriamente comprometido.

 Lo informó toda la prensa norteamericana en base a revelaciones de un portavoz del gobernador demócrata Andrew Cuomo. La medida judicial fue tomada después de que el abogado de Cohen dijo que su cliente tenía información que podría ser de interés para los fiscales, tanto a nivel estatal como federal.

    Lanny Davis, abogado de Cohen, afirmó  que no aceptará un indulto presidencial y que está dispuesto a compartir información adicional sobre su ex jefe con el equipo del fiscal especial Robert Mueller.

    "No solo no  está esperando el indulto, dijo el defensor de Cohen, est vez no lo aceptaría ". Davis fue entrevistado en el programa "Today" de la cadena NBC.

    "Considera que el perdón de alguien que actuó tan corruptamente como el presidente es algo que nunca aceptaría", agregó Davis tajante.

    También deslizó que su cliente había pulsado "un botón de reinicio" y quería "decir la verdad y solo la verdad sobre Trump a partir de ahora"

    Davis también le dijo a Rachel Maddow de MSNBC dias pasados que Cohen "tiene conocimiento sobre ciertos temas que deberían ser de interés" para el equipo del fiscal Mueller, quien está investigando la interferencia rusa en la campaña presidencial de 2016.

    Cohen, según Davis, "está más que contento de contarle al fiscal especial todo lo que sabe, no solo la posibilidad obvia de una conspiración para coludir y corromper el sistema de democracia norteamericana en las elecciones de 2016, sino también el conocimiento sobre el delito de piratería informática que el señor Trump sabía o no de antemano e incluso lo alentaba".

    Davis también dijo -fuera de las cámaras y ante periodistas  que Cohen tiene información sobre irregularidades en la fundación benéfica de Trump, que serían de interés para el fiscal general de Nueva York, quien está investigando la fundación. Sin embargo, evitó ofrecer más detalles.

    Trump, se halla en incómoda posición ya que dos de sus colaboradores más cercanos corren el riesgo de penas de prisión tras declararse o ser hallados culpables de diferentes cargos de la investigación federal sobre las presidenciales de 2016, criticó  a su antiguo abogado Cohen.

    Trump acusó Cohen de inventar "historias para conseguir un 'trato'" con los fiscales, antes de declararse culpable de violaciones de las leyes de financiación política ante una Corte Federal en Manhattan

    "Si alguien busca un buen abogado, sugiero enérgicamente que no contrate los servicios de Michael Cohen!", escribió en Twitter Trump.

 

    En Nueva York, Michael Cohen, quien fue abogado de Trump durante una década, se declaró  culpable de ocho cargos, incluido el de hacer contribuciones ilegales a la campaña electoral. Pero como ha dichoLanny Davis, abogado de Cohen, esta vez éste está dispuesto a dejarlo todo claro sobe Trump.

    El otro caso que golpeó la imagen del presidente fue el de Paul Manafort, su ex jefe de campaña, quien ante un jurado en Virginia se declaró el martes culpable de crímenes financieros y ahora debe responder ante otro tribunal en septiembre. (ANSA)

  1.  El abogado personal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó días pasados que pagó 130.000 dólares de su propio bolsillo a una estrella porno que había tenido un affair con Trump. Michael Cohen, añadió en un comunicado enviado al dirio The New York Times que no le fue devuelto el pago hecho a la actriz porno, cuyo nombre real es Stephanie Clifford, pero  conocida en la industria pornográfica como Stormy Daniels.

Cohen insistió en que el arreglo fue legal y declinó dar detalles, tales como porqué realizó el mismo el pago, señala el NYTimes.

"Ni la Organización Trump ni la campaña de Trump participaron en la transacción con Clifford, ni nadie me reembolsó el pago, ya sea directa o indirectamente”, manifestó Cohen, según el NYT.

"El pago a Clifford fue legal y no fue una contribución a la campaña o un gasto de campaña por parte de nadie", agrega el documento

Al dia siguiente el FBI  registró la oficina del abogado personal de donald Trump, Michael D, Cohen, y se  incautó de documentos y comunicaciones entre el letrado y varios de sus clientes. Según adelantó el diario The New York Times, entre el material recogido figura el relacionado con el pago de 130.000 dólares que Cohen hizo a la actriz de cine porno Stormy Daniels, poco antes de las elecciones presidenciales,  por guardar silencio sobre los encuentros sexuales que afirma haber mantenido con Trump.

El registro ha tenido lugar a raíz de una referencia por parte del fiscal especial de la truma rusa Robert S.  Mueller, que se pudo topar con información relevante durante sus pesquisas, si bien en principio la actuación no parece directamente relacionada con el caso del que se ocupa: la injerencia de Moscú para para favorecera Trump en los comocions 2016,  y la posible connivencia del círculo del neoyorquino en esta estratagema Trump airma que no sabía nada del pago a Storms Daniels por su silencio. 

  • El primer condenado  en la trama rusa" La Oficina del Fiscal del Distrito Sur de Nueva York ejecutó una serie de órdenes y se incautó de las comunicaciones confidenciales entre mi cliente, Michael Cohen, y sus clientes", afirmó el abogado de Cohen, Stephen Ryan, quien calificó la medida de "completamente inapropiada e innecesaria".

"Es una situación vergonzosa", dijo Trump en referencia al registro delante de la prensa y repitió que está sufriendo una pura y simple caza da brujas como viene diciendo desde que los servicios de inteligencia acusaron al Kremlin de haber intentado interferir en las elecciones, hace más de un año. "Es un buen hombre", dijo de su abogado. Trump se refirió al registro como un allanamiento (break in). Además, dejó caer que "mucha gente" le ha pedido que despida a Mueller. Esta posibilidad planea desde hace meses sobre la investigación.

El presidente también cargó con dureza contra el Departamento de Justicia, al frente del cual está el fiscal general Jeff Sessions, y lo acusó de "mirar hacia otro lado" en el caso de los coreos deHillary Clinon (el uso del servidor privado de correo cuando era secretaria de Estado, caso que se investigó sin hallar delito). Luego, sin especificar si se refería al Departamento en general o a los investigadores de la trama rusa, dijo que se trataba de "la gente más sesgada" y que tenían grandes conflictos de interésse por sus presuntos vínculos demócratas.

 

Mueller se hizo cargo de la investigación de la trama rusa por decisión del número dos de Justicia, el vicefiscal general, Rod Rosenstein,  cuando Trump despidió al jefe delFBI James Comey, en mayo 2016. Rosenstein estaba al frente de la investigación hasta entonces porque el fiscal general, Sessions, se había inhibido al no haber informado de algún contacto ruso.

Son pesquisas de Mueller las que han llevado hoy al registro del abogado personal de Trump. Según informó The Washington Post, a Cohen se le investiga por presunto fraude bancario y violación de normas en la financiación de campañas. Este último, por extraño que parezca, es el que puede conectar con la actriz.

El Caso Stormy estalló a primeros de este año. Cohen había firmado el acuerdo de confidencialidad con Daniels, cuyo verdadero nombre es Stephanie Clifford, en octubre de 2016, cuando faltaban unas semanas para el día de la votación —8 de noviembre— y la imagen del entonces candidato republicano se había visto muy dañada por comentrios sexistas y varias acusaciones de acoso. La actriz ha demandado a Trump para que un juez anule el contrato de confidencialidad sobre sus relaciones y poder contar la historia.

Pero en una derivada de la historia, el pago en cuestión ha resultado estar bajo sospecha. Una asociación que vigila la ética de los políticos ha presentado una denuncia porque considera que ese dinero, al estar dirigido a mejorar la imagen de Trump, es una donación de campaña no declarada, lo cual es un delito. El origen del dinero tampoco está aún claro. Cohen asegura que "facilitó" el pago, sin aclarar si el dinero era suyo personal, y asegura que nadie se lo devolvió reembolsó, ni Trump desde luego, ni sus empresas ni su campaña. E presidentealse preguntado al resoopecto por este pago, aseguró no estar al tanto del mismo.

Si Nixon o Bill Clinton hubieran hecho la mitad de tonterías que ha hecho Donald Trump en un año, hace tiempo estaría fuera de la Casa Blanca

Las investigaciones que han dado lugar al registro de este lunes no se ciñen exclusivamente al ya llamado caso Stormy,  sino que están relacionadas con diferentes investigaciones, según fuentes conocedoras del proceso citadas por el NYTimes de forma anónima. Los agentes del FBI han requisado correos electrónicos, documentos fiscales y datos del negocio. Entre las comunicaciones incautadas, según las mismas fuentes, figuran las mantenidas por Cohen y el presidente de EE UU.

Trump ha permanecido callado sobre la actris porni Daniels hasta la semana pasada, cuando a bordo del Air Force One los periodistas le preguntaron al respecto. El mandatario no negó ni confirmó la veracidad del affaire, sino solo se pronunció sobre un elemento, si conocía o no el pago que Cohen había realizado a la actriz, y negó saber nada: “Tendrán que preguntar a Michael Cohen. Michael es mi abogado. Tienen que preguntarle a él”, dijo. De momento, los investigadores pueden echar un vistazo a sus documentos.

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Informes de medios norteamericanos señalaron que el pago había sido realizado un mes antes de la elección de noviembre del 2016 para mantener la relación oculta.

Trump era un ciudadano privado en el 2006, cuando supuestamente se produjo el encuentro sexual con Clifford.

Entonces Trump estaba casado con su esposa Melania, quien había dado a luz a su hijo, menos de cuatro meses antes.

El pago fue reportado primero por el Wall Street Journal el mes pasado.

Mediante sus abogados, Trump y Clifford, de 38 años, han negado que jamás haya existido algo entre ellos.Donald Trump está preocupado. No es para menos: por primera vez, la fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York le señala directamente como responsable último de dos delitos relacionados con los pagos realizados por su abogado, Michselcohen -sentenciado  a 3 años de cárcel-, para silebnciar las relaciones extramertales que Trump había mantenido con la ex modelo de Playboy Karen McDougal y la actriz porno Stormy Daniels. El acta de imputación dice de forma explícita: “Como el propio Cohen ha admitido, con respecto a ambos pagos, actuó en coordinación con y dirigido por el ‘Individuo 1’, es decir, el propio Trump. La relevancia de todo ello está en que dichos pagos se realizaron para que su posible revelación no afectase a la campaña presidencial de Trump, lo que se considera una violación de la legislación sobre fondos electorales.

La inquietud del presidente queda reflejada en la serie de furiosos tuits con los que ha intentado defenderse, asegurando que se trató de “una simple transacción privada” y no una contribución de campaña, y diciendo que todo es parte de la “caza de brujas” contra él dado que los demócratas no pueden encontrar pruebas “vinculando la campaña de Trump a Rusia”.

Según la CNN, que cita fuentes del entorno presidencial, Trump cree que es probable que se produzca un impeachment ahora que los demócratas controlan la Cámara de Representantes, pero que seguramente se salvará dado que los republicanos retienen el Senado. En eso tiene razón: en el proceso de destitución, es la primera cámara quien decide si lo impulsa o no, y la segunda la que vota para decidir si el presidente debe ser apartado o no de su cargo (durante el ‘affaire Lewinski’, por ejemplo, Bill Clinton salvó su presidencia en esa segunda votación). En ese sentido, la espectacular movilización desplegada por Trump en las elecciones de mitad de mandatoera una estrategia de supervivencia politica para tratar de asegurar que el Senado permanecía firmemente en manos republicanas,  como así fue.

Pero el mayor problema de Trump ya no es un posible impeachment, sino lo que le aguarda en cuanto deje el cargo: una más que probable imputación por presuntos delitos electorales y financieros. Además de lo mencionado arriba, el ex director de la Oficina de Ética Gubernamental de EEUU, Walter Shaub, ha lllamado la atencion sobre el hecho de que Trump omitió los pagos a Cohen en su declaración financiera pública de junio de 2017, lo que puede ser considerado un delito bajo la ley de falsas declaraciones.

En EEUU existe en estos momentos un intenso debate sobre si se puede imputar a un presidente en ejercicio. Algunos expertos legales opinan que sí, aunque el Departamento de Justicia tiene serias dudas. Pero si existen evidencias suficientes de delitos, ni siquiera una reelección en 2020 salvaría a Trump: en ese caso podría aplicarse una cláusula llamada “estatuto de limitaciones”, lo que pondría una especie de pausa en esas ofensas delictivas para impedir que prescribieran. Al abandonar forzosamente el cargo en enero de 2025, sería llevado a juicio.

Un presunto delito tras otro

El senador demócrata Chris Coons, miembro del Comité Judicial del Senado, entre otros,  cree que eso es lo que sucederá. “La evidencia presentada en el caso de Michael Cohen, de que el presidente le dirigió para implicarle en pagos con la intención de influir en los resultados de las elecciones, realmente elevan los riesgos legales para el presidente”,  dijo en una entrevista este lunes. “Mi opinión es que existe una perspectiva bastante real de que el día que deje el cargo el Departamento de Justicia podría imputarle, que podría ser el primer presidente en bastante tiempo en enfrentarse a la perspectiva real de pasar un tiempo en la cárcel”. De ser condenado, le esperan alrededor de diez años de prisión, además de importantes multas e incautación de propiedades.

Todo esto ocurrió a principios de esta semana. Desde entonces, los problemas legales de Trump no han hecho más que aumentar exponencialmente: este jueves,  una investigacion del NBC NEWS ha revelado que Trump estaba presente en la reunión en la que Cohen y el editor de la publicación National Enquirer, David Pecker, discutieron formas en las que podían impedir que “historias negativas” -es decir, las relaciones adúlteras de Trump- pudiesen afectar negativamente a la campaña presidencial, comprando la exclusiva e impidiendo de esa manera su publicación. La información ha sido confirmada por las partes afectadas ante la fiscalía federal, como posteriormente han corroborado otros medios de forma independiente.

“Si Trump estaba en esa habitación, en fecha tan temprana como agosto de 2015, y en combinación con las grabaciones donde Trump claramente sabe de qué está hablando Cohen en relación con David Pecker, se le puede colocar nítidamente en medio de una conspiración para cometer un fraude financiero en campaña”, opina Daniel Goldman, antiguo asistente del fiscal federal y comentarista de NBC.

A ello se suman los posibles delitos cometidos por su equipo político, donde aún se desconoce el papel concreto que pueda haber jugado, o no, el propio Trump. El jueves por la tarde,  el Wall Street Journal rveló que la fiscalía federal de Nueva York está investigando el posible manejo ilícito por parte del comité organizador de la investidura de Trump de más de cien millones de dólares, y si estos aceptaron donaciones de individuos a cambio de conseguir acceso a la nueva administración, lo que también sería ilegal.

Pocas horas después,  el New York times informava de que la fiscalía está investigando también si países extranjeros -en concreto, Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos- hicieron donaciones al comité de campaña y el fondo de investidura de Trump,  una práctica ilegal. Y por si fuera poco, The Trace, un portal dedicado al control del armamento en EEUU,  ha revekado que la Asociación Nacional del Rifle gastó 30 millones de dólares para conseguir que Donald Trump fuese elegido presidente y coordinó sus anuncios publicitarios con su equipo de campaña. De nuevo, un delito electoral, si bien por ahora no hay evidencias de que estos hechos estén siendo investigados aún por el Departamento de Justicia.

EL peor enemigo de Trump es Trump

El mayor problema, como explica Adam, Serwer , es que en el sistema estadounidense los crímenes financieros o políticos son muy difíciles de castigar, porque hay que demostrar que se conocía la legislación y se violó intencionadamente. Ese, señala Serwer, es el motivo por el que tan pocos ricos y poderosos acaban en la cárcel en EEUU. Pero en este aspecto, Trump resulta ser su peor enemigo: su incontinencia verbal y tuitera prueba, a la vista de todos, que sabía perfectamente que lo que hacía era ilegal La prueba es su tendencia a cambiar una y otra vez su versión de los hechos, algo que trae de cabeza a sus defensores.

Durante meses, el propio Trump y sus abogados han negado que éste tuviese conocimiento de los pagos realizados por Cohen. Ahora que resulta imposible seguir haciéndolo, simplemente afirma que el inductor del delito no fue él. “Nunca le di órdenes de que hiciese nada incorrecto. Lo que hiciese, lo hizo por su cuenta. Él es abogado. Un abogado que representa a un cliente se supone que vaya a hacer lo correcto. Por eso se les paga un montón de dinero, etcétera. Yo nunca le di órdenes de que hiciese nada incorrecto o inadecuado”, afirmó el presidente esta semana en una entrevista con Fox News.

“La estrategia en constante evolución sobre las alegaciones de pagos a cambio de silencio es el ‘manual Trump’ de siempre: contar una versión de los hechos hasta que se derrumba, entonces contar otra versión nueva, ya sí sucesivamente hasta que pasa el peligro”, señala el Washington Post. “Nunca ha estado en una posición en la que no pueda enmarañar y esquivar las cosas y salirse por la tangente. Pero ahora todo eso se está volviendo contra él”, afirma un preocupado republicano que trabaja estrechamente con la Casa Blanca en ek mismo artículo.

Nadie es más consciente de todo ello que John Dowd, el abogado de Trump en la Casa Blanca.Según cuenta el legendario periodista Bob Woodward en su libro “miedo2Segñun cuentaDowd estaba absolutamente convencido de que Trump cometería perjurio si era llamado a declarar en la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia electoral rusa. Para demostrarlo, a finales de enero organizó un falso interrogatorio a Trump, en el que trató de poner en aprietos al presidente como lo haría un verdadero fiscal. Este acabó por perder los nervios: “¡Todo esto es un maldito montaje! ¡No quiero testificar!”, acabó gritando, según la versión de Woodward.

El abogado concluyó “que Trump se inventa cosas, que miente, que no se puede confiar en él, y que si testifica será declarado culpable y acabará con un mono naranja en la cárcel”, explicó Woodward en una recientre entrevista. De hecho Dowd, tal vez queriendo evitar el destino de Cohen,  ya no trabaja para el presidente.

Y todo ello sucede incluso antes de que Mueller haya terminado su investigación, que la mayoría de los observadores creen que culminarña muy pronto, y que el fiscal especial sabe mucho más de lo que ha revelado hasta ahora. En este tiempo, los investigadores también han empezado a echar un vistazo a los asuntos fiscales de Donald Trump, y a sus negocios inmobiliarios, donde abundan los puntos oscuros y las apariciones –aún no está claro si periféricas o estelares- de destacados miembros de la mafia. Gran parte de ello ha sido ya publicado por periodistas como Adam Davidson, de la publicación The New Yorker, o David Cay Johnston, autor del libro "Como se hizo Donald Trump", pero la justicia todavía no ha tenido tiempo de examinar en detalle muchas de esas alegaciones. Pero, probablemente, todo llegará. En suma, al presidente no le faltan razones para estar preocupado.

Y ni siquiera hemos hablado del Rusagate

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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 asegurar qu

 

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